Omar Ramírez: “Estar en Junior es un logro importante para mi carrera”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La Liga Águila Femenina de Colombia ha recibido desde su creación a varias jugadoras venezolanas, la mayoría con procesos de selección nacional. Pero el talento criollo no se ha limitado a los campos de juego, porque en los banquillos destaca Omar Ramírez. El estratega ganó diversos títulos con Estudiantes de Guárico y llegó a una final de la Copa Libertadores Femenina (2016). Tras sus pasos en Unión Magdalena y Atlético Huila, suma dos años al frente del proyecto del Junior. El DT habló con Balonazos de su experiencia en suelo cafetero y de su proyecto con las rojiblancas.
¿Cuáles son las mayores diferencias entre la Superliga venezolana y el torneo colombiano? Son muchas las diferencias, en todos los sentidos. Desde el trato a las jugadoras y la seriedad de los clubes, que a pesar de tener ciertas deficiencias es mejor que en Venezuela. Tanto en el tema del trato, de las canchas, los uniformes o los viajes. Acá la Dimayor, que rige al fútbol colombiano profesional, se encarga de buscar los patrocinantes, pagan hoteles y vuelos. En Venezuela cada equipo hace un gasto, adicional a los que tiene de la plantilla.
Este es su tercer año en el balompié cafetero femenino. ¿Cómo evalúa el trabajo de la liga femenina en Colombia? El primero año debute con Unión Magdalena, que le agradezco mucho. Un equipo bastante humilde, con bastantes limitaciones en lo deportivo, pero que brindaron todo el apoyo y logramos una hazaña, porque estábamos en un grupo de la muerte donde estaba Envigado, actualmente Independiente Medellín, Atlético Nacional y Junior. Eliminar a Envigado, que era antes Formas Intimas, uno de los mejores equipos de Sudamérica y clasificar fue muy emotivo, porque el club nunca lo había hecho.
Luego quedamos eliminados con Atlético Huila, que en ese momento era el mejor equipo de Colombia. Luego vengo a Junior, con una plantilla muy joven con tres figuras: Yoreli Rincón, Daniela Montoya y la venezolana Karla Torres. Las demás eran niñas. Logramos clasificar, que no lo había hecho el equipo. Logramos el objetivo que pidió la directiva. Lo que me permitió continuar en el equipo. Para este año el tema deportivo es otro, porque tenemos una plantilla más completa, y nos ilusionamos con el título de la liga.
¿Qué representa para usted estar en una institución tan gran grande como Junior? ¿Cuánto apoyo le da el club? Estar en Junior es un logro importante para mi carrera. Es para lo que uno trabajo, no es casualidad. La directiva ha confiado en mí y me siento muy cómodo en Junior y muy respaldado. El trato ha sido excelente.

¿Qué diferencia a la jugadora venezolana de la colombiana? Las diferencias son el biotipo. La colombiana es más pensante, más técnica a la hora jugar, en un juego más posicional, muy colombiano de ese toque-toque y acumular muchas personas en el centro. Que ha venido evolucionando últimamente con Atlético Huila y América de Cali, últimos campeones. Pero en la selección Colombia se ve mucho esas jugadoras con buen pie y trato a la pelota. La venezolana es un poco más física, de potencia. Ese fútbol caribeño.
Hoy tenemos jugadoras con buen pie y seguramente podemos hacer otro tipo de fútbol, pero siguen siendo nuestras características. Y en la parte mental la venezolana ha venido creciendo y entendiendo que esto no es nada más fútbol, sino que hay que ser profesional en todos los sentidos. Hoy nosotros podemos competir a Colombia que, en los últimos años, después de Brasil, ha sido la mejor selección de fútbol femenino en Sudamérica.
¿Cuál es su idea de juego con el Junior? ¿En este contexto de pandemia y poco tiempo de trabajo ha tenido que cambiarla en algo? El juego en Junior se parece más al Estudiantes de Guárico que tuve en 2016. Un equipo bien organizado en defensa, con una buena estructura, conceptos muy claros, un equipo que propone juego, que trata de acumular muchas jugadoras en ataque, donde se tiene sorpresa por los costados. Parecido a lo que me gusta y como veo el fútbol. Hoy tengo la posibilidad de tener esas jugadoras que pueden hacerlo. En años anteriores no podía, porque no tenía el material humano para hacerlo y toca realizar otro tipo de juego.
Si me pudiese dar un comentario de las tres venezolanas que tendría en plantilla: Nairelis Gutiérrez, Franyelis Rodríguez y próximamente Yessica Velásquez…
Hablamos de una Franyelis Rodríguez, que tiene experiencia en selecciones y mundiales. También acá en la liga de Colombia. Una portera con muchas condiciones. Luego está Nazareth, una jugadora de procesos de selección y que es de mi confianza. Estuvo en Guárico por mucho tiempo y acá en Unión Magdalena. Hoy la tengo en Junior, en donde ha rendido y no dudo que triunfe acá. Esta Yessica (Velásquez) que es una jugadora de experiencia, madura, que sabe lo que quiere. Viene del fútbol brasileño, con buen ritmo. Seguro va a competir para ganarse un puesto.
Ha dirigido grandes jugadoras de selección nacional como Ysaura Viso y Paola Villamizar. También de Argentina con Vanesa Santana cuando estuvo en Guárico. ¿Qué representa tener a una Daniela Montoya? En Guárico teníamos jugadoras de selección de Venezuela, donde se manejó bien. Los resultados lo dicen. Manejar a esas jugadoras no es nada fácil y hay que saberlo hacer. Hay que darles las cosas muy claras a ellas. Luego vengo a Colombia con Atlético Huila y manejaba jugadoras mundialistas absolutas y con presencia en Juegos Olímpicos. También he dirigido jugadoras de la selección argentina, de Costa Rica y Venezuela. Hasta ahora no me he pesado y no me pesará dirigir un plantel con ese tipo de experiencia. Montoya es una de las mejores que aquí en Colombia, una chama con buen corazón, que sabe lo que quiere y representa un buen liderazgo.
¿Cuáles son los objetivos a corto y mediano plazo con su proyecto en Junior? El objetivo es que el Atlántico, la costa, empiece a ver fútbol femenino, que se cree una cultura e historia propia. Luego tratar de promover el fútbol femenino en las jóvenes jugadoras que tenemos. Como equipo y como entrenador queremos trascender en la liga y quedar en la historia de este club, la única forma de lograrlo es quedar campeón. Junior es un club grande, serio y de los mejores de Colombia en los últimos años.







