NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO

 

1jaime ricardo primEn un país signado por un control de cambio, hablar de contratos o negociaciones en dólares sería cruzar la delgada línea del ilícito cambiario e ingresar al territorio de lo punible. Aparte de lo utópico es, francamente, un escenario cuesta arriba para cualquier empresario que pretenda contratar jugadores en dólares; y de ahí mis reflexiones hoy.
El Torneo comenzó con una marcada tendencia de reforzarse en casi todos los equipos. Salvo excepciones, por diferentes motivos, el denominador común fue anexarle a las nóminas existentes nombres importantes para aumentar el potencial y apostar a objetivos mayores.
Mas allá de los importados que llegan por primera vez a engalanar las plantillas de nuestro Torneo, me llama poderosamente la atención la cantidad de “REPATRIADOS” que vuelven a nuestro balompié. Entiéndase que bajo ese término pretendo ubicar a aquellos jugadores, venezolanos o extranjeros, que el semestre anterior estaban haciendo vida en ligas extranjeras y que hoy visten camisetas nacionales, marcando un regreso a la Liga que los vio partir convencidos que lo mejor estaba allende nuestras fronteras.
Una mirada a vuelo rasante nos muestra nombres importantes. Giancarlo Maldonado, Rolando Escobar, Javi López, Edwin Aguilar, Johnatan España, Robert Hernández, Andrés Sampedro, Jarlin Quintero, Cristian Novoa, Marlon Fernández, Yanowsky Reyes, Pedro Ramírez, Gabriel Torres, Sergio Herrera, Lyneker Zafra tienen un factor en común. Todos jugaron en Venezuela en un pasado muy cercano. Se marcharon a equipos extranjeros de diferente calibre, y todos regresan a nuestra “devaluada” liga venezolana.
Aunque cada caso individual encierra connotaciones diferentes, salta a la vista que no siempre irse al extranjero garantiza una mejor opción. A veces el refrán: “Es mejor ser cabeza de ratón que cola de león” toma fuerza y aplica en algunos casos. Igualmente, esta situación refleja que hay un enorme esfuerzo económico por parte de los propietarios venezolanos en equiparar las demandas de sus figuras para aspirar a logros mayores.
Estas reflexiones fluyen paralelamente con el nuevo éxodo de futbolistas venezolanos a equipos de segunda, tercera y regionales en Europa, amén de las incipientes ligas centroamericanas y caribeñas. Como rezaba el título de un clásico del cine western: “Por Unos Dólares Mas”, nadie puede cuestionar al jugador que decida dar el salto en procura de mejoras económicas que nuestro signo monetario impide obtener. Eso si. No todo lo que brilla es oro y a veces factores, como el nivel competitivo o la proyección internacional, hacen que aparezca el arrepentimiento y la rectificación les marque el camino de regreso al Torneo local.
Lo cierto es que la paridad en las nóminas y los nombres que brillan con luz propia en muchas de ellas, nos auguran un Torneo parejo y apretado. Con los sospechosos habituales en plan de candidatos o favoritos, habrá equipos que no se conformarán son simplemente participar decorosamente, sino que golpearán con fuerza las puertas del palacio para participar del gran festín y optar por títulos o cupos internacionales.