Un debut Vinotinto más ilusionante que amargo ante Brasil en Copa América 2021

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- José Peseiro, el entrenador que hace funcionar una línea de tres en el fondo ante Uruguay sin probarla y a su vez te pone a competir una línea de cinco en una selección que tuvo más de siete bajas de piezas titulares contra Brasil. “Muchos pensaron que sería peor, demostramos que tenemos carácter y capacidad colectiva”, soltó el lusitano en la rueda de prensa posterior al partido.

 

En redes se barajaban resultados de tenis o hasta de baseball, de cinco goles en adelante. Cayeron y por goleada (3-0), pero en un partido desnaturalizado por el brote de la Covid-19. Ante el gigante de Sudamérica todo parecía indicar que iba a ser un juego sin nada que rescatar, pero el triunfo del estratega es, que, a pesar de todo, hubo puntos para generar ilusión.

 

¿El planteamiento? Uno muy reactivo y con varios efectivos en el fondo. Tres centrales: Adrián Martínez, Francisco La Mantia y Luis Mago. Por el carril derecho Alexander González y por la otra banda Yohan Cumana. Adelante cuatro volantes de marca; por dentro Bernaldo Manzano y Junior Moreno, por la derecha José Martínez y por izquierda Cristian Cásseres Jr. Arriba en punta y muy solo, Fernando Aristeguieta. El delantero más que “Colorado” hizo gala de su otro apodo: el “Vikingo”, al batallar contra los centrales de Brasil. Ni más ni menos que Éder Militao (Real Madrid) y Marquinhos (PSG). Sin dejar muchos espacios y con un primer tiempo donde “Brujo” referenció muy bien a Neymar, la Vinotinto pudo competir.

 

 

Los locales dieron sus avisos en las pelotas quietas, donde el combinado nacional hacia un marcaje por zonas. En esta faceta es donde se podía intuir que la concentración no iba a estar a pleno, al no tener tiempo de entrenamiento, más allá de sesiones de videos. Si a esto se le suma la buena pegada de los amazónicos y sus buenos rematadores, se duplicaba el peligro. Sin embargo, el primer tanto llegó tras un rebote, donde Marquinhos supo ganarle la marca Cumana –él que más sufrió el partido– y de taco inauguró el marcador. El segundo llegó vía penal, tras una infracción de Cumana a Danilo, en una entrada a destiempo del jugador del Deportivo La Guaira contra el lateral de la Juventus. Neymar engañó a Joel Graterol y celebró el primer tanto en una Copa América echa a la medida para el astro del PSG.

 

Cuando Neymar pudo filtrar pases, regatear y asociarse fue indetenible. “Brujo” hizo un gran esfuerzo, pero el ex jugador de Barcelona demostró porque es uno de los mejores del mundo. Si bien está fuera del radar de la mayoría, porque no se ve casi Ligue 1 y en las citas grandes de la Champions casi siempre se las pierde por lesión, sano y en enfocado es candidato a Balón de Oro. A pesar de que estuvo desencadenado ante una selección hecha en la improvisación (Nahuel Ferraresi iba a ser titular hasta última hora, pero una prueba positiva no lo permitió), la Vinotinto se mostró firme. Cabe destacar que defender bien no es juntar a muchos jugadores atrás, sino tener un funcionamiento. La selección nacional tuvo lo segundo.

 

Tampoco pelotearon a Venezuela ni obligaron a Graterol a hacer una gran cantidad de atajadas, ni ganarse el epíteto de San Joel. El carabobeño estuvo solvente, pero no ocultó nerviosismos en sus salidas que fue su gran lunar. El tercer tanto llega tras una salida muy adelantada del guardameta, que Neymar eludió sin complicaciones y luego asistió a Gabygol, en las postrimerías del encuentro. En la primera etapa tuvo otra salida en falso, pero logró detener el remate de Richarlison, que fue asistido por Neymar (MVP del cotejo).

 

 

 

En ataque, como era predecible, la Vinotinto no tuvo mucho peso. Sin el Premundial arrastra una anemia de goles, con este escenario no iba a ser diferente. El primer remate fue un tiro desde la mediacancha de Aristeguieta. Luego la pelota quieta fue una herramienta interesante, pero para batir a un portero como Alisson se necesita remates más precisos y limpios. “Tuvimos todo un bloque cerrado. El plan era no dar espacios y tener balón (…) Defendimos bien. En ofensiva quisiera mantener más la pelota y ser más agresivos hacia adelante, ser más profundo, llegar con más gente y estar más cerca de portería rival”, argumentó Peseiro en la rueda de prensa.

 

¿Pero solo se encerraron? Increíblemente no. En un partido que los papeles indicaban un constante asedio brasileño, por tramos la Vinotinto tocó la pelota, con Adrián Martínez como primer pase, Manzano en un rol de distribuidor y el “Brujo” como válvula de escape. Por pasajes hasta tuvo el coraje de presionar alto, un equipo que nunca había jugado junto. ¿Riesgos? Por supuesto, dejaron espacios a las espaldas de los cracks brasileños, pero supieron resarcirse para que la sangre no llegara al rio. Hubo un criterio con el balón, que en otros ciclos que tuvieron años de trabajo nunca se vio, mucho menos con rivales de la talla de Brasil.

 

“Me gustaría hacer más (…) Cuando perdemos no podemos estar contento. Pero estoy orgulloso de los muchachos que tengo. Lo negativo es que perdimos 3-0, el resto positivo. Dentro del partido que era posible hacer, este fue fantástico”, confesó Peseiro.  Si bien el equipo se fue diluyendo con el pasar del tiempo, otro hecho lógico por el contexto en que llegaron, las sensaciones en general fueron de orgullo generalizado en la afición en los distintos espacios.

 

Los jugadores dieron ese 300% que prometió el estratega y que se honró la camiseta. Si bien estos discursos patrióticos y de autoayuda no ganan partidos, la actitud es indispensable porque no hay pizarra que valga si un jugador no está convencido. Con muchos debutantes, el escenario no se los comió, sino que estuvieron a la altura el reto. El partido de la incertidumbre terminó siendo la ratificación de que el seleccionador Vinotinto tiene la idea clara y que todos los seleccionables confían en él. Si eso no le ilusiona, es difícil saber qué sí lo hará. Por los momentos, a pesar de los resultados, el juego invita a extender el crédito al ex entrenador del Porto.