La zuliana vinotinto Loreana Lonigro, la transición del fútbol a la música “100 por ciento”

Luis Vílchez @lvilchez8.- ¿Hay arte en el fútbol y la música? “100 por ciento”, afirmó con plena seguridad Loreana Lonigro cantante y autora de “Ciudad Moderna”, pero en otrora jugadora de las selecciones nacionales juveniles. La zuliana hizo una transición donde pasó de hacer poesía con su zurda en la cancha, a hacer golazos con sus canciones. Con la seguridad de quien convirtió su pasión en su forma de vivir, Loreana atendió a Balonazos para hablar de su pasado y su actualidad.
“Mi mayor orgullo fue representar mi estado (Zulia) y mi país. Estoy en deuda con el fútbol por el resto de mi vida, porque me dejó todo lo que yo sé. Las leyes de vida que aprendí en el fútbol las llevo conmigo a todos lados y son las que hacen que continúe siendo exitosa”, explicó la zuliana, que disputó el Sudamericano sub-17 del 2012 y el Sudamericano sub-20 del 2014.
El fútbol femenino vive un auge en la actualidad, pero Lonigro (26 años) tuvo que superar las alcabalas de los prejuicios en sus inicios. “Muchísimas barreras. La escuela en el estado nunca me apoyó con los viajes. Pienso que la ola (del fútbol femenino) no ha terminado de romper, lo hará en tres años o cinco años. Pero me enorgullece haber sido parte de esa dificultad y de esa barrera que se rompió”, dijo la exvolante por izquierda, que jugó con Casa D’Italia y el Zulia Fútbol Club. Lonigro también lamentó la falta de apoyo mediático a la disciplina y los torneos femeninos. “Me gustaría saber un poco más, pero no hay suficiente información. Quisiera que hubiese más apoyo”, soltó.

Por sus destacadas actuaciones consiguió una beca con IMG Academy, pero ¿cómo era Lonigro de jugadora? “Me desempeñaba por la izquierda como jugadora ofensiva, técnica y también táctica. Me gustaba asistir a un ‘10’ o un delantero. También jugué de enganche. Soy zurda”, expuso. Cuando se le consultó por la creatividad de los zurdos: “Cuando quieras me invitas a jugar”, contestó con la confianza que la caracterizó en la conversación.
De su etapa en la selección mantiene amistad con Claudia Rodríguez, Lourdes Moreno, Dánae Millán y Michelle Romero, a esta última la definió como su “hermana” y aseveró estar pendiente de sus carreras. El interés es recíproco. “Es maravilloso que otras personas lo quieran disfrutar conmigo (la transición a la música). Me encanta y más si son personas que me conocen desde el fútbol, porque saben quién soy en lo más profundo de mi ser”, confesó.
¿Cómo fue ese paso de la cancha a los estudios de grabación? “He querido que todo este movimiento sea orgánico, porque para mí dejar el fútbol fue un momento difícil. Una transición fuerte, pero gracias a Dios conseguí otro hobby que me apasiona y soy buena en ello. Nosotros los futbolistas tenemos que ser disciplinados y esas reglas de un buen jugador me las traje a la música. Al trasladarlo hace que seas más audaz que otras personas que no han pasado por disciplinas tan rigurosas”, reveló Loreana.
En la rama del Hip Hop también le ha tocado romper barreras machistas e incluir la figura de la mujer rapera. “Es una sorpresa para mí romper otra barrera, pero esta no ha sido tan resistente como el fútbol, ha sido mucho más abierta”, dijo la zuliana sobre ese ambiente más adaptado a aceptar a la mujer. En cuanto a su música no se enfocan en fiestas o balas, sino en la raíz del género: la protesta social.

“Hay muchos tipos de rap. A mí me gusta respetar las reglas básicas, tengo que respetar sus raíces y elevarlas, soltar lo mío y expresar lo que necesito liberar (…) La sociedad se está moviendo a pasos súper acelerados, la gente no se está tomando tanto tiempo para leer y otras cosas que te permite la música. Capaz el rap no sea tan rítmico, pero con un poco de melodía puede hacer que mantengas tu atención un poco más de tiempo y más si tiene un mensaje importante. Espero que como sociedad le bajemos dos un poquito”, analizó sobre la actualidad y su música.
¿Da la misma satisfacción el trabajo bien hecho en la cancha como en la música? “Cuando dejé el fútbol sentía que había vivido una pasión y un éxtasis tan grande, que si no conseguía algo que se asemejara no iba poder seguir el camino de mi vida. Cuando empecé a hacer música volví a sentir ese éxtasis. No diría que es lo mismo porque son diferentes, pero la sensación sí es similar. Me siento muy agradecida”, comentó. Aunque su trabajo es para evitar que el fútbol sea motivo de nostalgia, ya que le dio tantos momentos hermosos, que considera que sería una pena que lo relacione con la melancolía.
Lo que no se puede negar es que su estilo está impregnado de fútbol. “100 por ciento mi swag, todo mi flow es de deportista. Camino como futbolista, no como skater”, afirmó. También la ayudó a hacer la transición lo efímero que es la carrera de un jugador comparada con lo longeva que puede ser la de la música. “Cuando extraño jugar a un alto nivel, recuerdo que tampoco me quedaban muchos años y que en la música es diferente. Este camino va empezando y estoy muy feliz. Saltar de una cosa tan bonita como es el fútbol a una tan profunda como la música”, puntualizó.

Una personalidad definida
“Soy una persona en esencia muy seria, no soy muy nocturna ni fiestera. Me acepté así. Soy formal cuando me provoca, soy social cuando me provoca. Cuando me da sueño me voy a dormir y así. La música sale en el estudio, no en la discoteca”, una filosofía de vida relacionada con la disciplina que dejó la práctica deportiva. Le gusta leer a Eduardo Galeano y a Jordan B Peterson. Mientras que en la actualidad tiene “pegada” la canción Telepatía de Kali Ushi.
¿Qué lección le ha dejado la pandemia? “Me ha dejado la enseñanza de lo impredecible que es la vida, me he quedado muy sorprendida. Uno no tiene idea. Un día eres futbolista y el otro cantante, lo mismo con la pandemia”. La cantante cerró con un mensaje para los más jóvenes que se quieran ver en su reflejo: “Nadie me quita lo vivido y no me arrepiento de todas las personas que no escuche. Si tienen que escuchar a alguien que sea a ellos mismos. Cuando eres niño sabes lo que quieres. No me arrepiento de nada”.







