Tennos paciencia, Don José

¿José Pe… qué? ¿Peseiro? Así estaba el país a principios de febrero de 2020. La ilusión y ciertos hechos (declaraciones en la gala de la Liga FutVe) depositaban la esperanza en la figura de Jorge Sampaoli. Era la llegada del tan pedido y, hasta, anhelado entrenador extranjero. El bajón fue evidente, de un DT que llevó a Chile a lo más alto –a pesar de la hecatombe que sufrió en Rusia 2018 con Argentina–, a un desconocido para un país con amplia colonia lusitana. Ni llevar al Sporting Lisboa a una final de Copa UEFA o dirigir el Porto le daba un rostro a ese apellido. Tampoco ser asistente de Carlos Queiroz en el Real Madrid lo ubicaban en el mapa de la memoria. En un país politizado hasta los tuétanos y en medio de una guerra intestina en la Federación Venezolana de Fútbol, a la que le quedaban muchas batallas, se vio con recelo la llegada de Peseiro. Casi un año y medio después, pandemia mediante, tiene la admiración y el respeto de todo el país.
En los primeros meses hizo una gira de medios vía Zoom y a pesar de las dificultades mantuvo la buena actitud. Hasta jocoso. Su portuñol se ha normalizado y algún atrevido le podrá decir Pepe a don José, porque es un venezolano más. Hasta la palabra “vaina” ha usado en una rueda de prensa. Cuando se le va una españolada como “caña” pide ayuda y la corrige por “leña”. El mismo entrenador que decidió que su segunda experiencia en un banquillo del fútbol de selecciones, luego de Arabia Saudita, fuese Venezuela cuando tenía una oferta de Ghana. Sí, Ghana, la que llegó a cuartos de final de una Copa del Mundo y que ganó –no que quedó subcampeona– de un Mundial sub-20. En varias entrevistas esgrimió que su principal motivación no era la económica, lo que explica los rumores de deudas o los anzuelos del Flamengo no hayan hecho efecto. Quiere hacer historia en Venezuela y siente que hay material.
¿Defensivo? No, equilibrado. Esa etiqueta de amarrete de Fernando Santos o José Mourinho no encaja mucho con él, que tránsito de muy ofensivo a más cauto. “En su paso por el Sporting de Portugal, aunque jugó un fútbol de ataque y con calidad, ha demostrado algunas fragilidades en el capítulo de la gestión humana. Creo que eso marca su trayectoria: un buen entrenador, pero sin éxitos competitivos”, explicó para Balonazos el periodista Luís Cristóvão (@luis_cristovao), comentarista y redactor en diferentes medios lusitanos como: Eleven Sports Portugal, Radio Antena 1 (RTP), SIC Noticias, Expresso and Eurosport Portugal.
En esa misma nota habló otro periodista portugués como Pedro Barata (@pbarata95) y dijo: “Cuando dirigió al Sporting CP en la temporada 2004-05, destacaba por una propuesta muy ofensiva. Sus equipos eran creativos y metían a muchos jugadores en fase ofensiva. Pero ese Sporting, que era un equipo con una increíble capacidad para generar fútbol ofensivo, lo perdió todo (Liga Portuguesa y Copa de la UEFA) en la última semana de la temporada y eso pareció marcar mucho al entrenador. En los últimos años, sobre todo en sus pasos por Sporting de Braga, FC Porto o Vitória Guimarães, Peseiro ya no fue tan ofensivo, intentando no acumular a tantos jugadores en zona ofensiva para priorizar el equilibrio del equipo”. Un poco de historia y perspectiva ayuda más en análisis, que el comentario fundamentado en etiquetas.
¿Tarda mucho en los cambios? ¿Ha pecado de inexperiencia en Sudamérica? ¿Ha errado desde el planteamiento de los partidos? Sí, sí y sí. Los resultados no han sido su fuerte y sus últimas experiencias han sido efímeras. “No ha sido un entrenador muy feliz en sus trabajos más exigentes y no ha sido capaz de gestionar las relaciones dentro del grupo. Así que es un entrenador que nunca se ha mantenido mucho tiempo en cada equipo”, soltó Cristóvão. Por su parte, Barata complementó: “En los últimos años, nunca ha terminado de triunfar en ningún club. Es verdad que llegó a Sporting CP, FC Porto o Vitória Guimarães en contextos difíciles e inestables, lo que ayudó a que no triunfara. Pero de esa unión entre la inestabilidad de los clubes a los que llegó y sus no muy buenos resultados desembocó en que sus procesos recientes en clubes no fueran muy largos”.

Aunque hay que ser realistas. No es por menospreciar a la Vinotinto, que luego del Boom Vinotinto y los Mundiales juveniles sea convertido en una selección con chances reales de ser mundialista, pero ¿hay las condiciones de trabajo y económicas para traer un técnico de un perfil más alto? Con la mano en el corazón, un rotundo no. A este señor le han negado un entrenamiento en el Olímpico, solo conoce el CNAR de Margarita por un reconocimiento que hizo hace muchos meses y ha tenido que entrenar en el Brígido Iriarte, con una grama no en su mejor estado. No se puede aspirar más y ofrecer tan pocas cosas. Con todo esto, Peseiro es el DT con mejor CV en la selección junto a José Omar Pastoriza, que ganó Copas Libertadores.
“Es un técnico que no conoce la dinámica de las Eliminatorias sudamericanas. Hay una pérdida de puntos importantes cuando no preparas bien los partidos, pero no en el aspecto del planteamiento táctico, porque desde ese punto de vista creo que este es el mejor técnico que ha tenido la selección”, explicó Oswaldo Vizcarrondo a Idioma Futve. Para el “Patrón” es el mejor estratega desde el planteamiento táctico que ha tenido la Vinotinto. Casi nada. Lo dice un jugador que se consolidó en la primera división de Francia y que fue importante en la Vinotinto, donde fue dirigido por: Richard Páez, César Farías, Noel Sanvicente y Rafael Dudamel.
Ambos comunicadores portugueses coincidieron en un principio que la continuidad sería clave. “Peseiro debería intentar construir algo fundamentándose en la gran base existente de jugadores jóvenes. Hay chicos que se conocen bien y saben lo que es tener grandes resultados juntos y se debería apoyarse en eso para construir su equipo. En lo táctico habrá que ver si apostará por un equipo ofensivo y de buen pie o si hará algo más semejante a lo que hizo más recientemente. Por lo que hizo recientemente y por el poco tiempo de que dispondrá hasta empezar a jugar cosas muy importantes, a lo mejor intentará seguir un camino más conservador. Por tener poco tiempo, podrá priorizar el equilibrio para intentar ser competitivo y no terminar de explotar todo el potencial de la generación. Habrá que ver”, reflexionó Barata. Cabe destacar que en su primer partido apostó por lo ofensivo, se llevó un correctivo y luego ha construido desde el cero en el arco.
“Necesita tiempo. Hay mucho talento en los jugadores venezolanos y podrán ganar algo con un técnico con tanto recorrido en el currículo. En lo táctico es un entrenador de ataque, de ofrecer a los jugadores espacios para desarrollar sus cualidades. No espero un gran éxito, pero podrá ser un nombre para ayudar a Venezuela a ser un equipo con futuro”, confesó Cristóvão. Al portugués hay que dejarlo trabajar y que muchos paren de tararear “Me cuesta tanto olvidarte” de Mecano cuando suena el nombre de Rafael Dudamel, más allá de la cercanía que pudo o puede tener con el seno de la nueva Federación Venezolana de Fútbol.
Sería darse un tiro en el pie prescindir de Peseiro en lo que resta del ciclo de Premundial, luego de crear una familia en una selección que el camerino tenía muchas cicatrices luego del ciclo Noel Sanvicente y la renuncia de Josef Martínez en la etapa de Rafael Dudamel. Muchas cartas que fracturaron relaciones y un sinfín de conflictos con los federativos, luego de la salida de Rafael Esquivel, por el FIFAGate. El luso los reclutó a su causa con su experiencia y su discurso. Empezar de cero sería una locura. No es pecar de eurocentrismo y no darle valor a lo venezolano, pero cuando se hurga más allá de los resultados, la lógica le alza la mano a Peseiro.
Podrá perder por goleada ante Perú y desaparecer el hype de la afición con la Vinotinto, de igual forma su trabajo ha llamado la atención. Si no se comete un suicidio deportivo, igual las ofertas le van a llegar. ¿Perderlo cuando la Copa América le ha dado profundidad a la plantilla de cara los 12 partidos que le quedan en un año, con triple fechas mediante? No parece razonable. Por eso y más, tennos paciencia, don José. No te hartes de nosotros. ¿Si no se dan los resultados en Brasil y rumbo a Catar? Se reconocerá la semilla que estás sembrando como en su momento hizo Pastoriza. ¿Si tienes éxito? Recibirás la mayor muestra de cariño de un pueblo que a los desconocidos les dice mi amor y hermano. Si tienes dudas, pregunta por el recibimiento en 2011 o 2017. Piénsalo, don José. No en todos lados se puede hacer historia y aquí la tienes a tiro. Mientras que la FVF, en vez de pensar en sustituto, debe dedicarse a retenerlo.
Mis respetos para todo el país.







