La Vinotinto Femenina Sub-20 se mantiene en pelea por un cupo al Mundial de Costa Rica

 

Luis Vílchez @lvilchez8- Los Sudamericanos femeninos son torneos cortos y con poco margen de error. En sub-20 todo se comprime más, solo dos cupos por grupo para la segunda fase y dos boletas al Mundial, donde prácticamente Brasil siempre amarra uno. Por ende, sumar es imprescindible en cada duelo. La Vinotinto femenina inició muy bien ante Perú, el rival más endeble del grupo A y que quedó eliminado el pasado domingo. En esa jornada dominical las guerreras sacaron un punto ante Colombia y se mantienen con el sueño intacto de ir a un Mundial.

 

El estratega Vincenzo Conti repitió la fórmula que usó ante las incas: Hilary Azuaje, en el arco; en defensa las laterales fueron Zulaycar Milano y Fabiola Solórzano; la pareja de centrales la conformaron Gabriela Angulo y Sabrina Araujo-Elorza; la sala de máquinas la dirigieron Bárbara Martínez Flores y Ana Paula Fraiz; abiertas en las bandas, Raiderlin Carrasco, izquierda, y Marianyela Jiménez; como enganche y con libertad Bárbara Olivieri; de punta Kimberlyn Campos. Se dio la particularidad de que Solorzano no partió por la derecha, su costado habitual, sino que cayó en el lado donde atacara Gisela Robledo. Mientras que en la segunda parte Carrasco y Jiménez intercambiaron posiciones.

 

La cara de Venezuela fue competitiva ante el equipo llamado a dominar el grupo, pero que ha quedado en deuda en dos presentaciones. Un rostro totalmente diferente al de la sub-17, lo que tiene un mérito tremendo porque la sub-20 solo tuvo un módulo más y tampoco tuvo amistosos internacionales, pero sí cuenta con jugadoras con rodaje profesional y con pasado en torneos continentales.

 

El primer atentado al arco de Natalia Giraldo vino de una pelota salvada por Zulaycar Milano, en la banda, que permitió correr a Carrasco para centrar, al minuto cinco, que remató Olivieri, pero la oriunda de Texas no pudo darle dirección al arco. Luego Carrasco casi marca un gol olímpico desde el saque de esquina. Luego al 18, un pase al fondo de Martínez Flores para Jiménez, que llegó a línea final, conectó con Olivieri, que abrió para Solorzano y forzó un despeje apurado de la zaga colombiana.

 

 

Las cafeteras respondieron cuando el reloj pisaba el minuto 30, cuando la capitana Angulo tuvo que ejercer de bombera para apagar dos incendios frente a la raya del arco. La guaireña tuvo otra actuación soberbia como zaguera. Sin tanta pelota, pero con orden e ímpetu, Venezuela desdibujó a una Colombia que llegó con el cartel de favorita pero que extraña horrores a Linda Caicedo, baja por lesión.

 

Un penal para Venezuela, al 37’, pudo inclinar la balanza para las guerreras. La jugada que lo precedió fue un pase filtrado de Olivieri a Jiménez, que fue derribada por Ana Guzmán. La pelota se la pidió la jugadora de Rayadas de Monterrey, pero no logró convencer a Campos, que había errado uno ante Perú, pero que aprovechó el rebote. En esta ocasión el cobró fue muy anunciado, al medio y con poca potencia, sencillo para una portera de la jerarquía de Giraldo.

 

En el inicio del complemento Jiménez tuvo un mano a mano ante Giraldo, tras otro buen pase de Olivieri, pero la guardameta colombiana respondió de muy buena forma. La respuesta fue inmediata por parte de las neogranadinas, que sin juego elaborado, recurrieron a las transiciones rápidas. Primero con Ingrid Guerra que erró una ocasión muy clara, luego de ganarles las espaldas a las defensoras y enfilar sola al arco de Azuaje. Tres minutos después se repitió la jugada, pero por el costado derecho y con Robledo como protagonista. La jugadora del UDG Tenerife no perdonó.

 

La delantera carabobeña pudo redimirse de su penal errado al anticiparse a Mary Álvarez, en un saque de esquina ejecutado por Olivieri, en el que controló y luego la mandó a guardar. Con esa obstinación y terquedad de la jugadora de Secasports, que las corre todas y nunca deja de insistir. Con una vehemencia que la caracteriza, que es su arma de doble filo, porque la lleva a ser una optimista del gol, pero también a errar en la toma de decisiones. Son tres goles y es una de las máximas artilleras del torneo.

 

Con asistencia y muchos pases clave, pero sin brillar de acuerdo a su nivel Olivieri. La llamada a ser la líder futbolística de esta selección a veces pecó con las acciones individuales o de pegar cuando la jugada pedía pase, aparte de ganarse una amarilla. Para cualquier otra jugadora era un partido muy positivo, pero a la “gringa” hay que exigirle más, porque en el pasado ha demostrado que cuando destapa el tarro de las esencias es de las mejores de América.

 

Y si de jugadora con formación en Estados Unidos se habla, una mención especial para Alai Araujo-Elorza, que ingresó por Ana Paula Fraiz y cambió la dinámica en el sector medular. Una de los tres cambios que hizo Conti, junto con la sub-17 Floriangel Apóstol y al final Jaimar Torrealba, en detrimento de una Zulayca Milano que abandonó el campo lesionada. Por momentos dio la sensación que Venezuela podría sumar su segunda victoria, pero Colombia tuvo dos claras con Gabriela Rodríguez dentro del área, que deben servir como llamados de atención. Sin margen de error, el próximo reto es el martes 12 abril, ante las locales Chile. Una victoria ante las australes las despegarían, un empate puede generar un escenario con cuatro equipos con cinco unidades en la última fecha (Venezuela vs Argentina y Colombia vs Chile), una derrota complicaría todo.