La Selección Vinotinto Sub-17 Femenina se atascó en su debut ante Argentina

Luis Vílchez @lvilchez8.- La preparación no era alentadora para la selección femenina sub-17 de Venezuela. Solo tres módulos y dos de ellos al frente de Yllenys Pérez. Todo en un país que en dos años ha habido solo dos torneos relámpago para definir a los clasificados a la Libertadores, que cada uno duró dos semanas. Más allá del esfuerzo del programa Nace Un Sueño, la evolución de Sembrando Fútbol, que permitió captar talentos en el país y fuera (España y Estados Unidos), no pueden hacer magia. No es lo mismo detectar un talento en tres días, que pulirle los defectos y armar un equipo. Eso se vio reflejado en la caída 1-0 ante Argentina por el Sudamericano sub-17.
El grupo “B”, denominado de la muerte, se puede tratar como un triangular. Por el abandono ignominioso de Bolivia a sus categorías femeninas y el trabajo acucioso de Brasil con sus chicas, si bien los partidos hay que jugarlos y esta es la categoría más pareja de todas, no es difícil pensar que la Vinotinto, la Albiceleste y Paraguay van a sumar de a tres ante la Verde y resbalar frente a las amazónicas. Las oportunidades patrias estaban en cumplir ante las del altiplano, como obligación, y sacar buenos resultados con las sureñas y la Albirroja.
Por eso, aunque el torneo apenas inicia, se pone cuesta arriba la clasificación al cuadrangular final, donde se lucharían los tres cupos al Mundial de la India (del 11 al 30 de octubre de este año). Más si se tiene en cuenta que Paraguay tiene una mejor preparación y será un rival más incómodo que Argentina, este domingo (7:00 pm). Pero ¿Qué pasó ante la Albiceleste? El resumen cortó y doloroso es que las sureñas jugaron con una menos desde el minuto 24 y nunca se sintió en el campo hasta los minutos finales.

La tropa de Pérez usó el esquema de Pamela Conti en la absoluta: 4-2-3-1. En el arco estuvo María Meléndez, de las mejores de selección con sus intervenciones –otro síntoma de un partido gris que la guardameta haya tenido tanto protagonismo. La línea de cuatro de derecha a izquierda fue: Sachezka Dagher, Katherine Lobatón, Nazly Sánchez y Cristina Rivas. El doble “5” estaba a cargo de Shakiana Dagher y Gismar Colmenarez, una de las jugadoras con más rodaje. Por la banda derecha, la capitana Alessia Navarro, y por la izquierda Floriángel Apóstol. Con libertad de movimiento Victoria De Abreu que tuvo destellos interesantes. En punta Génesis Hernández. Estas dos últimas son las únicas legionarias del plantel.
Cuando Argentina tuvo 11 en cancha supo presionar arriba, cuando perdió a la portera Lara Esponda por expulsión supo esconder el balón. A Venezuela le faltó intensidad en la marca y a la hora de morder, pero también criterio con la pelota. Es cierto que el gol no las desconectó del partido, pero la tónica fue un constante quiero y no puedo. La pelota quieta era un atajo, tanto en córners (donde se abusó del toque en corto de Navarro para Apóstol, que esta devolvía, como hacen en la absoluta Deyna Castellanos y Paola Villamizar) como en tiro libres.
Una para lamentarse es un gran pase cruzado de De Abreu, que dejó destellos con balón, que Navarro no pudo controlar bien y se le fue larga. Pudo ser un mano a mano. La pasividad defensiva se hizo notoria en el tanto de Juana Canganro, que condujo sin oposición hasta sacar un riflazo, fuera del área, que dejó con poco que hacer a Meléndez. Contemplativas la defensa y el mediocampo, que dejaban un latifundio entre líneas para que Argentina se divirtiera.

Sin la posibilidad de transiciones rápidas por las bandas, como en la absoluta, ni esa presión coordinada que se vio en la Copa de Turquía. La sub-17 se vio amarrada a depender del trazo largo para Génesis Hernández. Así llegó la expulsión de Cangaro, tras un pelotazo de Apóstol que corrió bien la atacante, eludió a la cancerbera y recibió una falta como última mujer. El tiro libre lo ejecutó Nazly Sánchez, que dejó a entender que tiene buena potencia, pero no fue suficiente.
A lo largo del partido hicieron ver a Kishi Núñez como Estefanía Banini. Indescifrable. Indomable. Incontrolable. Mereció un gol y causó estragos. Casi entonó el grito sagrado al 83, sino es por la mano salvadora de Meléndez, con ayuda del travesaño. Otro susto fue antes con una pelota que peinó hacia atrás Lobatón y Sánchez, in extremis, tapó el remate de la jugadora de Argentinos Juniors.
La otra ocasión “clara” fue un pase largo de Rivas, que la portera no despejó bien y la pelota impactó en Natasha Vásquez, pero la Diosa Fortuna no tuvo un guiño con la Vinotinto. Pero todo se resume en un equipo atascado. ¿Nervios del debut? Es una gran posibilidad al ser una categoría muy emocional por la edad, que se le suma las pocas experiencias previas. ¿Fondo físico? Capaz lo más preocupante, más allá que jugaron a una hora que el sol no colaboraba en la tarde de Montevideo. Mucho que corregir en muy poco tiempo, contra la Paraguay de Tatiana Escobar. Si alguien se embelesó con el talento de Núñez, con la guaraní que se ponga el cinturón de seguridad.







