Los de siempre, como siempre en la Selección Vinotinto

Luis Vílchez @lvilchez8.- Los recambios generacionales suelen ser tortuosos. Richard Páez en su momento lo llevó con éxito con una base de jugadores de Estudiantes de Mérida. Luego César Farías hizo lo propio, en medio de un mar de críticas. Y a su manera lo encaminaba Rafael Dudamel, pero su ciclo fue cortado antes del Premundial rumbo a Catar 2022. El FIFAGate, la carta de los jugadores y una hilera de errores individuales solaparon la despedida de Juan Arango, que aún se extraña. Como era esperable, las salidas de Roberto Rosales, Tomás Rincón y Salomón Rondón serán difíciles y cada vez se nota más.
En los caprichos del destino, cuando Rosales sale de las cinco grandes ligas de Europa y está más cercana su salida, los dolores de cabeza de la banda izquierda se trasladan a la derecha. Cabe destacar que el ex Málaga muchas veces fue el mejor lateral que tenía a disposición la selección, tanto por derecha como por izquierda. Aún en los llamados y siendo titulares, Rincón y Rondón sacan la cara por el equipo.
El “General” estuvo correcto en los pases y los quites ante Islandia, se complementó bien con Christian Larotonda. Cuando pudo hizo cambios de frentes e intentó algo diferente, pero enmarañado en la propuesta del equipo muchas de sus habilitaciones fueron hacia atrás. Si bien tuvo un bache en el Premundial de Catar en sus inicios, luego levantó su nivel. En la furiosa actualidad es el único con regularidad en una liga grande como la italiana con la Sampdoria, donde suma dos asistencias. ¿El lado B? La Samp tiene todas las fichas para acompañar al Genoa en la segunda división con solo dos puntos en siete jornadas. Y sí, esa es la realidad del legionario en el torneo más competitivo, en donde ha jugado todos los partidos (607 minutos) y ha visto una amarilla.
En el caso del “Gladiador” es un matrimonio roto con Everton y Fran Lampard. Las lesiones y el profesionalismo del oriundo de Catia le han dado la oportunidad de disputar 88 minutos en Premier League, repartidos en cuatro encuentros. Mientras que en la Copa de la Liga tiene un cotejo completo. Ni 180 minutos acumula el ariete en lo que va de curso. Pero con todos esos hándicap fue el faro en ataque para pivotear, luchar en los aires y bajar a recuperar balones. Un líder dentro y fuera del campo.
El volante tiene 34 años y el delantero cumplió hace poco 33 almanaques. Se antoja complicado que ambos terminen la eliminatoria a plenitud, pero el drama es que cada vez cuesta más ver su recambio. En el espejo de Conmebol se ha visto como Chile o Perú han estirado las carreras de Arturo Vidal o Paolo Guerrero, valga la salvedad que son dos fueras de series, pero que tampoco les sirvió de mucho. Muchos piden su jubilación de la selección, pero su salida la marcará su rendimiento, pero, en especial, del compañero que tome su testigo.
Otro que se hace habitual y rinde de forma constante es Nahuel Ferraresi. Ante el mar de lesiones y situaciones desventuradas de Yordan Osorio, le ha quitado el mote como “el mejor central de la Vinotinto”. Cayó de pie en San Paulo y puede ganar la Copa Sudamericana en pocas semanas con los paulistas. En el Brasileirao acumula cuatro partidos (308 minutos) y una amarilla, mientras que en el certamen continental suma 45 minutos. A sus 23 años, al escoger bien sus destinos y al gozar de buena salud, es el subcampeón del mundo con mejor proyección. Parte de esa columna vertebral de los de siempre, que rinde como siempre. Gane, empate o pierda; divierta o aburra; emocione o enoje la Vinotinto, ellos están al pie del cañón.







