Ricardo Andreutti: “Estamos ávidos de información, más que de profundidad”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En medio de la cuarentena, por la pandemia del COVID-19, hay un perfil de futbolista que ha acaparado la atención de la prensa. No precisamente por lo que haga en la cancha, a pesar de tener un buen inicio de temporada en el torneo local y la Conmebol Copa Libertadores, sino por su personalidad fuera de ella. Esa etiqueta del “jugador que lee”, que a lo largo de su carrera ha llevado Esteban Granero en España o un ilustre como Jorge Valdano. Por su afición a la literatura hasta la Liga Futve lo consultó por estas fechas. No es otro más que Ricardo Andreutti.

 

Al volante de primera línea no hay que preguntarle cuál fue la última serie Netflix que vio, sino pedirle cuál libro te recomienda. De buen verbo y discurso pausado –de esos pocos que piensan antes de hablar–, el caraqueño brinda una charla que sirve para desconectarse de la incertidumbre y abordar el fútbol desde otro plano. En Balonazos hablamos con Andreutti sobre: literatura, negocios, yoga, planes de vida y, obviamente, de esa disciplina apasionante que se juega con los pies, pero se gana con la cabeza.

 

Empezar con el tema de tu blog. ¿Qué te motivo a volver a escribir? Me había propuesto para este año volver a reactivarlo. No había dejado de escribir, voy guardando material. Quería reactivarlo y compartir cosas. Inicié con el recuento del año pasado con el logro del título del Caracas. Me propuse este 2020 escribir todos los días y todos los días guardo historias personales. Una vez que esto arranca no para. Me puse la tarea y la disciplina de todas las semanas ir renovándolo y ahí vamos.

 

¿Tus compañeros lo leen? ¿Pediste algún tipo de permiso para revelar cierta información? ¿Cómo es esa relación de escribir el blog con el camerino? Prácticamente del equipo no hablo casi, más bien de fútbol es lo menos me apasiona escribir. El recuento que hice el mes pasado fue para rendirle honores a un año 2019 increíble, a un grupo de compañeros que fueron mis hermanos. Más que revelar algo interno fue rendirle honores a su calidad humana. Tengo 32 años y conozco los límites. Sé que hay cosas que no puedo decir, que me tengo que reservar y disfrutamos nosotros en la intimidad. Las cosas que puedo divulgar son para disfrute de todos.

Hubo una publicación que hacía referencia a los grupos de amigos más cercanos que hice dentro de los círculos del equipo. Ellos lo leyeron y casi lloran de la nostalgia y alegría. De eso se trata, conectarnos desde la emoción. A la gente del Caracas FC le gustó mucho.

 

En estos días te han entrevistado bastante. ¿Por qué crees que se ve tan atípica esa figura del futbolista que lee dentro de los medios y le dan tanta repercusión? No creo que sea lo común, lo correcto o lo normal. Acuérdate que el fútbol magnifica la realidad de la sociedad y hoy esa sociedad, no solo el futbolista, ha perdido hábitos de lectura, de cultural y de intelectualidad. El fútbol es parte de la sociedad. A lo mejor lo que da cierta fuerza a mi forma de ser es la curiosidad y ser un poco extraño en este mundo del fútbol [una leve risa].

 

 

¿Le recomiendas libros a tus compañeros? ¿Promociona la lectura a otros jugadores? Porque Varga Llosa llegó a decir en una conferencia al diario El País de España que lo audiovisual limitaba el pensamiento abstracto, de ahí la importancia de leer. Además leer ayuda al futbolista en el juego. ¿Has sentido que la lectura te ha ayudado en el fútbol? Es lo que les digo cuando me preguntan sobre lo que me da literatura con respecto a temas audiovisuales. Uno crea su propia imagen a través del guion, uno le da los colores y contextos. Eso estimula la imaginación y la creatividad.

Sí soy de los que estimula la lectura con el equipo. Cuando estamos en pretemporada, como la que tuvimos reciente en Medellín, me juntaba con alguno de los muchachos y leíamos algo juntos, o cuando íbamos a hacer algún chequeo médico y estábamos en la sala de espera, les compartía un capítulo de un libro y ellos escuchaban. Existen las ganas y varios leen, les doy recomendaciones y les presto libros. Pero no es cuestión de la receta, es que así son las nuevas generaciones y la civilización es así. Estamos ávidos de información, más que de profundidad. Vamos mutando como seres humanos y es algo a lo que hay que adaptarse.

Es cuestión de gustos (la lectura) y para llevarlo a la práctica del fútbol me ha ayuda por mi perfil de juego, uno más analítico. Un perfil más abstracto, que intenta pensar lo que va a pasar antes de que las cosas sucedan. Muy táctico. A lo mejor me ayuda en la parte racional del juego.

 

Hablar de ese perfil de empresario que tienes y que escribes en tu blog. En la última entrada comentabas la experiencia que te ha dado el fútbol para asimilar las derrotas, que no todos tienen. Vemos que hay atletas aún en activo que emprenden como es el caso de Gerard Piqué que ha incursionado en la Copa Davis. ¿Cuánto ayuda en un emprendimiento ese bagaje de ser futbolista y todas esas experiencias? Es lo que dice el blog, uno desarrolla un mindset (mentalidad) desde una muy temprana edad, que te curte contra situaciones extremas, en fracciones de segundos. Donde el valor de la inteligencia y el control de la emociones son muy importantes. Tan joven poder estimular ese tipo de cosas dentro del ser es una ventaja cuando se entra en el mundo corporativo.

Uno conoce el valor de tener un estilo de vida por encima de un resultado, porque así es el futbolista, ama su estilo de vida. Ahora el mundo corporativo exige resultados y el futbolista, tiene la conciencia de que se vive por el resultado, pero como amo lo que hago y mi resultado viene porque hago las cosas con todo el amor del mundo. Manejar tu relación con los resultado, buenos o malos, y cómo lo metabolizas. Poder manejarte desde joven en esas situaciones te da ciertas ventajas.

 

¿En cuál área de negocios o cuáles área te gustaría emprender de aquí a unos 10 años? No quisiera limitarme. La magia de ser un inversionista, directivo o ejecutivo me da la oportunidad de tener varios rubros y no cerrarme a nuevas oportunidades. Soy una persona que se mueve mucho por el servicio y tengo mi emprendimiento de asesoría financiera. Me gustan muchos las finanzas, me apasiona ese mundo. También lo que es la gerencia deportiva.

Como futbolista amo esta vida y seguramente me inclinare hacia esa área (gerencia deportiva). También vengo de una familia que ha sido importadora de repuestos de moto y seguramente le guiñaré el ojo al tema de importar mercancía del exterior y tener una venta al mayor. También me gustan los fondos de comercio… trato de no cerrarme, todo arranca del servicio y de querer dar asesorarías en el tema patrimonial, sobre todo para el futbolista que tanto lo necesita.

 

En blog comentabas que la negociación para regresar al Caracas desde el Deportivo Lara fue bastante sencilla, que incluso tardaron más en escoger el restaurante para reunirte con Miguel Mea Vitali, que en firmar el contrato. Hablas de la gerencia deportiva y se ve Mea Vitali en ese rol en el Caracas ¿Descartas la opción de ser agente o entrenador? ¿Solo te ves manteniendo la relación con el fútbol desde la gerencia deportiva? Es una opción, no descarto el resto, pero es lo que más se alinea con el mundo corporativo. Todo va a depender de como termine mi vida dentro del fútbol, mucho del país, de las herramientas de crecimiento que ofrezca Venezuela, de cómo empoderas tu nuevo perfil post futbolsita. También la familia, porque el tema de las distancia me golpea con respecto a mis familiares. Obviamente sería apasionante, más que tengo a “Miky” cerca y es un amigo. Es un mentor y un referencia tanto en lo profesional como hombre de familia.

 

 

Ricardo te muestras como un futbolista integral. Capaz no muy mediático y en parte por la posición que desempeñas, pero eres un jugador que ha entendido que tu oficio es una caja de resonancia y no solo hablas de fútbol ¿Cómo asumes ese rol de privilegio a la hora de dar tus opiniones de diversos temas como el país, finanzas o derechos humanos? Incluso un rol de liderazgo… El opinar, el hablar, que tu voz tenga esa fuerza por la plataforma que representa el fútbol y, sobre todo, por lo que representa el Caracas Fútbol Club… si tú vas a dar una opinión o emitir un juicio toma una carga de responsabilidad. Para hacerlo hay que estar preparado y tener una estructura de pensamiento coherente. Con valores de honestidad y desinteresados en lo material.

En cuanto a liderazgo es un concepto muy amplio, a mí me gusta más ser un acompañante que puedo tener cierta carga de liderazgo en el equipo, pero me gusta partir más desde el acompañamiento. Que los compañeros y las personas descubran sus propias potencialidades y uno simplemente ayudarlos a que lo descubran ellos mismo, eso hace que ese descubrimiento se arraigue más en el ser.

 

Esto es lo lindo de esto, todo pasa más por el servir desinteresadamente. A lo mejor por eso uno termina disfrutando esta carrera y si te va yendo bien disfrutando de los compañeros. Ya después que uno se vaya a otros rubros y opinar de otras cosas es por gusto, son temas que a uno le interesa o siente algún tipo de responsabilidad. Siempre les digo a los muchachos que Dios nos da la fortuna de hacer algo por lo que muchos pagarían por hacer y hay que retribuir eso. Usar ese poder para bien, que es ayudar a la comunidad.

 

En el Caracas FC hay la particularidad que la plantilla es muy joven. Me llamaba la atención cuando en el blog pones que compartiste cuarto con Anderson Contreras en la pretemporada de 2019. Esa oportunidad de ser roommate debió ayudar a crecer a Anderson, no sé si compartes esa misma opinión. Y en lo general, con el resto del grupo. Comenta un poco esa labor de liderazgo que deposita en ti Noel Sanvicente para ser un ejemplo… El caso de Anderson es muy particular, el talento sobrenatural lo tenía desde antes. Obviamente no es el mismo muchacho de hace un año, siempre fue muy madurito para su edad. Ojalá uno pueda sembrar algo en él que le sirva para el futuro. Creo que vamos a disfrutar muchiiiisimo de él a lo largo de los años, todos los venezolanos.

En lo general y en cuanto a “Chita” (Noel Sanvicente), nunca había trabajado con él y siempre lo admiré. Tenía mucha ganas de trabajar con él y hoy en día, más allá de la admiración y del vínculo profesional, considero que es un amigo y una persona en quien apoyarme. Me da ciertas atribuciones para con los jóvenes, a la vez que tengo esas atribuciones de liderazgo y de agregarle valor a los muchachos jóvenes, también hay una carga de responsabilidad. Es un compromiso para hacer las cosas correctas, con ética, bajo los lineamientos de las reglas que pone el cuerpo técnico. El tener ese tipo de atribuciones viniendo de alguien tan exitoso y buena gente es un llamado conmigo mismo a no fallar. Yo se lo agradezco y eso hace que haya disfrutado tanto el logro que tuvimos el año pasado.

 

Se habla mucho del Ricardo Andreutti que lee libros, pero no mucho del que hace yoga. Hace un tiempo leí una entrevista donde el portero estadounidense Brad Guzan, que jugó muchos años en la Premier League, inició la práctica de yoga y lo ayudo a evitar lesiones. Incluso sus compañeros que eran escépticos, se iniciaron en el yoga. ¿Cómo ha sido tu experiencia con el yoga y si te ha ayudado a evitar lesiones? Uno siempre comienza con la práctica del yoga por el tema físico y el bienestar físico. No solo en futbolistas, sino en cualquier persona. Una vez que te enganchas con el yoga y ves que los beneficios son exponencialmente en otras áreas de tu vida, lo tomas y te dedicas como un estilo de vida. El crecimiento emocional, espiritual y de identificar cosas que pasan dentro mi es lo que más me ha agregado valor a mi carrera.

En los últimos tres años, que es desde que hago la práctica de yoga, no recuerdo haber tenido algún tipo de lesión muscular. Sí tuve que identificar es que es un tema sensible, que te da mucha plenitud física, pero te resta en otras cosas. Digamos hoy, bueno a principio de año, logré encontrar ese equilibrio perfecto. Creo que por eso tuve este buen arranque de año en lo futbolístico como en lo físico, porque encontré en ese equilibrio en el yoga físico. En el tema mental, emocional y espiritual si lo trato de llevar a un nivel superior. Pero el yoga es una actividad que le deja valor a cualquier persona en cualquier área, porque no es un tema de religión, sino una herramienta de vida.

 

 

Vamos a realizar el siguiente ejercicio. Pasa la cuarentena, se resuelve el tema del COVID-19, y Ricardo Andreutti tiene la oportunidad de reunirse en un café a hablar de literatura, emprendimiento y un poco de fútbol, ¿con quién se sentaría? Con el condicional que no sea un compañero del Caracas del año pasado o este. Puede ser jugador o directivo, pero que sea del entorno del fútbol venezolano… Wow, que buena pregunta. Siempre he tenido buena espina y siempre ha sido muy simpático conmigo, me parece un tipo bastante elevado: Ruben Villavicencio, presidente del Atlético Venezuela. Es una persona de la que tengo un concepto bastante elevado. Al igual que Carlos Domingues, el narrador. Me parecen seres grandiosos, no solo por el fútbol sino por actitudes culturales, por referencias personales. Son personas que les tengo bastante admiración y aprecio. Futbolistas hay muchos y hay seres humanos que detrás del balón no tienes idea de lo que me han sumado a mí en mi carrera. Nombrar uno sería dejar por fuera a otro, son seres asombrosos. Wow,  no quiero nombrar un futbolista precisamente por eso. Te dejo eso dos sobre la mesa.

 

Hablaba con Luis Sifontes, psicólogo deportivo del Monagas, y una de los temas que abordaba era que el atleta tiene que entender que esta crisis, como cualquier otra, está va a pasar y no perder el foco en los objetivos que se traza cada club. En el caso del Caracas es luchar por todo. ¿Cómo estás llevando tú el tema de la cuarentena, entendiendo que cuando pase todo tienen retos muy lindos como defender la estrella y jugar la Libertadores? ¿Existe un grupo de WhatsApp del equipo donde le estes brindando apoyo a tus compañeros con consejos? El grupo de whatsApp de nosotros existe y para eso también tenemos el psicólogo del equipo, que está siempre apoyando. Uno siempre está dando recomendaciones y ahí mantenemos contacto, como grupo somos muy unido, esa ha sido la clave nuestro éxito en los últimos dos años. Somos muy muy unidos, nos cuidamos mucho. Creo que este espíritu de equipo alguien siempre lo alimenta. Está Bernardo (Añor) que siempre colabora y es un líder increíble, igual con Robert (Hernández) o Villa (Rosmel Villanueva), siempre suman para mantener esa química dentro del equipo.

El futbolista al vivir en una especie de mundo paralelo, por así decirlo, genera una brecha entre lo que pasa en la calle y tu propio trabajo, que es ser futbolista, que es bastante amplia. Hay cierta angustia e incertidumbre, pero cierto grado de inconsciencia, pero no el punto de vista malo, sino de ignorar un poco lo que pasa por el estilo de vida que uno lleva. Eso hace que sea difícil que te saquen de foco de tu actividad, más con lo que dices. El hecho de jugar una Copa Libertadores, reeditar un título, ese grupo que nos tocó en la Libertadores (Boca Juniors, Libertad e Independiente Medellín). En el papel cuando te sale el grupo y lo ves en redes sociales, saber que te toca jugar esos partidos, ya hay bastante motivación.

El tema es saber bajo esta circunstancia y con las herramientas que tengo, cómo hago para llegar lo mejor posible al momento que me toque regresar otra vez. Tanto en lo físico como en lo nutricional va a depender mucho de cada uno. En el foco mental siempre abocado a lo que se venía trabajando en lo táctico con “Chita” (Noel Sanvicente) y su cuerpo técnico.

 

Antes de los partidos se ve que después de los calentamientos hacen dos filas y se saludan todos, previos a una arenga. Lo vi previo al partido de Boca Juniors y en la final ante Deportivo Táchira. Es una forma de ejemplificar es unión grupo. Pero, ¿cómo se entiende bien ese tema de grupo unido? Desde afuera uno asume que en todos los equipos debe haber cierto grado de cohesión, pero en este Caracas hay un nivel superior de unión, casi de familiaridad. ¿Alguna vez había vivido un nivel tal de integración y cómo se llega a él? A lo mejor con el Deportivo Lara que salimos campeones dos años seguidos se parecía mucho, había una esencia de equipo muy parecida. Había mucha camaradería. Pero lo que se hizo el año pasado y este es llevarlo a otro nivel. Todos los equipos son grupos de personas con un fin en común, que se ponen de acuerdo para lograr algo. Eso está chévere y está en papel, el tema es cómo llevar esas relaciones a otro nivel.

 

El fútbol es un tema de convivencia y de relaciones humanas, poder lograr tal grado de conexión con tu compañero, que después en la cancha haces cosas que nunca practicaste en la semana, precisamente por eso que lograste en tu relación. Es así, eso es real. Uno puede tratar de trabajar lo físico, lo técnico, lo táctico, seguramente si trabajas eso y son 20 buenos tipos van a haber muchas posibilidades de un título. Pero cuando la base de un equipo es una conexión que la sostienen: los valores, la relación humana, el servicio, la solidaridad y la empatía;  créeme que ese equipo capaz no va a ganar un partido, pero para ganarle vas a tener que bailar bien pegado y trabajar bastante, porque la capacidad de ponerse al servicio del compañero de uno lo lleva a otro nivel.