Richard Blanco: “En Acarigua siento esa pasión y alegría que hace mucho no sentía”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Richard Blanco es sinónimo de gol en el balompié criollo, pero también es un delantero total que no se puede encasillar en la etiqueta de rematador. Su nombre siempre estará ligado a Mineros de Guayana, pero en el cierre de su carrera buscó nuevos aires y llegó a Portuguesa. El “Penta” rompió el mercado con la llegada del “Avioncito”, que promete dar sus últimos vuelos vestido de rojinegro, en un ambiente en ebullición en Acarigua. En el estadio José Antonio Páez, el más concurrido de la Liga FUTVE, se respiran vientos de cambio. Los cuentos de abuelos y padres, ahora lo sueñan los nietos e hijos. Más que un anhelo abstracto es un hecho latente. Sobre esto habló Blanco con Balonazos.
“La adaptación ha sido muy rápida. Hay muchos jugadores de edad, que vienen de equipos grandes, como Lara o estuvieron en Portuguesa peleando antes. Fue algo cómodo y gratificante”, señaló Blanco. Sobre la decisión de ir a Acarigua soltó: “Desde que hablé con Gerzon Chacón y Jesús Ortiz me hicieron saber la necesidad de conseguir algo importante para la ciudad, de estar en la palestra. Ese fue el principal motivo. Estoy en una etapa bonita de mi carrera al finalizar y la mejor manera era consiguiendo logros relevantes”.
Portuguesa tiene en el frente de ataque su mayor virtud. Las lanzas de Ortiz son: Rubén Rojas, Guido Rose, Ángel Osorio, José Rivas Gamboa, Antonio Romero y Blanco, estos dos últimos llegaron en la última ventana de fichajes. “No los veo como una competencia, sino desde el punto de vista del aporte que le puedo dar a ellos. En este momento que estoy saliendo del fútbol, que es mi último año o mis últimos años, darles a entender que hay algo más allá, que hay mucho que ganar y que progresar. Recalcarles que la familia tiene que estar mejor y la única manera es marcando goles y consiguiendo cosas importantes. Mantener una competencia sana y viva en los entrenamientos, para llevarla a los fines de semana”, reflexionó el oriundo de La Guaira.
La única estrella de su carrera la consiguió en Los Llanos con Zamora (2016). ¿Una región que le trae un buen recuerdo? “Podría ser, quién quita [risas]. Vivo al máximo el fútbol. Nosotros peleamos por mantenernos en Copa Sudamericana, luego veremos si podemos ir escalando. Con paciencia e inteligencia podemos sostenernos en lugares de copa internacionales”, aseveró el delantero. En medio de esa lucha colectiva, están los pensamientos de cada pitazo final, cuando se acerca la hora de que baje el telón. “Uno piensa que queda un partido más y uno menos. Quiero ser lo más profesional posible de principio a fin, trabajar como si fuera el primer día. Lo disfruto con mucha responsabilidad y con la meta de que el equipo consiga los tres puntos”, confesó.
La gran diferencia de Blanco con otros delanteros, no es su capacidad goleadora, que es muy buena, sino ese sentido coral del juego. En la actualidad el “Avioncito” tiene 192 goles, solo lo superan Rafael Castellín (205) y Juan García (271). La tentación es buscar la gloria individual. “Sería una emoción muy grande, pero la verdad es otra. Si bien uno vive de los goles hay que poner los pies en la tierra y lo más importante es conseguir una copa internacional. Llegué con la ilusión de esos 200 goles, pero he tenido que dejarlo a un lado, porque lo más importante es hacer historia y dejar algo bonito para el club. Entrar en una copa sudamericana o libertadores, luego de 40 años, sería más importante que cualquier otra cosa”, reveló el ex O’Higgins.
Esto va de la mano con los planteamientos de “Chucho” Ortiz. “En el frente de ataque nos dice que juguemos libres, que sabemos movernos y lo hacemos bien. A mi me gusta sacrificarme por el equipo, volver mucho y proteger el cero. A pesar de que mi carrera está en este punto, intento tener más compromiso de regreso. Por eso mis recorridos son largos, porque estoy retrocediendo mucho. Lo hago con mucho cariño”, expuso sobre su juego y la idea de juego del cuerpo técnico, en cuanto a libertades y responsabilidades. Su próximo reto es contra Estudiantes de Mérida en su primer Clásico Añejo, el domingo 6:15 pm. “La verdad no me retumban ni perturban este tipo de partidos, quiero conseguir los tres puntos, que los necesitamos para ir a una copa internacional. De retruque darle la alegría a Araure”, afirmó.
En cuanto a la hinchada dijo: “La gente está muy emocionada, comentan que en estos 40 años han estado siempre con el equipo sin conseguir una copa. Hoy se vive otra cosa en el ambiente y lo transmiten con su cariño. Es parte de su cultura futbolística que tienen, ese peso de las cinco estrellas que tienen en el pecho”. En referencia a lo que respira en Portuguesa, reveló: “En Acarigua lo que siento es alegría, después muchos años siento esa pasión y alegría que no sentía. Mis compañeros me llenan de mucha ilusión, son jugadores muy muy muy talentosos, que vienen de pasar momentos difíciles en los clubes que estaban antes. Eso los hace valorar más la situación de ahora. Debo agarrarme de ahí”.
A lo largo de la charla la posibilidad de clasificar a una Libertadores o Sudamericana es el Sol, todo gira a su alrededor. ¿Una copa internacional regalaría más partidos de Richard Blanco? “Eso no depende de mí [risas]. El fútbol venezolano tiene muchos problemas, al final lo que me aleja es el entorno, no la cancha. Físicamente me siento muy bien, lo que me cansa o me ha quitado esas ganas es lo que vive el futbolista venezolano, el problema de los impagos y todo eso del entorno. En realidad, es lo que me perturba, si no con todo gusto seguiría y no estaría pensando en el retiro tanto como lo hago», comentó Blanco. Para el día que cuelgue las botas se enfocaría en el fútbol menor, pero todavía no es un tema de conversación, ya que piensa en lo profesional. “Sigo aprendiendo y muchísimo, en cuanto valore y respete mi trabajo, voy a estar atento de aprender y mejorar. Uno nunca se la sabe todas en el fútbol y voy con esa humildad a los entrenamientos”, cerró el jugador de 41 años.







