La selección Vinotinto Femenina tiene definida la hoja de ruta para el año 2022

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- El sueño llamado Australia y Nueva Zelanda 2023 tiene un peaje definido: Copa América Colombia 2022, que se disputará entre el 8 y el 30 de julio.  En suelo cafetalero se disputarán tres cupos directos y dos a repechaje de la Copa del Mundo femenina. También otorgará tres boletos a los Juegos Panamericano de Santiago de Chile 2023 y un pasaje y media a los Juegos Olímpicos de París 2024. Pero ese no será el único evento relevante para las guerreras ya que también tendrán los Sudamericanos de las categorías sub-17 y sub-20.

 

El primero será el sub-17, que se efectuará en Uruguay del 1 al 19 marzo en Uruguay. Este otorgará tres cupos al Mundial de la India sub-17. Luego vendrá el sub-20, que tendrá como sede Chile y se jugará entre el 6 y el 25 de abril. En este caso solo serán dos boletas al Mundial sub-20 de Costa Rica. A diferencia de la absoluta, las inferiores no llevan un proceso continuo y es una incógnita la continuidad de Carmelia Rojas (sub-20) y Leonardo Lara (sub-17), bajo la nueva junta directiva de la Federación Venezolana de Fútbol.

 

Ambos entrenadores carabobeños tienen más de un año sin un módulo de trabajo, pandemia mediante. La sub-20 no tiene acción desde marzo de 2020, cuando jugó la fase de grupos del Sudamericano sub-20 de Argentina, que se suspendió por el covid-19. Mientras que la situación en la sub-17 es más dramática, porque no tiene roce desde noviembre de 2019, cuando tuvo una gira por Argentina, donde enfrentó a la Albiceleste y clubes de la primera división argentina. En cambio, la adulta ha tenido tres concentraciones en 2021 y varios amistosos: Argentina (135 minutos), País Vasco (45 minutos), Yaracuyanos  (90 minutos) y Ecuador (180 minutos).

 

El proyector “Nace un Sueño” al mando de Pamela Conti ha ayudado a paliar el rezago en la categoría menores y sirve para captar talento tanto para la sub-20 como sub-17. Sin embargo, los efectos de la pandemia, como excusa inagotable, han ocasionado que la Vinotinto llegue con la peor preparación en mucho tiempo a estas competiciones sudamericanas. Hay que recordar que las guerreras tienen dos cetros sub-17 y han ido a tres mundiales de la categoría (en dos llegaron a semifinales). Mientras que la sub-20 tienen un subcampeonato y asistieron a la cita ecuménica de Papúa Nueva Guinea 2016. Aparte de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Nankín 2014. Se mantenga Leonardo Lara y Carmelia Rojas,  tome las riendas Conti u otro estratega tendrá que nadar contra la corriente, porque varios rivales sí han llevado un proceso para alistarse de la mejor manera.

 

Tres mundiales en juego en menos de 12 meses, un argumento válido para decir que 2022 es un año donde el fútbol femenino tendrá prioridad para Venezuela. Más con la clasificación a Catar cada vez más cuesta arriba. Pero no solo hay actividades en selecciones, sino a nivel de clubes. Se espera, que luego de dos años en donde solo se jugó un mes de competición (dos semanas el Torneo Invitacional Femenino y el Torneo Adecuación de la Liga Futve Femenina), se retomen los torneos largos, como era costumbre en la Liga Nacional, fundada en 2004, o los dos primeros años de la Superliga, 2017 y 2018. Esto permitirá que el representante criollo llegue de la mejor forma a la Copa Libertadores de Ecuador, que se llevará a cabo entre el 13 y el 28 de octubre.