Misión consolidar a la generación de relevo de la futura selección Vinotinto

Luis Vílchez @lvilchez8.- El clamor popular es refundar la selección nacional. Sacar a los veteranos y darle paso a la generación sub-20 subcampeona del mundo. Se dice que es el momento de los jóvenes para pensar en el futuro. El tema es que esos chamos de Corea 2017 ya tienen 24 y 23 años, no son unos muchachitos de 19 años. Tampoco es que no hayan tenido oportunidades, cuando muchos suman dos Copas América y participan desde el Premundial de Rusia 2018. El promedio de edad del último llamado fue de 25,6 años y la mitad de la convocatoria tenía 24 años o menos. Solo cuatro tenían 30 o más: Tomás Rincón (33), Roberto Rosales (32), Bernaldo Manzano (31) y Luis Romero (30). ¿Recambio generacional? Está y desde hace rato, solo que cada vez es más pronunciado. La misión debe ser consolidarlos en la Vinotinto.
“Si a lo mejor me dieran la posibilidad de ser el técnico de la selección nacional ya yo podría asumir una planificación con miras al Mundial de 2026 y vendrían recambios, vendrían renovaciones (…). De esta manera (siendo interino) es muy difícil tomar decisiones, porque la decisión tiene que tomarla el que pueda venir”, explicó Leo González en una entrevista a Esteban Rojas de AFP. En esa nota, el DT seleccionador nacional interino añadió: “La idea es dejar más que un grupo cerrado de los mismos 11, los mismos convocados, un abanico más amplio de opciones”. Esa última parte se ha cumplido en estos seis partidos con las figuras de Eduard Bello, Oscar González o Eric Ramírez, jugadores que estaban en la órbita, pero que no se les había dado continuidad.
Pero más allá de la edad, lo importante son las experiencias vividas. Ese ensayo y error que dan los partidos. De las últimas convocatorias los jugadores que superan los 50 partidos son: Tomás Rincón (111), Roberto Rosales (88), Alexander González (57) y Josef Martínez (55). Luego se les acerca Rómulo Otero con (42). Solo los dos capitanes superaron los 30 años, para los que creen que las Copas del Mundo y los Premundiales son competiciones sub-30. Pero el resto de los elementos se debe llevar a curtirse de esa manera, de tener 50 partidos entre amistosos y oficiales
De los citados recientemente con 30 o más partidos son: Wuilker Faríñez (34), Jhon Murillo (31) Mikel Villanueva (30) y Darwin Machis (30). Para rematar, los que tienen 26 cotejos o menos: Yeferson Soteldo (26), Fernando Aristeguieta (25), Ronald Hernández (24), Yangel Herrera (22), Jefferson Savarino (22), Adalberto Peñaranda (19). Yordan Osorio (12), Cristian Cásseres Jr. (12), José “Brujo” Martínez (11), Nahuel Ferraresi (10), Eduard Bello (7), Eric Ramírez (6), Oscar González (6), Adrián Martínez (6), Daniel Carrillo (1) Freddy Vargas (1) y Brayan Hurtado (1). Cabe destacar que la suma es amistosos y oficiales, así que si se toman en cuenta solo los de eliminatorias y Copas América serían muchos menos partidos para varios.
¿Cerrar puertas? Sería una locura, Bello demostró que hay jugadores sin procesos en categorías menores y en buen momento que pueden ser MVP de un partido. El DT que venga tiene que determinar con quién contar o quién no. En el caso más icónico de Sudamérica está la Brasil de Tite con unas ideas muy claras, que ahora les agregó a Raphinha y Antony en ataque, mientras que en defensa a Guilherme Arana. Toques puntuales. Pero se debe definir una base en el universo de jugadores, que no sobran, pero tampoco se está con el justo. Si se quiere copar una lista de Balón de Oro, se está raspado. Pero si el objetivo es clasificar a un Mundial, así sea por repechaje, hay material aprobado.
La derrota en Santiago cacheteó a los optimistas de la calculadora. A la Vinotinto le quedan seis amistosos con alta tensión competitiva: Ecuador (V), Perú (L), Bolivia (L), Uruguay (V), Argentina (V) y Colombia (L). La motivación debe salir del foso y no repetir como colista, como pasó rumbo a Rusia 2018 y Francia 1998. Porque el resto de los partidos antes del próximo Premundial, rumbo a la Copa del Mundo 2026, dependerá de la capacidad de la Federación Venezolana de Fútbol para gestionar amistosos, una tarea titánica pero necesaria. En ese tramo se debe definir esa base y consolidarla con encuentros (el ensayo y error). Para que más allá de la edad o su potencialidad, tengan rodaje de selección nacional. Para que el talento se combine con experiencia y saquen su mayor potencial.







