Numancia vuela alto de la mano del Vinotinto Julio Álvarez

El hispano venezolano Julio Álvarez está de vuelta, quizás en su mejor momento de la temporada, tras un frío regreso por lesión, donde no podía ser participativo directo de los goles del Numancia; marcó de nuevo el fin de semana y sigue siendo la cábala del cuadro de Soria, puesto que desde su vuelta a las convocatorias su club dio un giro impresionante, sumando ocho fechas sin perder.
Un antes y un después ha representado para Numancia el regreso de Álvarez al terreno de juego, tras perderse los primeros siete duelos por recuperarse de una lesión, donde el cuadro numantino solo pudo ganar 2 partidos, empatar 1 y perder 4; logrando 7 puntos de 21. Pero al volver a las canchas ha logrado su equipo vencer en 4 ocasiones, igualar 5 y 2 reves; sumando 17 unidades de 33 posibles. En total tiene 24 unidades, ubicado en la mitad de la tabla.
Con 33 años de edad, Álvarez aún puede montarse en el autobús que llevará a la Vinotinto a Chile 2015, donde en caso de ser tomado en cuenta por el seleccionador Noel Sanvicente llegaría con 34 ya cumplidos, con mucha experiencia, que puede ser bien aprovechada, sobre todo en el juego a balón parado, del que depende mucho el combinado nacional y donde de momento solo cuenta con la exquisitez de Juan Arango.
Y es que el criollo está próximo a los mil minutos, jugando once encuentros, nueve como titular, marcando tres goles y dando de nuevo asistencias, para demostrar por qué fue electo el mejor de la temporada pasada en Segunda División. Si las lesiones le respetan y mantiene el ritmo que lleva en la actualidad puede ser considerado para regresar al combinado Vinotinto y cerrar con broche de oro participando en la Copa América Chile 2015.
Más allá, de cara a las eliminatorias parece tenerla difícil, pero mientras tanto, en un año es mucho lo que puede aportar y a su vez apoyar a los nuevos talentos que tendrán la misión de irlos retirando no solo a él, sino a otros referentes que por la edad –que no perdona- ya deben dar un brazo al costado. Y no es que signifique que ya no tienen mucho que dar, sino que como los ciclos van evolucionando las puertas se les pueden ir cerrando.







