La pelota detenida es el gran aliado de la Vinotinto Sub 20

Por Luis Vílchez @lvilchez8.- “Juego directo”, la mejor definición de la propuesta de juego de la selección nacional sub-20 de Venezuela. La primera jugada contra Uruguay, en el inicio del hexagonal, fue saque desde el medio, pase atrás a Christian Makoun y este lanzó el trazo largo a Junior Paredes, centrodelantero de turno. En una propuesta con tan poca elaboración y tan vertical, los tiros libres cerca del área son una bendición. La Vinotinto los ha aprovechado y suma cuatro de siete goles por esta vía.
No basta con conseguir la falta, sino que se debe tener un buen chuteador. Venezuela tiene uno zurdo, Samuel Sosa, y uno derecho, Cristian Casseres. El siguiente ingrediente en la receta es elaborar una táctica. En la época de César Farías cada pelota detenida daba la sensación de peligro inminente, pero con Rafael Dudamel se había diluido. En está sub-20, el cuerpo técnico del yaracuyano se ha fajado en la denominadas “jugadas de laboratorio”. La última pieza es tener bueno rematadores por la vía aérea, otro check a la lista de virtudes de la selección a balón parado.
El primer tanto fue una joya de Sosa al ángulo del arco de Colombia, victoria 1-0 ante los cafeteros. El siguiente fue de Jorge Yriarte, que remató en el primer palo un centro de Casseres en un tiro libre, para poner el 2-1 ante Chile. Sosa volvió a inflar las redes de falta directa ante Brasil. La última diana por esta vía fue un centro de costado de Sosa, que Makoun remató in extremis en el segundo palo. En lo que resta de hexagonal seguirá siendo un aliado importante de la selección, que tiene muchos interpretes para conseguir faltas, pero, más importantes, tienen quienes logren capitalizarlas.







