Ricardo David Páez y el recuerdo de los juegos de la vinotinto contra Ecuador

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Entre las tantas noches de alegrías que regaló a Venezuela el ciclo de Richard Páez se encuentra el primero y único triunfo en Quito. Aquel encuentro lo ganó (1-0) la Vinotinto con un gol de tiro libre de José Manuel Rey, para iniciar con buen pie el camino las eliminatorias rumbo a Sudáfrica 2010. Para hablar de aquel choque, lo que caracterizan los partidos contra Ecuador y la actualidad de la Vinotinto, Balonazos conversó con Ricardo David Páez.

 

El volante disputó ese partido en 2007 y fue uno de los sellos de identidad de aquel proceso. En la actualidad es entrenador y tiene siete años abriéndose camino en los banquillos como estratega en Estados Unidos. “Me tocó abrir puertas como jugador cuando nadie confiaba en el jugador venezolano, ahora esa misma generación le toca hacer cuando nadie cree en el DT venezolano”, expuso el oriundo de Acarigua. En un país con mucha influencia de Europa y si de latinos se habla la preponderancia es para argentinos y brasileños. Páez suma tres años en Cincinnati FC.

 

En los dos últimos meses la fase regular de la MLS fue segundo asistente de Tyrone Marshall, entrenador interino tras la salida de Jaap Stam. “Hemos ido abriendo puertas desde abajo y ya estamos en el primer equipo, en un largo camino que con mucha paciencia está dando sus frutos”, aclaró. Con la misma claridad que filtraba pase a los atacantes, expuso sus conceptos sobre la altura de Quito y las decisiones alrededor de la selección nacional.

 

¿Qué recuerda de ese triunfo en Quito (2007), el primero de la historia? ¿Dónde lo pone en su carrera? Hay que entender el contexto y de cómo se dio esa victoria. Fue la tercera eliminatoria que empezaba esa generación que le dio el cambio a Venezuela y que se fue renovando en el tiempo. Para esos partidos iba con un grupo de experiencia como el «Zurdo» (Jorge Rojas), (José Manuel) Rey, Juan (Arango) y Miky (Miguel Mea Vitali). Habíamos ido varias veces a Quito a jugar. Se le sumaban jugadores jóvenes, que venían entrando y renovaban esa selección de mucha calidad.

Era empezar con el pie derecho en un lugar que se hacía muy difícil para cualquier selección. A Brasil,  Argentina y Uruguay se les ha complicado Quito. Las que han podido sacar puntos son selecciones que están habituadas a jugar en la altura como Bolivia, Perú y Colombia. Fue una gran victoria, porque jugamos inteligentemente por la experiencia que teníamos. Usamos un sistema diferente para adaptarnos a la altura y no renunciar a nuestro buen juego que nos caracterizaba.

Salimos con un 4-3-3, donde pudimos contrarrestar los efectos de la altura y ser determinantes con un gran gol de José Manuel Rey, pero tuvimos otras dos o tres ocasiones muy claras. Luego contamos con fortuna, porque en estos partidos ese factor tiene que estar de tú lado. Hubo dos ocasiones que tuvo Ecuador para marcar, pero la capacidad de nuestros defensas y portero lo evitaron.

 

 

¿Cómo explicar los efectos de la altura para el que nunca la vivió? ¿De qué manera mitigar su incidencia en el juego? Lo explico muy claro. Ecuador ha clasificado a tres Mundiales, pero si te pones a analizar sus resultados prácticamente no gana partidos fuera de casa.  A menos que sea en La Paz, ya que es uno de los equipos que compiten en casi igualdad de condiciones, puesto que al subir de los 2800 a los 3600 msnm, el efecto no es tan fuerte. En resultados ves la diferencia que hace la altura para estas selecciones (Ecuador y Bolivia).

Mientras que el venezolano tiene que jugar muy bien de local para ganar, porque los rivales no encuentran un condicionamiento aparte para sentirse desfavorecidos, más allá de que la localia y las distintas regiones que tenemos. En Quito uno rinde al 70% de sus condiciones y en La Paz a un 50 %, en este último es prácticamente inhumano jugar si no estás adaptado o haces un plan como lo hizo la selección de César Farías (en la Eliminatoria de Sudáfrica 2010). Pero que en los tiempos actuales es muy difícil contar con los jugadores tanto tiempo antes. Tácticamente estos son los dos partidos que uno tiene que recular, saber cómo jugar con un bloque medio-bajo. Ser efectivo en esas pocas oportunidades que uno tenga.

 

¿Qué caracteriza a la selección de Ecuador, que en los últimos años ha clasificado a Mundiales con los jugadores de la costa? Por historia, y todavía lo mantiene, tiene ese estilo de equipos muy potentes, de transiciones rápidas, que con esos jugadores que mencionas, tienen mucha velocidad y hacen daño. En los últimos 20 años mejoraron mucho tácticamente. Tratan de ordenarse muy bien, no se exponen tanto e intentan mantener líneas cerradas, sobre todo por la influencia de los técnicos colombianos que han ido allá. El “Bolillo2 (Hernán) Gómez les cambió la mentalidad, porque el jugador ecuatoriano a veces se perdía tácticamente. A partir de ahí entendieron que si eran fuertes en la táctica podían tener más opciones.

En la altura no te daban opciones por estar bien ordenados, eso les llevó a ganar mucho. Con su velocidad y potencia, en esas condiciones, marcan diferencias. Capaz fuera de la altura necesitan otros condimentos que no terminan de conseguir, que no los hace ser tan competitivos de visitante. Pero en su casa son una gran selección.  Esperemos que Venezuela venga con un plan claro. En las últimas horas supimos que el entrenador va a ser Leo (González), que para mí está haciendo un gran trabajo, pero sufre esta improvisación que tenemos.

 

 

¿Qué es lo que más le ha gustado de este interinato largo de Leo González que va a su séptimo y octavo partido? Primero que todo, de interino no le veo nada. Que engañen a los fanáticos, a mí no me engañan. Un técnico que lleva ocho partidos de eliminatoria, que prácticamente luego de Richard Páez y Cesar Farías, es el que más tiene y lo siguen llamando interino, para mí es una falta de respeto a los fanáticos, jugadores y al mismo Leo (González). Te lleva a los extremos de sentir rabia, en cuanto a las decisiones que está tomando este nuevo grupo de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

Cuando creíamos que íbamos a mejorar y que lo peor de la FVF ya lo habíamos visto, aparecen estas decisiones. Que lo dije en el primer momento, porque uno tiene la experiencia de tantos años, que no vale técnico interino en estos momentos, a menos que tuvieran el entrenador que querían prácticamente cerrado. Pero haber nombrado a Leo González como interino fue lo peor que pudo hacer una FVF sin experiencia y sin gente que los asesore bien a su lado.

Los que los están asesorando debieron decirles que para que el jugador le crea completamente al técnico no se puede llamar interino. Había que dejar a Leo hasta el final de eliminatoria, que es lo que está pasando, pero por partes, porque lo van ratificando cada jornada. Para mí es una falta de respeto a la selección y espero que no continúe esta situación de esta manera. Aunque ya es tarde. En Venezuela estamos acostumbrados a tomar las decisiones después de tiempo y ahora, aunque que lo nombren o no, para mi es el técnico de la selección hasta que designen a otro.

Lo difícil de esto es cuando viene un partido de esta envergadura. ¿Cómo nos ponemos serios dentro un camerino, cuando la falta de seriedad viene desde la Federación? Son situaciones para que aprendan los federativos que están ahora en la selección, que tienen que crecer rápido para poder dirigir una institución tan importante y que queremos tantos. Un ente que ha generado tantas expectativas en los últimos 20 años y que tiene la mejor generación de nuestra historia, pero que en resultados parece a la de los 90’.

 

¿Qué partido espera el próximo jueves con lo hablado de las características de Ecuador y los inconvenientes que se han enfrentado la selección? Cuando juega la selección de Venezuela y ves a los jugadores que tenemos hoy, al momento de entrar a la cancha, te generan una ilusión muy grande. Incluso no teniendo a los mejores en nombre, los que están ahora tiene una capacidad y calidad muy alta. Hasta quedan jugadores fuera de la convocatoria que pudiesen jugar tranquilamente dentro de la selección. Te ilusiona tanto por la calidad de sus jugadores en cada posición, que te diría que Venezuela va a ganar (contra Ecuador).

Independientemente de todas las malas decisiones de la Federación y lo que rodea a esta selección, que ha apartado a varios jugadores influyentes. Hoy uno ve a la selección, un minuto antes del pitido inicial, y sientes que le puede ganar a cualquiera. Siento que podemos dar el batacazo, porque este grupo de jugadores tiene tanta experiencia internacional en sus clubes y que poco a poco suma rodaje en la selección, que te da para ilusionarte. Inclusive siendo último y no jugando el mejor fútbol que pudiéramos jugar, pero siento que Leo González les ha dado una estabilidad y un balance.

Ya no somos tan defensivos, sino que somos un equipo equilibrado que quiere atacar, que pone a los jugadores en las posiciones correctas para ser peligros y balanceado defensivamente en su funcionamiento. El problema de Leo, y caemos en el mismo embudo,  es su situación de no darle las riendas completas para tomar decisiones, por ponerle ese nombre de técnico interino. Sigo diciendo que es una falta de respeto para la historia reciente de la selección de Venezuela, que no se merece ser maltratada de esta manera.