La Vinotinto cierra el 2019 con goleada de 4-1 a Japón e ilusiona para el 2020

 

 

Por Luis Vilchez / @lvilchez8.- «Me encanta», soltó Rafael Dudamel sobre el esquema 4-3-3, luego del amistoso ante Ecuador previo a la Copa América. «Estoy encantado de terminar el año ante un equipo muy exigente como Japón», comentó el yaracuyano previo al último amistoso del año. Seguramente el DT conjugó el verbo » encantar» en su cabeza al minuto 63, cuando en el amistoso ante los nipones, la selección salió de la presión tocando y Yangel Herrera hizo un cambio de frente a Yeferson Soteldo, sin marca. La jugada no terminó en nada, pero lo dijo todo en un partido que la Vinotinto ganó 4-1 con autoridad.

 

El único debe de un encuentro redondo fueron las ganas de ver el 4-2-3-1 ante una selección más competitiva que Bolivia o Trinidad y Tobago. Si bien era un equipo alternativo de Japón, no le quica mérito a un elenco mundialista y subcampeón de la Copa Asia, además de llegar con un presente espléndido en sus Eliminatorias. Si bien no hubo enganche, el trivote sumó otro capítulo, en esta ocasión su tercera página dorada. El primero fue el 3-1 ante Argentina, en España, y el segundo fue el 3-0 a Estados Unidos, en suelo norteamericano.

 

El dilema que se le planteaba hace pocos días en Balonazos a Dudamel, el técnico lo resolvió de la mejor manera. Le dio ingreso a Soteldo por izquierda y corrió a Darwin Machís a la derecha. A eso se le suma el ingreso de Bernaldo Manzano para completar el trivote, ante la ausencia de Junior Moreno por temas personales (visado americano). El «10» del Santos tuvo su primer gran partido con la absoluta y no solo en lo ofensivo, porque también colaboró al momento de recuperar. Los japoneses no lo pudieron descifrar y de cara al camino al Mundial se demostró que Soteldo y Machís son compatibles.

 

 

La fiesta inició temprano, al minuto 8′, cuando Soltedo puso la samba en la banda izquierda, como hace cada fin de semana en el brasileirao, y pinchó un centro para que Salomón Rondón abriera su cuenta. El segundo llegó tras una buena triangulación entre Herrera-Machís-Rondón, en un jugada antecedida por una buena a recuperación del guaireño y un túnel del extremo. El «Gladiador» habilitó de primera a Machís, al 31′, y este le devolvió la pared, que Rondón mandó a guardar barriéndose.

 

Tan solo tres minutos después, Roberto Rosales centró al segundo palo, Herrera como buen box to box atacó el área y se la bajó a Rondón. El de Catia no falló y firmó varios datos interesantes: primer hat-trick con la Vinotinto y escalar a los 30 goles con la selección. La cuenta la cerraron, al 38′, una buena combinación entre Machís y Soteldo, quien marcó su primer gol con la absoluta tras un buen remate a tres dedos, precedido por un control que demuestra toda su técnica. Si hacía falta una prueba para demostrar que eran compatibles ese gol fue la muestra fidedigna.

 

¿Pase largo efectivo? Nada de eso, a pesar de tener a Rondón, el juego directo sólo se usó con regularidad a partir del 77′, cuando ingresó Jhon Murillo y la transmisión televisiva permitió escuchar esa indicación por parte de Dudamel. De resto Yordan Osorio y Mikel Villanueva salieron por abajo, aprovechando que jugaban en sus perfiles naturales. Una zaga que invita al juego asociativo, por la calidad de Osorio y por la zurda de Villanueva.

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