Michel Cofrades y el rol de preparador de porteros en el extranjero

Luis Vílchez @lvilchez8.- “La pelota existe hasta en China”, un refrán coloquial que Michel Cofrades tiene presente. El ex preparador de porteros del Caracas FC, con quien se ganó una estrella, se encuentra en los Estados Unidos, donde se labra un nombre poco a poco. Con su participación en el Miami Sun de la UPSL y con su propia academia Goalkeepersone, en la que cuenta con 30 arqueros, de los cuales uno (venezolano) ya fue fichado por la categoría sub-15 del Inter Miami, el equipo de David Beckham en la MLS. Para conocer más sobre el rol del entrenador de arqueros, en Balonazos charlamos con el ex jugador del Deportivo Petare.
“Haber jugado no te hace preparador de porteros. Sí te ayuda, porque puedes entender un montón de factores. Te da un plus a la hora de procesar y transmitir información a los porteros. Pero necesitas capacitación. Nuestra labor es muy integral, porque atacamos todos los elementos: los entrenamos físicamente, tácticamente, y psicológicamente, con el apoyo de los psicólogos. Preparamos muchas facetas, que van más allá de atajar y jugar con los pies”, expuso Cofrades.
Pero ¿Qué tan diferente es esta labor cuando se trata de un portero profesional a uno en formación? “Cambia completamente. La metodología que aplicamos la dividimos en función de las edades. Al que inicia se busca que se enamore de la posición, que entienda el juego y sus responsabilidades, pero de una forma divertida. En el caso de un guardameta de 14 años no debe manejar solo la técnica, sino que debe incorporar el entendimiento de juego, la presión y la comunicación con sus compañeros. Cuando tiene 17 años y está cerca de ir a una universidad o del profesional, debe tener los elementos anteriores y añadirle el saber competir”, indicó.
En el caso de un profesional las correcciones son “más fluidas” y la labor se concentra en prepararlo para competir y que maneje tácticamente lo que quiere el entrenador. Aunque no son solo los jugadores que aprenden del preparador de porteros, sino viceversa. En el caso de Cofrades tuvo la oportunidad de compartir con dos guardianes del arco de la selección nacional: Wuilker Faríñez y Alain Baroja, ambos en su etapa en el cuadro avileño.

“No solo aprendes, sino que te beneficia como entrenador. A Wuilker lo tuve muy joven, me tocó enseñarle y trasmitirle muchas cosas a sus 18 años. Tenía que afrontar competiciones como adulto. Me puse ese reto de manejar a un jugador que venía de ser subcampeón del mundo sub20 y ponerle pies en tierra, decirle que eso ya pasó. Todo en medio de una euforia nacional, porque a donde íbamos había 1000 personas esperando una foto con Wuilker. Motivarlo para competir y entrenarse de la mejor manera. El trato a la persona y hacer que quiera más”, confesó Cofrades. En el caso de Baroja fue ganarse el respeto de portero mayor que él, que venía de estar en Grecia y Uruguay. “¿Cómo hago para que quiera volver a competir? Es parte de los retos más grandes”, añadió.
Todo en medio de un ambiente de exigencia máxima, en una institución grande, pero con una sequía de títulos prolongada. “Me tocó trabajar con Noel Sanvicente, el técnico más ganador del país y con la tradición de ser muy exigente. Le debo todo a ‘Chita’, porque es él quien confía en mí, con 26 años, para ser el preparador de porteros del equipo más importante del país”, dijo el capitalino. Una labor que toma más relevancia en un país como Venezuela, una tierra de grandes guardametas.
Los Vega (Vicente y Renny), César “Guacharaca” Baena, Omar “Pulpo” Colmenares, Daniel Nikolac, Rafael Dudamel, Gilberto Angelucci, entre otros nombres ilustres de las arquerías. Pero ¿Qué tiene el país que los produce en cantidades? “No hay una regla, pero casi todos esos grandes guardametas fueron preparadores de porteros. ‘Guacharaca’ (Baena) está en Orlando City de la MLS y Nikolac estuvo en el Caracas. Todos esos históricos porteros se dedicaron a formar y enseñar, supieron transmitir a las generaciones de relevo, para mí es de donde radica todo”, reflexionó Cofrades.

Aunque llegó a otro territorio donde los cancerberos llevan la batuta. “Estados Unidos es una tierra de grandes porteros, son sumamente talentosos. Es una de sus posiciones top y que desde los inicios de la MLS era el puesto que lograban exportar más. Son talentosos, físicamente desarrollados, una estatura alta. Un biotipo ideal para el fútbol. Aparte en este país compaginan la educación con el deporte, lo que hace que su nivel cognitivo e intelectual sea desarrollado. Tienen un IQ alto, por lo que suelen tomar muy buenas decisiones. Son competitivos y con poco margen de error, arqueros de élite”, comentó.
En medio de un entramado de ligas independientes y de mucha competitividad, Cofrades sabe que el éxito se consigue paso a paso. “En Miami Sun me creo un espacio que te acerca al nivel profesional. En mi academia busco formar y ayudar a crecer a los porteros para llevarlos a universidades y/o el Inter de Miami. Eso es en lo inmediato. Luego uno busca llegar a equipos de la MLS o una universidad, que en los Estados Unidos es muy respetado y te da un estatus. Quiero crecer en este país competitivo y complejo, pero que da oportunidades al que trabaja duro”, concluyó.







