Lala FC de la alegría del ascenso a la necesidad de vender

Por Iván García.- Son muchos los casos y hasta idénticos por los cuales muchos clubes o equipos del fútbol profesional venezolano desaparecen con la misma rapidez que cómo aparecieron.
Aquí en Guayana podemos citar los nombres de Minerven de El Callao, Industriales del Caroní, Estudiantes de Caroní y en el resto de la geografía futbolística nacional son innumerables los casos. Pero hoy nos detenemos en la incómoda y difícil situación que vive en Lala FC, equipo que con apenas tres semestres en la Primera División, ya se rumorea y fuertemente, que está a la venta y el tema es simple y sencillo: no pueden más con las deudas pendientes y con los pasivos laborales, unido además con una serie de demandas en puerta que tarde o temprano deberán pagar.
Poco recuerdo
En noviembre del 2018, el Lala FC conseguía de manera deportiva su ascenso a la Primera División. Todo fue alegría, tal y cómo lo merecía la ocasión, pero la actuación deportiva pegó en el debut en la máxima categoría.
La política del “puro guayanés” y con la mayoría de la base de la Segunda fue fuerte para el equipo auriazul, hasta el punto que se salvó de perder la categoría al empatar a un tanto en el último partido contra el Monagas.
Esa temporada de 2019 (Apertura y Clausura) generó un conflicto interno en el arranque de la 2020, que desencadeno con la abrupta salida de su presidente Euro Guzmán y del Cuerpo Técnico, encabezado por Del Valle Rojas y su equipo de trabajo.
La acumulación de éstos pasivos laborales, la fuerte crisis económica venezolana, unida algunos detalles dentro del Grupo Empresarial Vergara, trajo como consecuencia que de manera vertiginosa la alegría de haber subido hace apenas dos años, hoy sea una invitación a la venta de la franquicia auriazul, lo cual es un secreto a voces.

Un futuro incierto
Mientras el país futbolero se debate en propuestas de cuando se reanudará el Torneo, la situación en Lala tiene una complejidad en puerta, tanto en lo deportivo, cómo en lo económico.
Al momento de paralizar el campeonato, el equipo de la Fundación era el último de la tabla de posiciones y fuerte candidato para pelear por la permanencia. Toda esta paralización en nada habrá contribuido con el equipo de Toro Muerto.
Las denuncias de deudas, de la actual plantilla y cuerpo técnico se convirtieron en algo cotidiano, unido a los atrasos del pasado tren de entrenadores que llevaron las riendas en el torneo pasado.
Aires de entendimiento y acercamiento entre las partes parecen producirse en las últimas horas. Las notas negativas afectan a la Fundación.
Lo cierto del caso, que tal y como llegó a ocurrirles a tantos y tantos equipos de nuestro fútbol nacional, Lala deja atrás la alegría de aquella épica tarde de junio-2018, cuando todos buscaban abrazar a “Vallito” tras lograr el ascenso y dedicarse a la necesidad de vender. Así es nuestro fútbol.







