Ruberth Moran y su recuerdo de los partidos de la Vinotinto contra Bolivia

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- Las últimas postales de los partidos contra Bolivia en Venezuela han terminado con una sonrisa vinotinto. Para recordar lo que significan estos duelos y analizar el contexto del debut de José Néstor Pekerman en el banquillo nacional, Balonazos entrevistó a Ruberth Morán, ex delantero del combinado patrio. El merideño se encuentra en Europa, donde sacó su grado de entrenador UEFA Pro y como director de una escuela de un club aficionado, mientras espera con ilusión volver a dirigir en profesionalismo.

 

“De mi etapa en la categoría sub-23 (generación del Preolímpico de Mar del Plata 1996), Bolivia fue uno de los rivales con los que empezamos a crecer y sacar resultados. Siempre fue un rival que nos permitió mostrarnos en nuestro máximo nivel (…) En Eliminatorias y Copa América siempre ha sido un contrincante muy duro,   que te pone el partido muy cuesta arriba desde lo físico y en algunas ocasiones, y con algunas generaciones, desde lo futbolístico. Pero desde lo físico siempre te da trabajo”, aseveró Morán.

 

El ex Estudiantes de Mérida comentó: “En los últimos tiempos los hemos podido igualar y mostrar cierto nivel de superioridad. Lamentablemente en esta última etapa no se ha podido mostrar de esa manera, tanto en Venezuela como en La Paz hay suficiente estadística para denotar que se está en un nivel similar y en algunas situaciones superior. Esta ocasión, que, si bien estamos eliminados matemáticamente, tenemos una selección de las mejores de todos los tiempos, pero sin un funcionamiento que le haya permitido sacar resultado”.

 

Uno de esos partidos más icónicos ante la Verde, fue en 2003 en un día de La Chinita, con el “Pachencho” Romero como marco, la Vinotinto remontó con goles de José Manuel Rey y Juan Arango en el agregado del choque. “Fue un partido en el superamos futbolísticamente a Bolivia constantemente, pero no estuvimos claros ni finos de cara a gol. Tuve una ocasión muy clara y la definí mal. La respuesta inmediata de Bolivia fue cuando encajamos el gol, ya que teníamos adelantadas todas las líneas y nos marcaron”, explicó Morán. El estratega agregó: “Pero el equipo no bajó los brazos y que a la larga nos dio el resultado (…) Buscamos el partido hasta el final y pudimos doblegarlos en un partido milagroso en Maracaibo”.

 

En la lista de Pekerman hay una cantidad abultada de legionarios, pero en Bolivia suele ser lo contrario con muchos jugadores de plano local. “Es un hándicap que ahora les puede beneficiar para trabajar su modelo de juego. Un gran beneficio que tiene el entrenador y los jugadores, de entrenar con esa frecuencia que les permite hacer crecer ese estilo y planteamiento de jugar”, indicó. Pero resaltó que el plus para Venezuela puede ser el ritmo de juego que traen los jugadores de Europa. “Lo ideal sería sincronizar esos altos niveles, esa velocidad gestual y futbolística en la selección para marcar distancia. A nivel de selecciones las diferencias son ínfimas, pero si utiliza esa situación del funcionamiento te puede favorecer en la forma y el ritmo que se definan las jugadas en ataque”, reflexionó.

 

 

¿Por biotipo y estilo de juego Bolivia se asemeja más a Chile y Perú que a Paraguay o Ecuador? “Bolivia busca sacar ventaja en la velocidad de juego, sobre todo en su localía. Muy distinto es cuando les toca ser visitantes. Es un equipo que se repliega muchísimo más y espera poder contraatacar. Es parte de un modelo, que, conociendo al entrenador de su visión y sus gustos,  es una propuesta que a César (Farías) le viene muy bien. Le gusta mucho y le encaja perfectamente al biotipo del futbolista que tiene la selección de Bolivia”, razonó el ex DT de Deportivo Anzoátegui.

 

La presencia de Farías ha hecho que siga con más detenimiento la actuación de Bolivia en este Premundial y para este cotejo hay un “morbo deportivo” por la presencia del exseleccionador nacional al frente de la Verde, con chances de ir al Mundial.  “Están compitiendo con sus armas, por eso hablo de un modelo de juego que lo tienen bien entendido. Cada vez lo desarrollan más y están en una evolución positiva. Ahí lo dicen los resultados en este último tercio de Eliminatoria. Han hecho algunas modificaciones y sobre todo una evolución en su modelo que le ha permitido sacar resultados, que se nota que tienen muy claros los conceptos”, ponderó.

 

Una de las cartas fuertes de Bolivia ha sido su delantero Marcelo Moreno Martins, goleador de la eliminatoria con 9 dianas (cuatro de cabeza, tres de pie derecho y dos con la izquierda). “Es un goleador. Un jugador no muestra su mejor nivel físico, pero sí una contundencia y eficacia. Un jugador de selección y que aprovecha la mínima oportunidad que tenga. Hay que tener muchísimo cuidado, porque la selección boliviana gestiona todo su juego en función de Moreno Martins”, dijo Morán, uno de los goleadores de la Vinotinto en las eliminatorias.

 

Sobre el cotejo soltó: “Venezuela debe enfocarse en sí misma, olvidar lo que ha pasado e iniciar un proceso pensando en el futuro de la selección. Intentar acortar las distancias desde lo futbolístico y ojalá vaya acompañada del resultado. Recuperar esa identidad. Mostrar la importancia de nuestros futbolistas, que en ligas europeas muestran un gran nivel, pero en conjunto cuando se visten de vinotinto no ha sido del todo así”. El andino agregó: “Contar con una revancha deportiva. Con la motivación de un nuevo líder y enfoque, que los jugadores lo traduzcan de la mejor manera y pongan todas las armas en función de un mismo objetivo”.

 

 

Efecto Pekerman

 

“Primero que todo darle la bienvenida y desearle lo mejor para él, porque lo mejor para él será lo mejor para los venezolanos, sobre todo para nosotros los futboleros. En esta expectativa que se ha generado a su llega, esperamos que se pueda enrumbar el equipo de manera planificada y que cumplir pequeños objetivos, que deben comenzar por recuperar el funcionamiento del juego, instalar una idea juego clara, que entiendo se va a transmitir en todas las categorías de selecciones nacionales”, comentó sobre la expectativas de la llegada del argentino.

 

El exdelantero continuó: “A partir de ahí ir avanzando en los resultados y en la escogencia de los perfiles que se adapten a la idea de juego. Que nosotros los venezolanos nos podamos sentir plenamente identificados con una forma de jugar, que aparte de los resultados, que son importantes, contar con un estilo de juego que podamos disfrutar y deleitarnos como espectadores”. Sin tener una muestra para saber la hoja de ruta de Pekerman con la Vinotinto, se tiene como referencia un juego de buen trato de balón y propositivo. Morán fue parte de ese “Boom Vinotinto” que pregonaba un juego asociativo y de protagonismo con el esférico.

 

¿Volverá una Vinotinto más ofensiva? “Ojalá el profesor pueda entender nuestra idiosincrasia y adaptarse de la mejor manera, por eso hay que brindarle las mayores opciones y comodidades posible para que pueda plasmar su trabajo en el campo. Que pueda entender nuestro pensamiento, nuestros gustos y nuestros criterios de lo que es el fútbol para el venezolano”, indicó. El ex Argentinos Juniors prosiguió: “A partir de ahí, que él pueda desarrollar una idea clara, con un hilo de mucha coherencia y que no se pierda en el tiempo, al saber el talento de nuestros futbolistas y que el profesor que es un estudioso del fútbol. Está de más decir toda su experiencia y trayectoria”.

 

En referencia a la idea de juego, expuso que la idea es que mejore partido a partido, donde los jugadores la traduzcan en funcionamiento y resultados. “Nosotros esperamos que eso comience a ser así desde ya, pero hay que tener paciencia. Los últimos procesos han sido de muchas dificultades y distracciones. Ojalá el enfoque que le pueda dar el míster nos permita retomar el hilo. Sostengo que estamos con la mejor generación de futbolista de todos los tiempos y sería una lástima desperdiciarla por una serie de situaciones extrafutbolísticas”, aclaró. El DT concluyó: “Ojalá su llegada nos permita soñar de nuevo, retomar la forma con la que veníamos en las últimas décadas y cristalizar objetivos claros: ir a un Mundial, participar de forma más competitiva en las Copas América y que nuestros clubes den el salto de calidad en las copas internacionales (Libertadores y Sudamericana)”.