Pastor Márquez: “Para querer y ayudar nuestro fútbol hay que conocerlo”

Por Víctor Sánchez Valdivieso / @vesanchezv – De un campeonato donde apenas se disputaron cuatro jornadas de partidos tras la aparición de la pandemia con su respectivo confinamiento, el Ureña Sport Club había sido uno de los conjuntos sobresalientes de la Segunda División, gracias a su invicto forjado por un sólido juego que presagiaban grandes tardes para los fanáticos de la población fronteriza del estado Táchira.
Al mando del buen arranque del cuadro azucarero está Pastor Márquez, entrenador residente del vecino pueblo de Colón que un día marchó a Europa -con una licenciatura en educación física en en mano- para aprender más del conocimiento humano y de los procesos del fútbol moderno en el viejo continente.
Las herramientas académicas le han servido de mucho: técnico campeón con Atlético Bermejo de la segunda división en Bolivia, ser el primer extranjero en dirigir al Atlético Vega Real en Dominicana, manejar el equipo nacional sub 20 de El Salvador que ganó medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos, ofrecer talleres a los jugadores del Colón de Santa Fe en Argentina, e incluso, ser considerado como candidato para ser el próximo entrenador de la selección absoluta de Nicaragua.
Márquez está con el Ureña SC desde finales de enero de este año, tras previas pasantias en el balompié nacional con Llaneros de Guanare, Atletico Furrial y Libertador FC en segunda división.
CLAVES DEL TRABAJO EN CONSTRUCCIÓN
“El buen arranque del Ureña SC se debió al trabajo, la planificación y a lo que se ha venido haciendo a través de lo personal…El secreto es entender al jugador”- justificó el tachirense que capitaneó los cuatro triunfos conquistados que llevaron al equipo a la azotea del grupo occidental del inacabado Torneo Apertura 2020 de la AC2.
“Antes que nada somos seres humanos y luego gente de fútbol, si al jugador lo tratamos con persona, siente que es co partícipe de un proyecto y le das su importancia, lo demás es fácil -aseveró el estratega complementando: “Luego viene el trabajo de inteligencia, de lo cognitivo, de lo físico. Hacer un grupo donde sepamos que quiere cada jugador para luego inferir su protagonismo en el equipo”.
Márquez llegó al club motivado por una gerencia deportiva partidaria a contratar solo entrenadores de la región: “Cuando llegue, lo primero que vimos el trabajo de las categorías menores conformados únicamente por chicos del patio. Me gustó el proyecto de promocionar juveniles que sean exclusivos de la zona, porque eso le da relevancia a lo que se quiere construir el club” afirmó.
De las categorías juveniles, 11 jugadores fueron promovidos al equipo grande en 2020 al tiempo que nombres como Yerickson Murillo, Cristian Mendoza, Breyner Roballo, Joaquín Sánchez, Yeferson Patearrollo, Julio Caicedo, José Urbina, Yeferson Moreno, William Bautista, Gilson Salazar como único refuerzo -procedente del Angostura FC- se hicieron conocidos por su buen comienzo. Sin embargo, la pandemia obligó a guardar los uniformes, los botines y la esférica.

MOTIVAR EN TIEMPO DEL CORONAVIRUS
Pese a la imposibilidad de entrenar o jugar en medio de la pandemia, en un estado con muchas diatribas como Táchira, Márquez y su cuerpo técnico tuvieron que replantear su estrategia con su plantilla: “Se estableció comunicación con los jugadores donde ellos envían vídeos del trabajo físico destacado y realizado en su casa, acorde siempre a la planificación planteada”.
Como el receso del fútbol se prolongó, el estratega tuvo que apelar al factor motivacional: “A ellos se le dejó un mensaje muy claro, Para hacer historia tienen que creer en la historia y ellos pueden hacerla con disciplina, sacrificio, pundonor y actitud para demostrar que lo realizado en el pasado semestre no fue casualidad, que todo se puede revalidar con trabajo, integridad y soñando en grande”.
Márquez confesó un axioma que puede ser aplicado a cualquier persona que desee hacer carrera en el fútbol: “El jugador tiene que ser un profesional, dentro y fuera de la cancha…debe serlo cuando el técnico lo ve y más aún cuando no lo ve, porque cuando no lo ve, lo hacen sus hijos, su esposa o sus padres. Uno juega o trabaja en el fútbol es por la familia, que es lo más importante que nosotros tenemos».
“Si los muchachos están conscientes del mensaje que deben llevar a sus casas, creo que no habrá ningún problema para tomar el ritmo rápido cuando el fútbol arranque, porque estamos hablando de jugadores comprometidos con el Ureña y con el cuerpo técnico” afirmó el técnico.
EXPERIENCIA DE PRIMERA DIRIGIENDO EN SEGUNDA
Para Pastor Márquez dirigir todas las categorías le ha permitido conocer más del balompié criollo: “En segunda división se los equipos corren más, hay más fricción y roce, pero también hay mayores limitaciones para analizar los juegos por no contar con transmisión televisiva ni plataforma tecnológica en los clubes para subir vídeos a las redes sociales para tener información de primera mano”.
“En segunda no puedes dudar, más cuando llegan los imponderables como los largos viajes de 14, 15 horas para jugar de una vez, los impagos” sentenció el técnico que también aseveró: “Venezuela vive tiempos difíciles, que aquí la plata no alcanza y se entiende, pero sigo creyendo que el fútbol debe estar por encima de las cosas, porque es lo que le da de comer a mi familia».
“Tener el fútbol siempre de primero debe ser una premisa que debemos llevar a la cabeza de los jugadores, de los dirigentes y de la federación” aseveró.

VISIÓN SOBRE EL PRESENTE Y FUTURO
Precisamente ante el panorama que existe en el balompié nacional entre acciones y revelaciones, Pastor Márquez marcó su punto de vista diciendo: “En Venezuela para querer el fútbol y ayudarlo a salir adelante hay que conocerlo. No se puede torcer, ni manchar su integridad. Si estamos conscientes de que es nuestro medio de trabajo, del cual nuestras familias se benefician, si vivimos o morimos por él, llevándolo en el corazón, cada acción debe ser positiva”.
Continuó:“Quien ocupa un cargo en una entidad deportiva debe escuchar los comentarios de la gente, de lo que te dicen tus colaboradores. En puestos claves en la FVF debe haber personas que amen el fútbol con integridad y disciplina para ser parte fundamental de una verdadera estructura de fútbol como la tienen otros países».
Márquez enumeró todo lo que se puede hacer para la Segunda División:“Si se gestiona la transmisión televisiva y radiofónica de todos los juegos, si se impulsa la normativa de tener 2, 3 juveniles en cancha, si se pagan sueldos y viáticos justos a jugadores, personal y árbitros que los liberen de tentaciones, si tenemos un campeonato responsable con una federación que obligue a los equipos a presentar una contabilidad sana, la selección nacional va a mejorar, la importación va a mejorar y estaremos más cerca del mundial”.
El entrenador reflexionó:“Los técnicos deberían dirigir en todas las categorías para conocer nuestro fútbol desde sus raíces. De ir a las canchas de tierra en tercera, jugar sin público en las gradas para luego viajar a las zonas más recónditas del país hasta después llegar a entrenar en Caracas, San Cristóbal o Valencia con estadios llenos de fanáticos, pasando por todas las etapas, sería muy satisfactorio”.
“Quien dirige aquí debe conocer como juegan y sufren los jugadores de canteras para poder llegar al profesional, de cómo sufren los equipos de abajo para mantenerse en condiciones óptimas, o cómo llevar un prospecto sub 20 para que pueda subir a primera división o a la Vinotinto absoluta. Si nosotros entendemos el proceso amaremos nuestro deporte y los haremos mucho mejor”.
“Como decía el maestro Walter Cata Roque: Si no vinimos a servir en el fútbol, pues no pasamos por él”finalizó destacando el director técnico.







