San Wuilker Faríñez fue el héroe Vinotinto pero también peca

Luis Vílchez / @lvilchez8.- “¿Es Wuilker Fariñez el portero del momento más cercano al milagro? Qué barbaridad”, rezaba un tuit del periodista español @David_delapena, tras el empate 0-0 ante Perú, en el debut de la Vinotinto en la Copa América. Desde Europa también dijeron: “Wuilker Faríñez haciendo un Wuilker Faríñez. De locos. Y tiene solo 21 años. Porterazo”. El comentario fue de @david_heras, el tuit incluía la atajada imposible ante Jefferson Farfán.
En onda chistosa tuitearon: “El Rey Bran de la Casa Stark, «El Roto», primero de su nombre, ha decidido que de ahora en adelante El Muro pasará a llamarse Wuilker Fariñez”. La idea fue de @nosabesnadajon, una referencia a la celebérrima serie de ficción de Juegos de Tronos. Pero es que Faríñez hace tapadas tan fantástica que es más verosímil creer en dragones que tenerle fe a que un portero puede hacer esas atajas. El periodista @pdserrano lo definió de forma sencilla: “Faríñez tapa hasta las que no valen”.
Si Venezuela puede decir que acumula un punto en el grupo A, mucho se lo debe al VAR y a su portero. El caraqueño bajo los tres palos es un felino que no da tregua y repele cualquier intento del rival. Puro reflejo. Su rendimiento es tan determinante que los seguidores lo canonizan y los rivales se frustran. La mejor virtud de un arquero, meterse en la cabeza del contrario y hacerlo creer que infranqueable. Antes del remate ya detuvo el disparo desde lo psicológico.
Su gran “lunar” es la estatura, por lo que muchos dicen que aún no ha llegado a Europa donde el físico priva mucho. Si sus atajas de feria dan vueltas una y mil veces en las redes sociales, imposible no emocionarse al verlas, también es cierto que el que lo quiera fichar vio el partido completo. Si bien le da un respaldo enorme a toda la línea defensiva a la hora de jugar, porque saben que tiene una muralla atrás, las alarmas se prendieron en cada centro.
El nerviosismo, poco habitual en un arquero poco expresivo y siempre enfocado, estuvo latente cada vez que Perú levantó la pelota. La salidas de Faríñez fueron malas, sí, malas. Suena a pecado reprocharle algo al meta de Millonarios, pero el también peca. Los incas no capitalizaron las oportunidades, pero para el resto de la Copa América es un aspecto que debe corregir urgente el caraqueño. La única mancha de un actuación digna para ponerle un moño y mandarlo derechito a un club que juegue en Champions League.







