La Vinotinto sabe lo que es sumar contra Argentina

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La selección nacional de Venezuela se medirá ante su similar de Argentina, el próximo viernes (3:00 pm) por los cuartos de final de la Copa América. El diario Olé tituló: “Ahora Venezuela, ¿después Brasil?” y los panelistas argentinos de las cadenas televisivas hablaron del peligro de la Vinotinto. La Albiceleste no se ve como amplia favorita, por más que la historia y las casas de apuestas lo digan. Existen antecedentes donde los criollos lograron amargarles la vida.
El primero y más importante se dio en Puerto La Cruz, el 11 de octubre de 2011, por la segunda jornada de eliminatoria. Luego de guardar muchas piezas en el inicio del Premundial en Quito, ante Ecuador, César Farías sacó la artillería pesada contra la Albiceleste. El resultado fue un 1-0 a favor de la Vinotinto, que aún se recuerda con mucho entusiasmo.
De aquel partido se mantienen en la selección: Roberto Rosales, Tomás Rincón, Salomón Rondón y Rolf Feltscher (no vio minutos). El “General” tuvo un partido consagratorio al secar a Lionel Messi desde la medular. En la ocasiones que la “Pulga” eludió la marca, se encontró con la fuerte marca de Fernando Amorebieta. La “Grulla” fue el héroe al marcar un golazo de cabeza, tras un centro de Juan Arango de un córner.

En Eliminatorias rumbo a Rusia también se vivieron buenos momentos. En el partido de la jornada 8, en Mérida, la Vinotinto se puso arriba 2-0 con un golazo de Juan Pablo Añor, desde fuera del área con un zurdazo y túnel incluido a Marcos Rojo, y Josef Martínez que dejó regado a Sergio Romero, tras amagarle varias veces el remate al portero, luego de un buen pase atrás de Salomón Rondón, que lo dejó solo.
La Albiceleste logró rescatar un punto en el complemento, primero con un descuento de Lucas Pratto, que aprovechó una serie de rebotes en la zaga de la Vinotinto. Los tres puntos se esfumaron a ocho minutos del final con un remate de Nicolás Otamendi, dentro del área chica, tras ganarle la marca a José Manuel Velázquez. Allí estuvieron: Mikel Villanueva, Rincón, Añor, Rondón y Martínez.
En la vuelta Venezuela le igualó 1-1 a Argentina en el Monumental de Buenos Aires. Ese día nació el trivote (4-3-3, pero sin Rincón), que luego Rafael Dudamel retomaría en un amistoso ante Japón (noviembre, 2018) con el “General” y más nunca guardaría en la gaveta. Ese choque fue el 5 de septiembre de 2017, por la fecha 16 del camino a Rusia 2018.
El elenco nacional aguantó muy bien y se fue arriba con un gran contragolpe, que culminó John Murillo al picarle el balón a Sergio Romero. Pero los locales lograron igualar con un centro de Marcos Acuña, que Rolf Feltscher metió en propia puerta debido a la presión de Mauro Icardi al momento de atacar el balón. De los convocados a esta Copa América vieron acción: Wuilker Faríñez, Feltscher, Jhon Chancellor, Villanueva, Arquímedes Figuera, Junior Moreno, Yangel Herrera, Murillo, Rondón y Josef Martínez.
El último golpe fue reciente y el escenario fue el Wanda Metopolitano de Madrid, cuando vencieron 3-1 a la Albiceleste. Si bien era un amistoso, esta victoria le dio un envión anímico al equipo y ratificó el 4-3-3 (4-1-4-1 marcado en defensa). La selección aprovechó muy bien una Argentina que probó una línea de tres en el fondo e hizo fiesta a las espaldas de los zagueros.

El primer tanto llegó con un pase largo de Roberto Rosales, que controló bien Rondón y le rompió el arco a Franco Armani con un zapatazo. Murillo volvió a castigar a Argentina y en la capital de España hizo otro golazo, tras un cobro rápido de una falta, enganchó hacia adentro y con borde interno la puso inalcanzable para el portero de River Plate.
Los sureños descontaron con una diana de Lautaro Martínez, que aprovechó una buena asistencia de Giovani Lo Celso, para vencer en el mano a mano a Faríñez. El marcador lo cerró Josef Martínez luego de cambiar un penal, que él consiguió, por gol. La ejecución del valenciano dio la vuelta al mundo por su particular salto ante de ejecutar. ¿Habrá una cuarta alegría el viernes? Hay argumentos para darle rienda a la ilusión.







