La portugueseña Heimar Cañizales joven promesa del fútbol femenino que juega en Chile

Por Ricardo Panda Duran
Desde muy temprana edad, el fútbol ha marcado el camino de una joven venezolana oriunda de Guanare estado Portuguesa, la deportista Heimar Cañizalez comienza a escribir su propia historia en el balompié femenino internacional.
Llegó a Chile en el año 2017, cuando apenas tenía 7 años de edad, y desde entonces su crecimiento personal y deportivo ha sido constante, silencioso y lleno de disciplina. Nacida en el año 2009, actualmente pertenece al Club Audax Italiano, una de las instituciones tradicionales del país austral.
Defensora central de perfil zurdo, se caracteriza por su solidez defensiva. Buen juego aéreo y una lectura táctica que le permite anticipar y ordenar la última línea. Estas cualidades la llevaron a debutar en el año 2024 en la categoría Sub 16. Adelantándose a su edad competitiva, y para este 2026 dará un nuevo paso en su carrera. Se ha integrado oficialmente a la categoría Sub 19, confirmando la confianza que el club ha depositado en su proyección.
Su desempeño no ha pasado desapercibido a nivel de selecciones. En el 2023, fue convocada a un micro-ciclo de la selección Sub 15 de Chile. Fue experiencia que significó un reconocimiento a su trabajo formativo y su alto rendimiento dentro del campo de juego.

Heimar Cañizalez y el sueño Vinotinto
A pesar de su desarrollo futbolístico en suelo chileno, mantiene intacto un sueño que la acompaña desde niña: representar a su país natal, Venezuela. Con la Vinotinto en el corazón, trabaja día a día con la convicción de que el esfuerzo, la constancia y la fe pueden abrirle las puertas para vestir algún día los colores del combinado criollo.
Su historia es reflejo de una generación de jóvenes venezolanos que, fuera de sus fronteras, siguen luchando por sus sueños y dejando en alto el talento del país. El futuro apenas comienza, y su nombre ya empieza a sonar como una promesa a seguir en el fútbol femenino sudamericano.
Como parte de un entorno familiar profundamente ligado al deporte, su historia también se entrelaza con la de su hermana gemela. Optó por desarrollarse en la modalidad de futsal, disciplina en la que igualmente viene construyendo su propio camino y dejando huella con esfuerzo y dedicación. Dos hermanas, dos disciplinas distintas, pero una misma pasión por el fútbol. Un mismo espíritu de superación que refleja el talento y la perseverancia de la juventud venezolana dentro y fuera de sus fronteras.






