Los legionarios fueron sinónimo de alegría en el difícil año 2020

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- “A veces llueve sopa y uno solo tiene un tenedor” es una frase muy sureña que encaja en un 2020 muy amargo. Las malas noticias atacaron por todo lo flancos. La crisis institucional arropó a la Federación Venezolana de Fútbol. Las condiciones hicieron que la Liga Futve y la AC2 se reiniciaran con sendos torneos relámpago. La Vinotinto solo pudo disputar cuatro partidos y perdió tres de ellos. Entre tantas entradas con los tacos por delante, los legionarios fueron los motivos de alegría en estos 12 meses, de los cuales los últimos nueve han sido una pesadilla digna de una novela de Stephen King.

 

En el país vecino han brillado con luz propia Yeferson Soteldo y Jefferson Savarino. El primero con la “10” de Pelé en la espalda sumó 18 partidos (1474 minutos), 16 de titular, tres goles y seis amarillas en el Brasileirao. Mientras que en la Copa Conmebol Libertadores suma ocho encuentros (700 minutos), todos desde el vamos, un gol y dos amarillas. El ex Zamora y Santos se medirán contra Boca Juniors en las semifinales del certamen continental el próximo año.

 

En el caso del zuliano son 21 partidos, 17 de titular, cuatro goles, tres amarillas y cinco asistencias (entre los mejores del torneo) en 1508 minutos en el Brasileirao con Atlético Mineiro. Con el “Galo” ganó el torneo regional Mineiro, donde en 10 partidos (607), ocho de ellos desde el vamos, aportó tres goles. El ex Zulia demostró que la MLS y su paso por el Real Salt Lake no fue un retroceso, sino una oportunidad de seguir su desarrollo para brillar en una de las ligas más competitivas de América.

 

 

Cuando se cruza el charco los reflectores apuntan al Granada de Yangel Herrera y Darwin Machís. El primero vino de acumular 30 partidos (2376 minutos), 28 de titular, dos goles y 14 amarillas en LaLiga. Mientras que en el actual curso acumula 13 encuentros (868 minutos), nueve desde el arranque, dos goles y tres amarillas. En la pasada Copa del Rey, que los nazaríes llegaron a semifinales, dijo presente en seis cotejos (457 minutos), cinco desde el inicio, y vio una amarilla. En la Europa League sus cifras son: seis partidos (599), todos de titular, cuatros goles y tres amarillas.

 

Las estadísticas del oriundo de Tucupita en el curso 2019-20 fueron: 36 partidos (2126 minutos), 20 de titular, siete goles y cinco amarillas. En el vigente campeonato cosecha 13 encuentros (859 minutos), nueve desde el arranque, y dos goles. En la nombrada Copa del Rey estuvo en seis juegos (389 minutos), tres de entradas, y fue amonestado dos veces. En cuanto al certamen continental acumula: ocho partidos (559 minutos), seis desde el arranque, tres goles y tres amarillas. Cabe destacar que en 2021 Granada se medirá contra Napoli, por los dieciseisavos de la Europa League.

 

Otra nota alta es la de Yordan Osorio, que la campaña pasado solo jugó siete partidos (442 minutos), cuatro de ellos como titular, con el Zenit en Premier League rusa. Su paso por el equipo de San Petersburgo tuvo más repercusión europea, donde disputó cinco partidos (322 minutos), tres de ellos desde el arranque en la fase de grupos de la UEFA Champions League. El último criollo en jugar esa instancia fue Salomón Rondón, justamente, con el Zenit (2014-15), ya que Tomás Rincón jugó las fases de eliminatorias directas. Pero, desde su llegada a la Serie A, a pesar de ser sobre la hora, lleva ocho cotejos (685 minutos), todos desde el arranque, y una amarilla con el Parma.

 

No hay que remontarse a principios de este siglo para dimensionar estos logros, porque hace 10 años solo eran un anhelo. Un volante portugueseño que rompió los prejuicios en torno a su estatura usa el número de un ídolo del fútbol y jugará unas semifinales de Libertadores en la Bombonera; todo cuando estuvo a punto de irse al fútbol árabe. Un zuliano que es pieza clave en la pizarra de Jorge Sampaoli y demostró que no llegó a Brasil solo por pedido de Rafael Dudamel. Un guaireño que se pierde de vista y a su corta edad es un líder en un equipo europeo. Un extremo que pone en el mapa a Delta Amacuro y demostró que tras muchos años en la categoría de plata, estaba listo para brillar en la LaLiga y en la Europa League. Un enganche reconvertido en central hace un lustro hoy en juega en Italia, donde el fútbol es una oda a la táctica y las defensas.

 

 

En un país donde lo normal era celebrar los logros de los grandes ligas en la MLB, hoy hay más de 100 legionarios repartidos. Algunos como los cinco anteriormente nombrados brillaron en un 2020 de amarguras. Pero también hay mención especial para Joel Graterol (América de Cali, Colombia) y Mario Rondón (Cluj, Rumania) campeones de sus ligas. El portero acumula un título más a los conseguidos en Zamora en su corta trayectoria. El delantero se rebeló ante una grave lesión y su paso por el fútbol chino, para volver a lucir en el Viejo Continente.

 

En los Estados Unidos, el estratega Giovanni Savarese ganó el «MLS Is Back» con Portland Timbers, que entre sus filas cuenta con los criollos Pablo Bonilla y Renzo Zambrano. En su primera experiencia en el exterior, a sus 26 años, José “Brujo” Martínez fue pieza clave en la consecución del primer título -sorpresivo- de Philadelphia Union: MLS Support Shield. Otras noticias alegres de la Concacaf fueron el segundo título de Fran Perlo en Panamá y la llegada a las selecciones juveniles (sub-20 y sub-17) del equipo istmeño de Saúl Maldonado y Ángel Sánchez, además de ser asistentes en el primer equipo de Thomas Christiansen.

 

Otro punto positivo fue el Preolímpico realizado por la Bolivia de César Farías o el punto histórico que rescató con la Verde ante Paraguay, en Asunción. Estos fueron parte de los logros de los legionarios. Esos que el año de las lágrimas y de la depresión, en un país que parece conjugarse con la palabra crisis, supieron hacer que los venezolanos inflen el pecho y pueda decir que la tierra de Bolívar también es territorio futbolero.