Balance del Módulo: La Vinotinto cerró la preparación con una fiesta de goles ante Yaracuyanos

Luis Vílchez @lvilchez8.- 6-0, set y game para la selección nacional femenino en un resultado tenístico ante Yaracuyanos, en el cierre del primer módulo de Pamela Conti en el país, que arrancó el pasado 13 de septiembre. El marco del estadio Olímpico, sin público por la pandemia, fue una fiesta. Primero con un reconocimiento al gran rendimiento de los salitas en Lituania (este miércoles 22 de septiembre se medirán ante Marruecos, en octavos de final), además de que las jugadoras salieron al himno con camisas blancas con el mensaje: “Somos Vinotinto Futsal”. El primer gol lo marcó el departamento de mercadeo que supo realzar todas las disciplinas que comprende la marca “Vinotinto”.
Luego se dio una sorpresa, incluso para los encargados de la transmisión de TLT, Lenin Caraballo y Humberto Turinese, que fue la aparición de dos medallistas olímpicas: Yulimar Rojas y Stafeny Hernández, encargadas del saque de honor. La flamante medalla de oro en Tokio 2020 recibió como obsequio una camisa de la selección nacional de parte de Deyna Castellanos, no sin que antes se fundieran en un abrazo fraternal, que debió llenar de orgullo en el cielo a Flor Isava-Fonseca. Las emociones estaban a flor de piel y aún Emilkar Calderas no había sonado su pito.
Del juego se destaca la cara diametralmente opuesta a la versión del Basque Country International Football Cup, donde la pelota pocas veces fue un recurso. El trazo en largo y la poca tenencia fueron una constante en los 135 minutos contra Argentina y los 45 minutos versus el País Vasco. En la capital de la nación el balón fue discurso. Un monólogo. Mucho tuvo que ver el rival. Esta vez no era un equipo mundialista ni un elenco repleto de jugadora de la Liga Iberdrola, sino un cuadro muy joven en un fútbol nacional que ha tomado un cariz más de desarrollo que de élite, que en el pasado le permitió a Caracas y Estudiantes de Guárico plantarse en sendas finales de Copa Libertadores.
Aún con las bajas de Gabriela Angulo y Kareilen Capdevilla, ambas con la selección nacional, las Colosas llegaron al duelo reforzadas con Michelle Baldallo (la mejor jugadora del Deportivo Lara) y Raiderlin Carrasco (goleadora y MVP del Torneo Adecuación de la Liga Futve Femenina). Sin embargo, poco pudieron hacer para contener el huracán vinotinto. Su 4-4-2, muchas veces terminó en esas dos líneas de cuatro muy juntas e incluso defensas con seis atrás. La más adelantada era Dubraska Rivera, que casi siempre tuvo el arco muy lejos.

Las dirigidas por Conti plantearon un 1-4-2-3-1: Yessica Velásquez, que fue una espectadora VIP del cotejo, hasta que le cedió su lugar a Andrea Tovar. Una línea de cuatro en el fondo, donde la pareja de centrales fueron Yenifer Giménez y Sonia O’neill, dos jugadoras con pasado de volantes de primera línea. En la banda derecha como central reconvertida a la lateral la veterana Petra Cabera, mientras que por izquierda la polivalente Michelle Romero. Por delante de ellas dos pivotes de buen pie: Dayana Rodríguez y Lourdes Moreno (con alma de “10”). Por delante tres atacantes en roles de mediocampistas ofensivas: por la derecha Joemar Guarecuco, por izquierda Gabriela García, como enganche y con plena libertad Deyna Castellanos. Como punta de lanza Oriana Altuve. Un trabuco que ratifica que es la mejor generación de Venezuela, al amalgamar tantas mundialistas en categorías juveniles.
Ante las diferencias técnicas y físicas, incluso tácticas, naturales por la envergadura de una selección nacional. El cotejo pareció más una práctica de ataque contra defensa. Muchos de los contraataques de Yaracuyanos nacieron de errores no forzados en salida más que de una presión coordinada. La posesión debió rondar el 70% para el elenco patrio y no es exagerado. Como primera seña de identidad siempre buscaron la salida desde el fondo, estimulada por el perfil de las jugadoras y la falta de resistencia en zona 1.
“Rápido, rápido, rápido”, fue una de las palabras que más se escuchó en las indicaciones de Conti, a través de la transmisión televisiva. La italiana vivió el encuentro pegada a la raya, al igual que en el campeonato en el País Vasco, como si en cualquier momento se volviese vestir de corto y fuese a darle unas patadas al cuero. La voz de Omar Ramírez, DT de Yaracuyanos y finalista con Estudiantes de Guárico en 2016, se escuchaba de forma esporádica. Lo de la ex capitana de la Azurra fue más vocal. Pero siempre el énfasis en la velocidad, en ese imprimirle ese ritmo, que por el repliegue (muy) bajo y lógico del rival, no tenía el duelo.
La única nota negativa fue la lesión de Michelle Romero, tras una entrada de Wilmary Alvarado y una caída con mala fortuna. Alvarado a los pocos minutos también le dejó un recado a Deyna. De resto se dio cumplió el axioma del pote de Kétchup: luego de que cayó el primero vino el resto. El marcador se abrió en el epílogo de la primera mitad con un centro de Guarecuco, que controló bien Gabriela García, luego la pisó para eludir su marca y la mandó a guardar. La diferencia física y técnica fue insultante.

Luego en la segunda parte se unió a fiesta Deyna, cuando García le bajó un balón a Guarecuco y está abrió con la aragüeña que aprovechó una mala basculación de Yaracuyanos para sacar un riflazo cruzado. La pasividad defensiva le permitió a la “Kika” Moreno tener tiempo y espacio para ensayar un remate de zurda y colgarla en el ángulo. En el lugar de la oriunda de Barinas ingresó Maikerlin Astudillo, que también sacudió el arco de las Colosas, en esta ocasión el travesaño escupió de vuelta el remate. Oriana Altuve estuvo atenta a la cita con el gol, luego de fallar dos ocasiones claras en la primera parte. La jugadora del Valencia volvió a facturar, luego de un buen centro de Bárbara Sánchez entre las centrales y la portera Krisbell Ladera, que trabajó horas extras. Para consagrarse como MVP del cotejo, luego de errar una ocasión insólita tras recoger otro balón repelido por el travesaño, Guarecuco cabeceó sin marcas un centro, proveniente de un córner ejecutado por Deyna, y su testarazo le dio dirección de redes al esférico.
La preocupación puede estar en las pérdidas, que les permitieron a Dubraska Rivera y a Bárbara “La Pola” Flores pisar el área y rematar. En ocasiones muy puntuales y que otro rival que sea una selección nacional no va a perdonar a las criollas. El consuelo para Yaracuyanos, es que a excepción de uno que otro rival brasileño, en la Libertadores no se encontrarán un rival con unas diferencias tan pronunciadas. Si bien en el segundo tiempo hubo luz verde para los remates fuera del área, en la mayoría del partido la Vinotinto buscó abrir pasillos mediante el balón.
Una de esas jugadas que pueden dejar con una sonrisa a Conti se dio al minuto 31. Con la ansiedad del creativo que necesita la pelota y la libertad en la pizarra para moverse, Deyna retrasaba mucho su posición para darle salida al equipo y para ser una opción para Dayana Rodríguez y la “Kika”. En esta acción Castellanos recibe retrasada y abre a la banda con un gran pase en largo. No por nada es la jugadora con mejor rango de pase de la selección, en largo y en corto. Recibió Guarecuco que desbordó, como en casi todo el partido fue un puñal por derecha, y filtró el balón a Rodríguez que se lanzó y pisó área. La volante recentró y encontró sola a Altuve, que remató al palo. Si bien no terminó en gol, fue una de las jugadas mejor elaboradas en esa idea vertical que tiene la DT italiana, pero con buen trato del balón para conseguir los espacios.







