Quilagury: “Fuera del campo somos un equipo humilde, pero dentro nos sentimos grandes”

Luis Vilchez / @lvilchez8.- En el inicio del Torneo Clausura, tras el anuncio de Deportivo Anzoátegui, el equipo que parecía seguir sus pasos era Llaneros de Guanare. Más de uno ya pensaba en un epitafio para el Batallón Santo. Era lo lógico porque de Guanare solo salían noticias de desastres, la película “El día después de mañana” parecía una historia de Disney comparado con lo que pasaban los atletas del elenco de Portuguesa. Pero actualmente son terceros, tras superar la mitad del torneo.
Si en la película de ciencia ficción todos los desastres eran obra del calentamiento global, en el caso de Llaneros eran las deudas. Ante que este tsunami se los llevará por delante o quedaran congelados, la directiva optó por traer a Edwin Quilagury, quien los había ascendido el año pasado y se había ido antes del Apertura. El tachirense tocó las teclas indicadas y ahora el Batallón Santo vive un cuento de hadas.
¿Cuál es su balance de lo que va de Torneo Clausura? Nosotros sabíamos los problemas que nos íbamos a enfrentar en Llaneros, temas extra deportivos. Si bien eran problemas que eran graves, pero no eran tan graves para los estándares que hay. Tratamos de solucionarlos lo más que pudimos. Nosotros arrancamos con el plantel completo a partir de la cuarta fecha, las tres anteriores con solo 10 jugadores y completamos con cinco juveniles. Hubo una fecha que arrancó la reserva y prácticamente tuvimos que dividirnos para poder cumplir con los compromisos.
La clave de nosotros fue solucionar esos pequeños problemas que había en la institución: de alimentación, de pagos y de alojamientos de los muchachos, que eran importantísimos. Pero tenemos otra condiciones que, capaz, otros equipos no la tienen como: nuestra propia cancha de entrenar, el (estadio Rafael) Calles Pinto a disposición a la hora que queramos y el material de trabajo.
También llegó un complemento importante como Luis Terán, Gilson Ortiz, (Bryan) Ojeda y Alberto Rodríguez, que tienen mucha ambición. Con los jugadores que venían del semestre anterior hicimos que pasaran la página y vieran que pueden competir de igual a igual contra cualquiera. Fue difícil mantener el equipo y mentalizarlos hasta esta fecha que vencimos (1-0) un gran rival como La Guaira.

¿Qué lo motivo a regresar a Llaneras en ese ambiente tan tenso? Yo me fui de aquí sin problemas con la directiva, simplemente hubo un desacuerdo en ciertos aspectos. El proyecto lo teníamos elaborado y planificado, simplemente no se llegó a un acuerdo y decidí dar un paso al costado. Cuando estoy en Yaracuyanos no logramos el objetivo de subir a primera división y salir campeones, además se presentaron unos inconvenientes y decidí dar un paso al costado.
Cuando se enteran (la directiva de Llaneros) que decidí dar ese paso, me llaman para confiarme el proyecto de enrumbar a Llaneros. Conocía la plaza y sabía que se podía hacer muchas cosas buenas. Todavía no hemos clasificado, pero hasta el momento ha sido un éxito. Arrancamos con el plantel completo desde la cuarta fecha y de seis partidos hemos ganado cinco. Hemos podido establecer un sistema mecanizado y los jugadores saben a qué jugamos.
Estoy agradecido con la directiva por darme la confianza de enderezar este barco que estaba bastante estropeado. Lo hemos logrado de a poquito, no ha sido fácil. Es difícil afrontar un plantel con muchos inconvenientes, pero hoy podemos decir que son mínimos los problemas.
¿A qué juega este Llaneros o que identidad le ha imprimido? Jugamos un esquema definido, moderno, de buen fútbol, con jugadores dinámicos; medios de contención mixtos, que se desdoblan en ataque y que llegan en defensa; dos aleros, que tienen que ser delanteros a la hora de atacar y defensores a la hora de regresar; y un volante “10” moderno que ayude a marcar en defensa, además de hacer goles y dar asistencias. Hemos complementado con los que llegaron y los que estaban, que los conozco desde la segunda división y sé lo que podían dar.
Siempre he dicho que le jugador tiene que ser 100 por ciento profesional así el club falle. Tiene que ser disciplinado, entrenar y tener objetivos claros. Falta mucho para los objetivos, que el primero es mantener la categoría y luego entrar entre los ocho. Hasta hoy estamos cumpliendo.
Habla de salvar la categoría y capaz es una pregunta más para los directivos, pero sabrá cómo va Llaneros con los recaudos para Licencia de Clubes… Estamos trabajando para salvar el equipo en lo deportivo, pero también trabajamos en la Licencia de Clubes, que es nuestro plan B. Hemos elaborado un plan para cumplir con cada requisito. Me adelanto a lo que pueda decir un directivo, pero ya se está trabajando lo que son: las entradas para personas discapacitadas, la sala VIP, la sala antidoping, presupuesto para arreglar los camerinos, arreglar la tribuna popular para reunir los requisitos de aforo, reforzar las otras tribunas y los baños.
Se ha hecho un plan que cada semana vamos a ir cumpliendo y en su momento se le dará la información al público. Pero como hemos estado en un trajín de partido domingo-miércoles-domingo no ha dado chance de nada. Eso capaz nos tiene más metido en lo deportivo.

Una frase de Yonaiker Reyes, el hermano de Yanowsky, que desde las inferiores prometía mucho y supe que estuvo un tiempo apartado del fútbol profesional. Pero ahora es figura en su Llaneros… Es un jugador que conozco de mi etapa de asistente técnico de Miguel Acosta aquí en Guanare, por 2012. Lo vi como jugador en su época de juvenil y me pareció un jugador extraordinario, también tuve a Yanowsky. Cuando pregunte por él (Yonaiker) estaba jugando con el club Madeira de la tercera división. Lo traemos a Llaneros de Guanare, pero lo veíamos un poco apagado y desmotivado. Aquí agarró mínimo y explotó con nosotros. Para mí es un “10” moderno, que te recupera en un partido ocho o nueve pelotas, que no te pierde casi balones y te pone pases filtrados. En su momento le faltaba peso y ya lo agarró. Por suerte lo tenemos hoy con nosotros. Lleva cinco goles y tres asistencias, no sé cuántos volantes “10” llevan esas cifras. Estaba un poco desmotivado del primer semestre y hablamos con él en la parte personal. Le dimos a entender que tiene que rendir para tener opciones de ir a mejores clubes o al exterior. Lo ha comprendido y se ha metido en su trabajo con profesionalismo.
¿Cómo ha hecho en lo psicológico? Porque con el tema de las deudas estaban más cerca del Deportivo Anzoátegui que de competir… Cuando llegué a Llaneros pensé que las deudas eran mucho más grandes de las que se hablaban. Había jugadores que le debían solo 18 días, otros un mes, otros un mes y medio y otro hasta tres meses y medio. Pero por fuera se hablaba hasta de seis meses y no entendía por qué se decía eso, cuando no era la deuda real. Trabajamos con la junta directiva para poner al día a los jugadores.
Hoy podemos decir que los jugadores viejos solo se le debe un mes y el mes de vacaciones. Los que llegamos nuevos estamos al día y cobramos semanal, en bolívares. Los jugadores que tenían grandes deudas atrás se les hablaron claro y decidí contar con el que quisiera quedarse. Los que se quisieran ir, así solo tuvieran un mes deuda, se les firmó su finiquito. A los que se quedaron se les explicó lo que se quería hacer y fue un éxito.
¿Cómo está la estructura hoy en día, puesto que se tambaleó desde principios de año tras caerse el acuerdo de cooperación con Zamora? Hemos trabajado mucho con la directiva en eso y armamos los cuerpos técnicos de cada categoría. Nuestras categorías inferiores tienen sus cuerpos de trabajo y su material. La reserva, junto a su cuerpo técnico, la hemos incorporado a los trabajos del primer equipo. Hoy podemos decir que estamos estructurados en lo deportivo muy bien. Capaz nos faltan algunos cargos como kinesiólogo en la sub-15, pero se entrena muy bien en cada categoría. Y se ha visto en los resultados que han mejorado.
Tras este buen comienzo, ¿Qué siente que debe mejorar el equipo para cumplir con un pase a la liguilla? Nos ha pasado en varios pasajes de los partidos que el equipo se nubla completamente, no se encuentra y pierde pelotas muy infantiles. Cuando fuimos con Carabobo sí nos anotó los goles (perdieron 3-1). Ayer (domingo 15) para nuestra fortuna La Guaira no aprovechó esas ocho pelotas que perdimos inocentemente en la primera parte.
También tratar de meter a algunos jugadores que todavía no se la están creyendo. Creo que hemos hecho suficientes méritos para estar donde estamos, para lucharle a quién sea y entrar en liguilla. Pero aún hay jugadores que no han entrado en esa onda. Hay que trabajar en base a eso, porque lo necesitamos a todos, en una fase final donde Llaneros tiene que sacar la mayor cantidad de puntos.
Competimos contra rivales de mayor jerarquía, recorrido y de equipos con historia. Pero si bien tenemos un equipo humilde fuera del campo, dentro de él se siente grande y a la altura de lo demás, eso va a ser importante en la fase final.







