La Selección Vinotinto buscará agua en el desierto contra Ecuador este domingo

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Desde hace más de un lustro la Vinotinto transita por el desierto, más allá de las Copas América (2016 y 2019), en gran parte el sentimiento es de desazón. La mayor alegría fue el subcampeonato del mundo sub-20, todo un oasis en medio del Sahara. Ese recambio generacional ya es la base del combinado patrio y está en fase de consolidación. El interinato de Leo González ha dado frescura al equipo en base al orden y juntar la mayor cantidad de talento posible. Sin miramientos o cuidados excesivos, la selección firmó unos 70 minutos que demuestra que hay tierra fértil donde sembrar. Pero los resultados son imprescindibles. Ante Ecuador tendrá el reto de reencontrarse con el triunfo y brindarse una alegría de local.
En el camerino o en las concentraciones debe sonar el “Oh qué será” de Willie Colón, ante tanto infortunio. A las lesiones de Josua Mejías y la salida por motivos personales de Sergio Córdova, sustituidos por Francisco La Mantia y Richard Celis, se le suma las dudas en torno a Darwin Machís, José “Brujo” Martínez y Tomás Rincón. Alguien rompió una tienda de espejos o botó un saco de sal, porque donde la lógica no da explicaciones entra el pensamiento mágico. La Diosa Fortuna por cada guiño (el palo de Everton Ribeiro o los resbalones de Marquinhos y Fabinho), luego es un mar de lesiones, muchas no musculares.
En rueda prensa, Leo González aseveró que los 70 minutos ante Brasil lo dejaron “muy tranquilo”, por poder quitarle la pelota a Brasil, debido a la inteligencia táctica y técnica del grupo. Por una fuerte lluvia no pudo entrenar el viernes, pero no descarta un cambio de sistema (usó un 4-2-3-1). Recordó que cuando iba a cambiar a un 4-3-3 para tener más equilibrio defensivo es que Rincón y Machís piden ser sustituidos.
El orden sigue como la palabra que más se repite en el discurso a la cual le agregó la concentración durante los 90 minutos. Lamentó que en septiembre cortó la sangría en la pelota quieta, pero ante la Canarinha recibió dos remates claros: uno de Thiago Silva, anulado, y el gol de Marquinhos. Mientras que sobre Yeferson Soteldo aclaró que tiene libertad para jugar y participar, con la responsabilidad de estar pendiente del primer volante “5” en defensa.

En referencia a Ecuador dijo: “Es una selección muy potente, rápida, dinámica, que presiona arriba y con transiciones rápidas”. Para contrarrestarlos el mantra es: “Manejo de pelota, bascular y trabajar en bloque”. Lo que no se negocio es ir a buscar los tres puntos. La gran interrogante será la salida de balón y la capacidad de Venezuela de sostener el balón ante un combinado que no tendrá la misma pasividad que Brasil a la hora de morder, sino que será parecido a lo que propuso Paraguay, en Asunción. En aquel partido fue un festival de pérdidas, mientras la Albirroja tuvo el pie en el acelerador.
La propuesta de Gustavo Alfaro no modificará mucho y así lo aseguró en su comparecencia ante los medios. “La intención es que Ecuador juegue con la misma predisposición de local como de visitante, ir a ganar cada partido. Puede cambiar las formas de buscar un encuentro, más allá de las tácticas, en lo estratégico”, señaló, mientras gambeteó la pregunta por el uso de una línea de tres o de cuatro. También recordó como dos buenas presiones, robó dos balones en salida a Bolivia que terminaron en goles.
Aunque explicó que Venezuela es un rival distinto, que juega con pocas distancias entre líneas. “Muchos de sus jugadores hacen vida en Europa, más allá de sus ausencias, tienen buen nivel. Su estructura de tres cuartos en adelante es de desequilibrio individual, además de contar con jugadores estatura”, analizó. El DT argentino profundizó: “Venezuela tiene pocas cosas perder y muchas para ganar. Lo peor que podemos hacer es jugar este partido mirando la tabla de posiciones”.
La Tri solo tendrá la baja de Byron Castillo, que viene de disputar las semifinales de la Copa Libertadores con Barcelona de Guayaquil. En su lugar ingresaría Ángelo Preciado. Asimismo, tendrán el plus de que Enner Valencia rompió su sequía goleadora de dos años y se convirtió en el máximo artillero de Ecuador. Es muy probable que el habilidoso Gonzalo Plata le dé su lugar en el campo al buen pie Jhegson Méndez. De resto la columna vertebral del equipo es Piero Hincapie, su jugador con mayor proyección; Ángel Mena, el encargado de generar fútbol; Michael Estrada, goleador ecuatoriano en estas eliminatorias con cinco estrellas.

El duelo también será el choque entre las dos selecciones con mayor proyección de talentos, sacando a las selecciones sudamericanas con estrellas en sus escudos (Brasil, Argentina y Uruguay). En el partido ante Bolivia los ecuatorianos tuvieron un promedio de edad de 23,9 años en su once, contra Bolivia. En el caso de Venezuela la cifra fue de 25,5 en sus titulares, ante Brasil. La Vinotinto impulsada por el subcampeonato del mundo sub-20 de 2017 y los meridionales por el tercer lugar en la cita ecuménica de esa categoría en 2019. Presente y futuro en el estadio Olímpico, que tampoco se espera que llene la capacidad por el tardío inicio de venta de entradas.
No será un dato menor la cantidad de apercibidos en ambos elencos. En el caso de Venezuela son: Yeferson Soteldo, Junior Moreno, Roberto Rosales, Jan Carlos Hurtado, Oscar González, Nahuel Ferraresi, Eduard Bello y Ronald Hernández. Por parte de los meridionales están encapillados: Pervis Estupiñán, Jhegson Méndez, Diego Palacios, Gonzalo Plata, Ángelo Preciado, Ayrton Preciado, Joao Rojas y Enner Valencia. El próximo partido de los criollos es contra Chile, en Santiago, mientras que la Tri visitará a Colombia en Barranquilla, ambos el jueves 14 de octubre.
Alineaciones probables
Venezuela: Wilker Fariñez, Ronald Hernández, Jhon Chancellor, Nahuel Ferraresi, Oscar González, José Martínez, Tomás Rincón, Darwin Machis, Yeferson Soteldo, Adalberto Peñaranda y Eric Ramirez.
Ecuador: Ramírez; Preciado, Torres, Hincapié, Estupiñan; Gruezo, M. Caicedo, Méndez; E. Valencia, Mena y Estrada.
Hora: 4:30 pm
Estadio: Olímpico de la UCV, Caracas.
Árbitro: Andrés Cunha (Uruguay).







