Venezuela recibe a Chile en medio de su lucha con la realidad

Luis Vílchez / @lvilchez8.- “Hay que ser realistas”, espetó José Peseiro, en la rueda de prensa posterior al partido de Brasil, cuando el periodista Javier Rivera preguntó por la posibilidad de desarmar el trivote y en pro de un planteamiento más ofensivo ante Chile.
El estratega lusitano recordó que la última vez que jugó con tres volantes recibió tres goles (ante Colombia, en Barranquilla). El ex DT del Porto ahondó que en el “futuro” y “con tiempo”, pero no con dos entrenamientos, podría buscar un modelo más ofensivo, sin perder el mentado equilibrio. El problema es que van tres fechas con cero puntos y ningún gol, se avecina un partido de local y el rival nunca ha perdido en suelo criollo.
En la actualidad la mayoría de los venezolanos debe tener un familiar o un amigo radicado en el país austral. Ese ser querido, si le interesa el fútbol, debe recibir de sus compañeros de trabajo chilenos la chapa de todas las veces que su selección ha amargado a la Vinotinto en el Premundial. De forma astuta deben olvidarse de que el primer triunfo de visitante fue en Santiago o que la Roja fue la alcabala vulnerada para llegar a la semifinal de la Copa América 2011. Pero tantos los criollos dentro del país, en el sur del continente o en otra latitud ven con preocupación el partido. El margen de error es corto y el déjà vu de lo que fue el camino a Rusia 2018 genera escalofríos.
A todas las complicaciones como la ausencia por lesión de Mikel Villanueva, la negativa de Armenia Bielefeld para ceder a Sergio Córdova o la ausencia por temas burocráticos (pasaporte) de Óscar González, se le sumaron las lesiones de ambos laterales titulares (Roberto Rosales y Rolf Feltscher) junto a la suspensión de Tomás Rincón, por acumulación de amarillas.
La buena noticia para Peseiro es que recupera a Yangel Herrera, que es uno de los legionarios con mejor presente con constantes buenas actuaciones en Granada. Aunque se fueron con las manos vacías de Brasil, se vio un equipo más competitivo –lo mostrado en octubre no era muy difícil de superar– y sin una goleada que significara un daño colateral en la preparación de cara al juego en Caracas, como sí sucedió en la doble fecha anterior, donde los fantasmas de Barranquilla campearon por Mérida.
Por las respuestas de Peseiro se puede inferir que apostará por el contrataque, pero elaborado con un poco más de juego asociado. Pensar en otro escenario sería desconocer la realidad de un elenco que no suma más de 10 sesiones de entrenamiento con el plantel completo.

El lusitano, a diferencia de sus antecesores, no contó con amistosos para plasmar su idea y la pandemia le arrebató la posibilidad del mes de concentración para la Copa América, antes de navegar más en el Premundial de Catar 2022. Pero la otra realidad es que la situación es apremiante y si no suma contra Chile se apagará más ese fuego que aglutina la esperanzas de ir al Mundial. Todo en el contexto de una Federación Venezolana de Fútbol en plena crisis institucional, intervenida por la FIFA, y económica, pocos patrocinantes y los que están no honran sus deudas a tiempo. Para no ahondar en el tema país, que parece vivir en la época de la Guerra Federal más que en pleno siglo XXI.
Muchos teléfonos y computadoras teclearán numeritos, otros gastarán saliva sin piedad sobre los esquemas tácticos: 4-2-3-1, 4-4-2 o 4-3-3. Esos guarismos no definen si un equipo es más o menos ofensivo. Son solo puntos de partida. La idea del trivote parece asentada en el grupo, Peserio se abraza a ella y es uno de los legados del ciclo anterior con Rafael Dudamel, que no dejó tanto como se quiere hacer ver, pero tampoco tan poquito como lo que se ha visto ahora. Prácticamente un inicio de cero, al que poco a poco se le agregan cosas del ciclo del yaracuyano, que nunca debieron ser removidas para competir en lo inmediato.
Las preguntas ciertamente son: ¿Yeferson Soteldo y Darwin Machís se dedicarán a perseguir a Mauricio Isla y Jean Beausejour o tendrán libertad para atacarlos y obligarlos a no ser tan aventureros? ¿Yangel Herrera y/o Cristian Cásseres tendrán luz verde para romper y pisar área, como los volantes box to box que son? ¿Con la buena vocación ofensiva de Alexander González y el pasado reciente de Luis Mago de central, el caraqueño podrá proyectarse y que el cumanés cierre en línea de tres? ¿Salomón Rondón tendrá que estar todo el partido sacrificado pivoteando balones o podrá pisar más el área? ¿La línea de presión será cerca o lejos de Wuilker Faríñez? ¿Habrá espacio para que Yordan Osorio pueda romper líneas de presión con su conducción o con el pase?
Muchas preguntas, casi que un test para ingresar a una universidad, y pocos días para responderlas. Lo que es una realidad es que el material humano –el más importante– lo tienen, tanto por el talento de los que ingresan en la cancha, como la experiencia y conocimiento del que se sienta en el banquillo.
En la vereda de enfrente llegan con la calma de ganar el clásico del Pacífico y quitarle fuerza a la lluvia de críticas en torno a la figura de Reinaldo Rueda, que se iba a jugar dos finales en esta fecha FIFA. El recambio generacional pasó a otro plano y pocos se preguntan cuántas primaveras tienen los: Claudio Bravo, Arturo Vidal, Jean Beausejor, Mauricio Isla o Alexis Sánchez, este último apunta para titular luego de afrontar unos problemas musculares. No importa el presente que tengan estos jugadores en sus clubes, con la casa roja siempre dan un plus.
Bajo la misma idea que instauró Marcelo Bielsa, pero erosionada por el tiempo, los australes buscan tener la posesión del balón, hacer la cancha amplia y tener mucha dinámica. Todo aderezado con toques de juventud en las figuras de Felipe Mora y César Pinares. En los últimos partidos, los pupilos de Rueda han tenido momentos en que pierden el control de la esférica y ese debería ser el punto vulnerable de asestar un golpe de gracia. No tendrán el mismo brillo que los elencos que ganaron dos Copas América seguidas, pero son un rival de cuidado. En la lucha de realidad en el juego y la realidad por los puntos, solo un resultado positivo hará que Catar 2022 pase a ser más una ilusión que una realidad.
Alineaciones probables
Venezuela: Faríñez; González, Osorio, Ángel, Mago; Herrera, Moreno, Cásseres; Machís, Rondón y Soteldo.
Chile: Bravo; Isla, P. Díaz, Maripán, Beausejour; Pinares, Pulgar, Vidal; Orellana, Mora y A. Sánchez.
Estadio: Olímpico de la UCV, Caracas.
Hora: 5:00 pm
Árbitro: Patricio Lostau (Argentina).







