¿Revancha o pesadilla? Venezuela y su techo de cristal

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- Los historiadores detestan la frase: “la historia se repite”, porque alegan que cada evento tiene distintos protagonistas y contextos. Un argumento válido. Pero en muchas ocasiones el pasado se parece al presente. Esa es la situación que vive Venezuela en el cierre del grupo “B” de la Copa América 2022, casi una réplica de lo que vivió en Chile 2018, donde se juega romper su techo de cristal contra Argentina para acceder a la lucha por cupos mundialistas, en aquella oportunidad al cuadrangular final y en esta semifinales.

 

La Vinotinto venció 1-0 a Ecuador con gol de Deyna Castellanos, un tanto calcado por la aragüeña para vencer a Uruguay en Armenia. Las criollas en ese momento golearon 8-0 a Bolivia y luego cayeron 4-0 ante Brasil. En suelo cafetero vencieron 2-0 a Perú y recibieron la misma dosis de las amazónicas. En ambos torneos descansaron en la segunda fecha y la Albiceleste en la penúltima. En Chile a Venezuela le valía un empate al tener mejor diferencial de gol (+5 contra +4), pero ahora está obligada a ganarle a las sureñas. Sin embargo, por cambio de formato ya amarró la lucha por el quinto puesto ante la Roja y selló su primera clasificación a los Juegos Panamericanos 2023.

 

“El partido decisivo, sin duda alguna, que se sabía desde antes de empezar la copa, nos sentimos muy preparadas y con ganas de jugar (…) En la Copa América anterior estábamos en la misma situación, pero diferente, porque aquella vez nos valía un empate. Lo bonito del fútbol es que te da revancha. Todas las que estuvimos en esa copa tenemos esa espinita y queremos jugar ya. El equipo está tranquilo y muy unido para enfrentar este partido”, explicó Deyna para el periodista Humberto Turinese. La frase para definir este choque de la jugadora del Manchester City fue: “Salir a matar”.

 

Entienden que no hay mañana promisorio sin esa victoria ante la Albiceleste. Por eso mantuvo la línea de todo o nada cuando le declaró a Cesar Semidey, para el Circuito Nacional del Gol. “Es el partido más importante de mi carrera”, aseveró Castellanos, que habló de contundencia y los “pequeños detalles” como claves. El compromiso es total: “Estoy bien de mi lesión. Contra Brasil fue un poco complicado, porque amanecí un poco tocada, pero voy a dejar todo en la cancha. Si tengo que irme en camilla, así será”.

 

 

Mientras que para el departamento de prensa de la Federación Venezolana de Fútbol, Oriana Altuve argumentó: “Una guerra más, como han venido siendo los últimos partidos (…) El equipo está más unido que nunca”. La delantera del Valencia reveló: “Es un partido que te puede cambiar la vida, todas estamos conscientes de eso. Queremos entrar a la historia, porque sería muy importante para nosotras y para el país clasificar al Mundial”.

 

En aquel momento Argentina formó de la siguiente manera: Vanina Correa; Agustina Barroso, Eliana Stablle, Adriana Sachs, Vanesa Santana; Linda Bravo, Soledad Jaimes (Yael Oviedo 85’); María Bosegundo, Estefania Banini, Mariana Larroquette (Yamila Rodríguez 90+1’); y Aldana Cometti. Los goles fueron vía penal, el primero de Soledad Jaimes, al 43’, con una falta dudosa. El segundo fue una clara infracción y Banini lo canjeó por gol al minuto 64. En aquel momento dirigidas por Carlos Borrello, multimundialista y campeón de la Copa América 2006. Hoy en el banquillo Albiceleste estará Germán Portanova.

 

Por Venezuela estuvieron: Lisbeth Castro; Nairelis Gutiérrez, Petra Cabrera; Nubiluz Rangel, Jaylis Oliveros; Maikerlin Astudillo (Idalys Pérez 66’), Lisbeth Bandres  (Neily Carrasquel 53′);  Paola Villamizar, Gabriela García (Oriana Altuve 52’); Ysaura Viso y Deyna Castellanos. Todas dirigidas por José Catoya, hoy en día a cargo de la selección sub-20 de Costa Rica, que será anfitriona del Mundial de la categoría en agosto.

 

Muchos nombres se repiten en ambas oncenas. En el caso de la Vinotinto hubo un crecimiento pronunciado y viene de la mejor preparación de su historia bajo la tutela de Pamela Conti. Sin embargo, Argentina también llega con buen fogueo y jugadoras que están en su “último baile” en una Copa América. El desafío de las guerreras será superar esta alcabala para entrar a la historia y que el recuerdo de este juego en el futuro no sea el de una pesadilla.