Los equipos venezolanos cumplieron contra la adversidad en la Libertadores

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Si solo se toman los dos últimos partidos del Caracas FC da la sensación que dejó escapar un premio de 1.050.000 de dólares y volver a los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores desde 2009. Pero cuando se ve el cuadro completo y añade lo hecho por Estudiantes de Mérida, la labor de los clubes criollos es positiva. Hay una dicotomía entre conformismo y negativismo. Pero la realidad es que en un contexto tan complicado como el venezolano, los avileños y académicos superaron a un gran contendiente: la adversidad.

 

Hay que remontarse a 2016 para encontrar un equipo que lograra pasar la barrera de la fase de grupos. En esa ocasión fue el Deportivo Táchira, en un grupo conformado por Pumas UNAM (México), Olimpia (Paraguay) y Emelec (Ecuador). El carrusel aurinegro accedió a la siguiente instancia como segundo y fue apeado por Pumas. Mientras que el 2017 cambió el formato y solo Deportiva Lara había logrado un tercer puesto que le diera acceso a la Copa Conmebol Sudamericana, en un grupo con: Cruzeiro (Brasil), Emelec (Ecuador) y Huracán (Argentina). En esta edición lograron el boleto dos elencos nacionales e ingresaron 375.000 dólares.

 

Si la pandemia afectó a todos los países en Venezuela pegó más fuerte, porque se combinó con una escasez de gasolina. Basta con leer a Ricardo Andreutti en su columna en el portal Triángulo Deportivo para ver los jugadores que pasaron los jugadores capitalinos. En el caso de los merideños la crisis de los servicios es más ruda. Esto sin contar que en el torneo local son pocos los jugadores que entran en los llamados de la selección, los importados no del peso de otrora y los juveniles destacados duran un suspiro. El más regular con sella Vinotinto era Bernardo Añor, pero solo jugó los dos primeros partidos con los avileños.

 

Luego de las dos primeras jornadas pre-pandemia el escenario no era alentador. Caracas rescató un empate 1-1 de local ante Boca Juniors y luego no pudo sostener una ventaja 1-2 en Asunción, para caer 3-2 ante Libertad. En caso de Estudiantes jugó bien sus encuentros, pero los resultados no lo favorecieron: Racing le remontó un 1-0 de local para ganar 2-1 y resbaló 1-0 frente a Nacional, en Montevideo. Luego del parón y sin torneo local, el cielo no parecía despejarse.

 

 

 

Pero Estudiantes de Mérida, que no pudo ni con Racing ni con Nacional, supo aprovechar la crisis deportiva de un Alianza Lima, que se reforzó con varios efectivos para afrontar el torneo internacional. Sin embargo, cayó en Mérida 3-2, con un penal sobre la hora de José Rivas Gamboa y solo pudo rescatar un empate 2-2 en Lima ante los rojiblancos, en el agregado.

 

Los rojos sorprendieron a un DIM con muchas bajas en Medellín con 2-3, en donde iba 2-0, le empataron 2-2 y terminó con los tres puntos en el bolsillo, con un 3-2. Ante Libertad hubo incertidumbre, por unas pruebas PCR mal realizadas y no supo el once inicial hasta último minuto. La duda se sintió en la primera parte con 0-1, pero en el complemento remontó 2-1. Ahí aseguró el cupo a la Sudamericana. Los colombianos cambiaron de técnico y ganaron sus visitas: Caracas y Asunción. Los avileños no pudieron obrar la heroica en La Bombonera.

 

Queda el sinsabor de no dar ese paso adelante, porque ante DIM terminaron con tres expulsados y ante Boca erraron un penal que era el 0-1. Eso es inobjetable, pero el tema es que no fue un fracaso, sino que en un contexto tan adverso y con tantas diferencias entre clubes (entre selecciones es diferente), lo hecho por Caracas y Estudiantes es meritorio, a secas. Ni de aplaudir ni tirar cohetes. Pero tampoco para mucho reproche.

 

Ambos continuarán sus caminos en Copa Sudamericana, con todas sus limitaciones, pero con la ventaja de tener ritmo local. Estudiantes de Mérida se medirá a Coquimbo Unido (Chile), verdugo de Aragua en la fase 1. Mientras que Caracas chocará contra Vasco da Gama (Brasil), uno de los equipos tradicionales del país vecino. Emular lo hecho por el Zulia el año pasado, que llegó a los cuartos de final, ayudará a borrar cualquier lamento suelto. Pero también se debe entender que la sustentabilidad de los clubes criollos se fundamenta en el ingreso en competiciones internacionales, por lo cual tampoco se debe esperar que descuiden el Torneo Normalización. La otra forma de ingresar dinero en la caja es la venta de jugadores y ambos ya exhibieron sus perlas al mercado internacional.