Los Clubes venezolanos vuelven a la acción en las Copas internacionales jugando en casa

Víctor Sánchez Valdivieso @vesanchezv – Las competiciones más importantes de CONMEBOL, Libertadores y Sudamericana, regresan a la acción esta semana con el desarrollo de la cuarta jornada de partidos donde los cuatro representantes venezolanos están obligados a ganar para no despertar del sueño clasificatorio.
El panorama no luce idóneo para las remontadas milagrosas: En doce partidos disputados – entre uno torneo al otro – solo Monagas SC ha podido sumar un punto a expensas del Boca Juniors; los demás resultados han sido derrotas que justifican los clubes de la Liga FutVe se ubiquen en los últimos lugares de sus eliminatorias. Esta semana, todos los equipos jugarán de locales en el país.
Dos clubes juegan el martes
Este martes a las 6:00 de la tarde, Monagas SC recibe a Colo Colo de Chile en el Estadio Monumental de Maturín. Con solo un cupo disponible en el Grupo F de la Copa Libertadores, los azulgranas precisan ganar para igualarse con los australes a 4 puntos, esperando que Deportivo Pereira no sume en esta fecha.

Más tarde, a las 8:30 de la noche, Academia Puerto Cabello irá por su primera victoria en el Grupo D de la Copa Sudamericana ante São Paulo de Brasil. Los porteños tratarán de replicar esa solidez que mantuvieron por 80 minutos en el partido de ida ante los visitantes. La ofensiva también necesita despertar en el torneo.
Dos equipos batallarán el jueves
El jueves 25 de mayo, dos conjuntos criollos jugarán a la misma hora (8:00 pm). En Caracas, Metropolitanos FC querrán mostrar su orgullo de campeón venezolano cuando reciba al Internacional de Porto Alegre por la Llave B de la Copa Libertadores. Otra derrota despertará del sueño clasificatorio a los violetas capitalinos.
Paralelamente en Mérida, Estudiantes se juega la vida ante Palestino de Chile por el Grupo H de la Copa Sudamericana. Sin puntos a su favor, los académicos sólo podrían trascender en la competición ganando los partidos que le restan, comenzando en casa ante el fervor de una fanaticada con medio siglo de existencia.







