La Vinotinto Femenina Sub-20 se despidió en forma decorosa del Sudamericano de Chile

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La imagen contra Brasil fue decorosa, con una caída por la mínima (1-0) ante las campeonas del torneo. Hasta el último minuto las guerreras de la Vinotinto sub-20 buscaron el empate ante un rival superior desde lo físico, técnico-táctico, pero que no se reflejó de lleno en el campo ni en el marcador. El esfuerzo como consuelo a otro certamen continental que no otorga boletos a una Copa del Mundo, pero que limpió la cara de los visto en el Sudamericano sub-17.
El proceso de Pamela Conti sale reforzado en este mes de abril, donde se pudieron sembrar muchas dudas a pocos meses antes de la Copa América. Con la mayor obligación en la categoría adulta, para la que llegó desde un principio y que ha tenido la mejor preparación de la historia del país (la vara pasada estaba muy baja en cantidad de amistosos y módulos), sacó dos buenos empates en Cali ante Colombia, a pesar del rosario de bajas. Con la sub-20 mantuvo la racha de cuatro Sudamericanos con clasificación al cuadrangular final, a pesar de no tener ni un partido de preparación internacional y solo cuatro módulos. A lo que hay que sumarle la ausencia de una liga larga desde el inicio de la pandemia y un programa Nace un Sueño Más Allá de las Fronteras que solo pudo ir una vez a Estados Unidos y España, con las competiciones encima.
La fase de grupos la pasó invicta (Perú, Colombia, Chile y Argentina), pero en el cuadrangular las bajas pesaron y mucho. Ante Uruguay fue un partido para cualquiera de los dos y frente a Colombia se quedó sin gasolina. Pero ante Brasil, un choque solo por el prestigio corrieron como si la clasificación al Mundial estuviera aún en el horizonte. Un partido donde muchas veces el 4-2-3-1 habitual de la DT italiana se transformó en 4-4-2 por el planteamiento de repliegue y contragolpe. Todo a pesar de iniciar con el marcador en contra en la madrugada del cotejo.
Un remate de larga distancia de Yaya puso a volar a Hilary Azuaje, que tuvo bastante trabajo en la noche chilena. En el saque de esquina lo conectó Tarciane y la guardameta dio un rebote que aprovechó Yaya para marcar el único tanto del cotejo. Luego la más clara del Brasil se produjo al 40’, en un mano a mano de Mileninha, que vio cómo su remate cruzado pasaba rozando el poste. De resto el orden de Venezuela no dejó muchas puertas abiertas para los ataques brasileños.

En los pies de Bárbara Olivieri, la jugadora más diferente de la selección, generó peligro la Vinotinto, con chutes de larga distancia, ya fuese en jugada o de tiro libre. Pero ninguno exigió en exceso a la portera Barbieri, que culminó el torneo sin encajar ni un solo gol. Lo más cercano a una oportunidad manifiesta vino de una recuperación de Kimberlyn Campos, que conectó con Floriangel Apóstol, esta última no pudo rematar con comodidad y cedió con Marianyela Jiménez, pero su disparo fue bloqueado por la zaga amazónica en los últimos compases del cotejo.
El orden no fue un detalle menor en una línea de cuatro con retoques. La dupla de centrales fueron Isabella Tabja y Bárbara Russo, campeonas de la Liga Nacional en 2019 con Deportivo Petare, pero que no tuvieron regularidad a lo largo del campeonato. Una Raiderlin Carrasco que en la cita continental muchas veces tuvo que jugar de lateral por izquierda y tuvo un partido muy meritorio. Por derecha Fabiola Solorzano. En la sala de máquinas, Bárbara Martínez Flores, con un torneo para enmarcar, y Ana Paula Fraiz. Un tridente creativo con Olivieri, Jiménez y el debut de Alexineth Rosario. En punta estuvo Campos.
Al final con el ingreso de Génesis Hernández y hubo una doble punta en ataque con Campos, en ese afán por igualar la partida. También tuvieron acción Naileth Rangel y Jaimar Torrealba, en el bombo central, mientras que Apóstol cayó por banda izquierda. Para muchos guerreros de teclado será pecar de conformismo resaltar la actitud de esta sub-20, pero por las carencias en la preparación y el historial de Venezuela en la categoría (solo fue al Mundial de Papúa Nueva Guinea 2016), no es para un lamento profundo. Pero tampoco para lanzar cohetes ni celebraciones. Un torneo magro, donde no era descabellado caer en fase de grupos y se generó la ilusión de clasificar.
Para la selección adulta están curtidas: Fabiola Solórzano, Gabriela Angulo, Raiderlin Carrasco, Bárbara Olivieri y Kimberlyn Campos. También alzó su mano Bárbara Martínez Flores para ir a la Copa América, más con las lesiones de Yerliane Moreno y Daniuska Rodríguez. Como fruto de Nace un Sueño Más Allá de las Fronteras se puede considerar a las hermanas (Alai y Sabrina) Araujo-Elorza para la cita en Colombia. El torneo en La Calera también ratificó que Venezuela es tierra de porteros con las actuaciones de Hilary Azuaje.

Eso en clave adulta para el futuro inmediato y como balance de un torneo, que se insiste no fue un fracaso, pero tampoco un éxito. De cara al sub-20 de 2024 obviamente repetirán las dos jugadoras que reforzaron provenientes de la sub-17: Floriangel Apóstol y Génisis Hernández. Pero hay otras nacidas en 2004 que pueden tener otra oportunidad: Hilary Azuaje, Sabrina Araujo-Elorza, Gabriela Angulo, Marianyela Jiménez y Karen Vilaú. En resumen: portera, central, central/lateral izquierda, volante creativa y delantera.
¿Qué lecciones dejó este año de Sudamericanos? La preparación debe contar con más módulos de trabajo, en un país que tiene dos CNAR, uno en Margarita y otro exclusivo de fútbol femenino. Celebrar la noticia de la Liga Futve Femenina y la creación de la Copa Venezuela. Fortalecer los torneos estadales. Que Nace Un Sueño termine de recorrer los rincones del país que faltaron y vuelva a las ciudades donde estuvo (Caracas, Valencia, El Tigre, Puerto La Cruz, Maturín, Barinas, San Felipe, Maracaibo y Barquisimeto). Que en su versión Más Allá de la Frontera retornen a los Estados Unidos y Europa, además de cumplir con las visitas programadas a Panamá y Chile, como incluir nuevos destinos porque hay venezolanos en todas partes del mundo.
Definir los cuerpos técnicos con anterioridad, si continuará Yllenys Pérez con la sub-17 y Pamela Conti alternando entre sub-20 y adulta. Luchar por tener por los menos dos amistosos internacionales antes de ir a la competencia. Todo esto servirá para hacerle cara a Brasil y Colombia que están un peldaño por encima del resto de Conmebol. En el caso de las amazónicas incluso dos. El resto está muy parejo o desbalanceado, ahí es donde Venezuela tiene que aspirar a ser parte del podio Sudamericano para luego luchar por la cima. El talento no basta, se vio en este par de Sudamericano. Solo el trabajo permitirá potenciar a las guerreras.







