Maurizio Lázzaro: “Estamos claros que somos un equipo de obreros que tenemos trabajar cada partido”

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- Lo volvió a hacer. Noel Sanvicente pisó Barinas y Zamora volvió a competir. Sin la nómina más ostentosa y una serie de inconvenientes, la Furia Llanera quedó primera de la fase regular de la Liga Futve. El siguiente objetivo es llegar a la final, en la que serían locales, para bordar la quinta estrella en su escudo. Su primer partido de la fase final A será contra Carabobo, el sábado 1 de octubre, en el Misael Delgado. Para hablar del blanquinegro, que ha logrado reverdecer viejos laureles, potenciado carreras e incluso devuelto jugadores la Vinotinto (Erickson Gallardo), Balonazos contactó a Maurizio Lázzaro, asistente técnico de “Chita”.

 

¿Cómo aprovechar las dos semanas de descanso al culminar la fase regular? Para nosotros fue prioridad recuperar jugadores. Al finalizar la primera etapa teníamos varios jugadores lesionados. No es un secreto que Zamora fue el único equipo que no se reforzó a mitad de semestre. De inicio teníamos una plantilla bastante corta y nos ha tocado guapear con la nómina que tenemos. Un grupo que se ha portado a la altura. Se ha cumplido nuestro principal objetivo, que era ser competitivos desde el día uno, con una plantilla bastante joven y que tomamos desde cero.

Estos días han servido para recuperar lesionados. Casos como “Lucho” Vargas, con una lesión fuerte en el aductor. Jonathan España, Mauricio Márquez, Diego Luna y Pedro Ramírez también estaban lesionados. (Erickson) Gallardo estaba con la selección. Hemos trabajado fuerte para tenerlos a tono, en este momento que es el más importante del torneo.

 

¿Cómo cambiar el chip de un torneo de largo aliento a uno corto, donde cada encuentro es una final? Hemos jugado así el torneo, partido a partido. Entendiendo que no éramos favoritos cuando arrancó el torneo ni lo somos ahora. El grupo tiene los pies en la tierra y el psicólogo ha trabajado bastante en eso. Estamos claros que somos un equipo de obreros, que tenemos trabajar cada partido como si fuera el último, porque no tenemos un grupo para relajarnos. Vamos a enfrentar a rivales muy importantes (Carabobo, Monagas y Metropolitanos).Hemos analizado los partidos de nuestros adversarios y todas las series que jugamos contra ellos fueron muy cerradas, como hemos podido ganar, hemos podido perder.

Empieza un torneo de cero. Tenemos un grupo comprometido y van a luchar a muerte cada pelota. Esperamos tener la fortuna que tuvimos durante la temporada y terminar bien este año, que ha sido bueno. Fuimos los más regulares. Si se hubiese jugado un campeonato como los de antes, hoy seríamos campeones. Pero no es así, en este formato puedes entrar cuarto y salir campeón. Vamos contra rivales que se reforzaron, que han crecido y con muy buenos cuerpos técnicos. Cada partido será una final.

 

A pesar de ser un plantel corto, hay posiciones en que hay dos por puestos ¿Cómo lograr la competencia sana y que cada vez que entra uno del banco rinda? Es lo que mencionaba antes, tenemos un grupo muy muy comprometido. Eso se consigue trabajando fuerte. No armamos una plantilla de grandes nombres o grandes figuras, pero sí hay jugadores de experiencia, que han dado equilibrio al grupo. De resto, tenemos jugadores jóvenes como Luna, que es sub-23. Son prácticamente jugadores de la Reserva que han completado el grupo.

Sabíamos que con trabajo duro, cuando les llegara la oportunidad, iban a rendir. Hoy se han hecho un nombre en el torneo venezolano, como Yanniel Hernández o José Velásquez, que no eran regulares. Logramos ser una de las defensas que menos goles encajó en el año y es por el trabajo de equipo. En nuestros equipos defiende desde el delantero hasta el utilero. Hay compromiso para atacar y defender. Para volver a ser lo que era Zamora en años anteriores.

 

 

¿Cómo se entrenan las transiciones defensa-ataque? ¿Hay más de creatividad que de pizarra? Porque es un espectáculo cuando puede correr este equipo. Como cuerpo técnico tenemos muy claro cuál es nuestro estilo y nuestro juego. Cuando armamos un proyecto y un equipo lo hacemos en base a cómo queremos jugar. Tienes que tener los jugadores adecuados para implementar un cierto estilo de juego, sino es inviable. Fue lo que se hizo acá y en el Caracas, porque al final ellos son los protagonistas y los que deciden dentro de la cancha. Si Zamora tiene, o Caracas tenía buenas transiciones, es porque los jugadores están convencidos de lo que podían hacer y tenían las características para eso.

Obviamente, aparte de eso, todo se entrena. En el fútbol de hoy no existen los atajos, todo se trabaja y se planifica. Se analiza mucho al rival en función de donde se puede atacar y donde no, entre semana. Pero tiene que tener talento el jugador para que esto sea así. Este año han tenido un buen torneo Antonio Romero, Erickson Gallardo, Danny Pérez, Mauricio (Márquez) y Pedro (Ramírez). Varios de ellos ya los habíamos tenido, sabíamos cuáles eran sus características y nuestro trabajo era explotarlas. Convencerlos de que esta era la mejor manera.

 

Antonio Romero se ha visto con mucha libertad para atacar los tres carriles y salir del área ¿Eso se planteó desde que llegaron o con el pasar de los partidos se tomó en cuenta esa posibilidad? Cuando llegamos lo principal era recuperar la carrera de muchos, que habían perdido el rumbo. Como era el caso de (Antonio Romero o Pedro (Ramírez). Inclusive jugadores como “Lucho” (Vargas) o (Jonathan) España, futbolistas de experiencia y de una edad avanzada, que no estaban en el mejor momento de sus carreras. Era relevante que recuperaran la parte física. Se trabajó duro con el preparador físico y el cuerpo médico.

La parte física es fundamental para sostener la intensidad que buscamos sostener durante 90 minutos. Ellos lo aceptaron, trabajaron duro y han recuperado sus mejores momentos.Hoy Romero está en la palestra del fútbol venezolano, todos hablan de él y nos llena de alegría, porque ha trabajado muy duro. Es un premio para él y para el grupo, porque si el colectivo está bien, hablarán de nosotros. La defensa ha sido sólida, el ataque positivo y los porteros han estado bien. Es difícil hablar de uno por encima de otro. Hoy la figura es el grupo.

 

Si bien el fútbol es un deporte colectivo, quisiera puntualizar en Jovani Welch, que ha brillado en la temporada y es candidato al once ideal del curso. ¿Cómo fue el proceso de captación y qué los motivó a apostar por él? Desde que llegamos éramos conscientes de que no podíamos traer grandes importados ni muy costosos. Nos ajustamos a las posibilidades que teníamos. Buscamos futbolistas jóvenes con ese perfil que pudieran venir y estuvieran dentro del presupuesto del club. Con el departamento de análisis del cuerpo técnico nos sentamos a ver los distintos jugadores, que nos ofrecieron representantes y conocidos que tenemos. Vimos muchos volantes porque sabemos que es un puesto importante para nosotros. Es el corazón del equipo esa zona.

Nos llamaron la atención tres jugadores, Welch fue uno de ellos. Luego el club entró en la fase de negociación y se llegó al acuerdo con Jovani. Desde el día uno le vimos esas características de ser un gran recuperador de pelotas. Hemos tratado de mejorarlo en la falencia que tenía. Sabemos que va a llegar a una liga importante pronto porque es un jugador con muy buen físico, diría que envidiable, además tiene una capacidad importante de trabajo y lo hace con mucha actitud.

Es uno de los mejores volantes del torneo. Cuando estuvimos en Caracas pasó lo mismo con Edson (Castillo) que llegó a la selección nacional. Donde hemos estado nuestros volantes han sido el corazón del equipo y tratamos que asuman ese rol. Pasa igual con “Lucho” Vargas y (Sergio) Sulbarán, que han tenido buenos partidos.

 

Los dos últimos partidos de la fase regular arqueó Beycker Velásquez, que venía de lesión. Pero un gran tramo de la temporada estuvo de buena forma Juan Reyes. ¿Hay un dueño del arco? Es un lindo problema que a todos los entrenadores les gustaría tener. Ojalá pudiéramos tener a tres jugadores compitiendo por un puesto. Esa competencia sana eleva el nivel individual y grupal. Tener dos porteros con buen año es mejor que no tener ninguno con buen año. Beycker (Velásquez) está en esa fase de agarrar ritmo y minutos de juego, por eso jugó esos partidos al final. Juan (Reyes) hizo buen torneo y llega bien a la fase final. Al que le toque jugar será importante para nosotros, pero en los próximos días veremos. El que esté le irá bien y el que no, lo va a apoyar, porque son grandes amigos y profesionales.

 

¿Cómo ve el contraste de estilos entre un Carabobo más de tenencia contra un Zamora más vertical, en el primer juego de la fase final A? Carabobo hizo un muy buen año. Pasaron dos técnicos (Enrique García y Antonio Franco) con un estilo de juego similar. Aunque, el juego de Carabobo con “Tony” es un poco más vertical. Lo conocemos bien, porque “Chita” (Noel Sanvicente) lo ha enfrentado en varias oportunidades anteriores. Trataremos de contrarrestarlos. Tienen un grupo de importados que ha rendido bastante y se reforzaron bien. Son un equipo vertical, rápido arriba, con buen manejo en la mitad de la cancha, con dos volantes (Harrison Contreras y Gustavo González), que están muy bien.

Es un equipo muy completo, que trabaja bien la pelota quieta. Cuando tienen que ser verticales lo son y todos colaboran para defender. Nosotros haremos un juego y en la temporada fuimos muy buenos visitantes. Trataremos de trasladar lo que se hizo en el año a esta etapa. Sin tener una plantilla de muchos jugadores, intentar llegar sanos y contar con todos. Esperemos ganar la serie ante Carabobo, Metropolitanos y Monagas. Luego meternos dentro de los dos primeros para jugar la fase de grupos de la Libertadores y lograr un estabilidad económica para el club.

 

¿Cuál es el secreto de Noel Sanvicente para mantener la intensidad y el hambre de títulos, luego de tantos años y éxitos? No hay un secreto único. Recuerdo que cuando llegamos a Caracas más de un periodista dijo que “Chita” estaba obsoleto y él respondió con trabajo. Técnicos como él nunca quedan obsoletos. Hacen crecer a los que tienen a su alrededor. Tanto jugadores como cuerpo técnico. Te potencia. Hemos demostrado en estos procesos que el  trabajo fuerte, duro, con pasión y convencido nunca queda en desuso. Se ha ganado el reconocimiento, no solo por ser el técnico más ganador, sino también el más formador.

Casi todos los que están afuera rindiendo, tú les pides que te hablen qué es Noel sanvicente y solo tendrán palabras de elogio para él. Es por esa pasión que le imprime. También sabe rodearse bien, somos 15 personas detrás de él, que lo ayudamos en el día a día con los detalles. Tiene poder de convencimiento porque predica con el ejemplo. Vive para el fútbol, pero exige que los jugadores, cuerpo técnico y directivos lo vivan de la misma manera. Eso hace que crezca. El ganar es la guinda del pastel. A veces no se triunfa, pero detrás queda el crecimiento de la gente y ese es el mayor regalo.