César Farías (Parte III): “Con la tecnología siempre fuimos pioneros”

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La figura de César Farías no necesita mucha presentación. Actual director técnico de la selección de Bolivia y artífice de muchos hitos con la Vinotinto. Su 2020 inició con la satisfacción del Preolímpico y cerró con punto histórico en Asunción, luego de perder los primeros tres partidos (Brasil, Argentina y Ecuador) en el Premundial. El estratega habló con Balonazos sobre su actualidad, su paso por el fútbol venezolano, el análisis de las eliminatorias, los avances del combinado patrio, su proyecto en Bolivia, entre otros temas. Una conversación rica en conceptos y anécdotas. Este texto más que una entrevista es una ventana a la forma de pensar de un Farías más maduro y reflexivo. Por ende, es un documento largo que se dividirá en cuatro partes.

 

En esta tercera entrega profundizó en el equilibrio que se debe tener en todos los aspectos del fútbol. El ex DT del Deportivo Táchira explicó cómo su cuerpo técnico se apoya en el uso de la tecnología para mejorar su rendimiento. Recordó su trayectoria, en la que lo ha caracterizado la lucha contra la adversidad. Insistió en la importancia de las duplas y reivindicó el trabajo sucio de volantes como Franklin Lucena o Giacomo di Giorgi en su ciclo con la selección.

 

En una entrevista con Fabián Bazán para Balonazos, el preparador físico comentó que ustedes usaban los GPS en la selección nacional antes que estuvieran de moda. En diversas oportunidades usted ha hablado de datos, cifras y tecnología aplicada al deporte ¿Cuánto se apoya su cuerpo técnico en la tecnología? ¿En qué consiste la telemetría?

 

Todo tiene un equilibrio, vuelvo y repito. Debes tener un aprendizaje técnico y uno experimental. La tecnología debe tener un equilibrio con la experiencia. De nada te sirve tener todos estos reportes, sino conoces a los rivales o a tu selección. Pongo un ejemplo simple para que todos entiendan y no entrar en otras áreas. Se habla de la posesión, pero tienes que ver en qué zona de la cancha, porque si los jugadores que tocan más la pelota son mis centrales, no me sirve la posesión. Si tengo una posesión que pateas una vez al arco, no me sirve.

 

Con The Strongest fuimos el equipo que más remató en la Copa Libertadores en los últimos 10 años. Con 32 remates al arco. Tuvimos una posesión de 65 por ciento, ahí sí me sirvió la posesión. Luego viene en qué momento la tengo, si estás ganando o perdiendo. Si estoy ganando y tengo la pelota, me estoy defendiendo con la pelota. Pero si estoy perdiendo, tengo la pelota y no puedo rematar al arco no me está sirviendo. Varía mucho y hay que tener la lectura de cómo son los equipos. Haberlos vistos, saber en qué zonas de la cancha juegan, que características tienen los jugadores, si un jugador es desequilibrante o es uno con una buena primera intención.

 

También influye el ritmo con el que se juega hoy en día. Si estás corriendo arriba de los 11-12 kilómetros y los minutos que se juegan de intensidad. Eso te sirve cuando tienes otros indicativos que te dicen: marcaste goles, generaste oportunidades o córners, llevaste la pelota a los lugares que planificaste. Tienen un gran valor la información, pero debe tener un lector. La lectura tiene que ver con lo que interpreta la experiencia. Toda esa tecnología no te sirve si no tienes experiencia. Cuando era joven, en los clubes, siempre llevaba gente a mi alrededor que fueran mayores, como Miguel Acosta o Lino Alonso. Personas mayores para los distintos cargos: gerente, asistente, de consultor, kinesiólogo o médico. Luego conversaciones con los amigos mayores que uno tiene en el fútbol como Jesús García Regalado. Llega ya la etapa donde no tengo los 20 o 30 y pico, sino que estoy cercano a los 50 años y empiezo a tener gente más joven. Mi cuerpo técnico en Venezuela el más joven era yo, y ahora el mayor soy yo en Bolivia. Tiene que haber un equilibrio entre la energía y la experiencia. Con la tecnología es lo mismo.

 

No solo te puedes llevar por lo que sucedió en un juego y sus tendencias. Hay partidos que son diferentes. Te hablo de un partido de Haití y una persona te puede decir ¿en qué se puede parecer en uno contra Paraguay? Uno de local y otro de visitante, dirán que este tipo está loco. Pero eso me lo da la experiencia de la Eliminatoria. Eso es como que uno no tiene que ver en el jugador que es hoy, sino lo que puede ser mañana. Cuando trabajaba en los clubes tenía muchos amigos que trabajaban en menores, parecidos a Lino (Alonso) y le pregunto por jugadores, porque tienen en ese ojímetro muchos años viendo jugadores. Tengo un jugador de la sub-20 que era un enganche y lo estoy llevando a la primera línea, se me parece mucho a Tomás cuando estaba en la sub-17 y la sub-20.

 

Como entrenador debes saber usar las armas con equilibrio y con astucia. No te puede llevar por una situación estadística y numérica, porque no todos los partidos son iguales. Tienes que vivir el partido antes de dirigirlo y prepararlos. Muchas veces no se te da como lo visualizaste ante del partido. Debes tener respuestas inmediatas y soluciones. Tener un plan A, plan B, plan C y más de esos planes, porque te sacan del juego. Parte del fútbol es eso, sorprender al rival, tratar que el contrario no pueda desarrollar su juego, tratar de imponer las características positivas de tu equipo. Desde ahí empieza la batalla y el desafío.

 

Con la tecnología siempre fuimos pioneros. Eso que dice Fabián (Bazán) es una gran verdad. Los GPS los compré personalmente, porque Orlando “Pepa” Muñoz, periodista y gran amigo, que era director de deportes del Zulia los había comprado para los maratonistas. No estaban los chalecos de hoy en día, sino que eran como unos llaveritos, que se los metíamos en las trenzas de los pantalones. Ahí tratábamos de sacar los parámetros que nos servían. No solo en la parte física, sino de motivación, como un objetivo para el jugador. “Mira estas corriendo ocho kilómetros y medio, nosotros necesitamos que en la selección corras por encima de los 10”, era un mensaje que yo le daba al jugador.

 

Hoy tiene una gran cantidad de lecturas el GPS, pero tienes que saber manifestárselas al jugador. Hoy tenemos un preparador físico solamente para los GPS, porque si no tienes una lectura correcta no te sirven de nada. Después saber qué utilizar y qué dejar afuera. Luego viene un partido de fútbol. Tenga altura, tenga GPS, calor, frío, jugadores en Europa o cracks, luego es un juego donde la pelota es redonda. Tú debes tener un estado de locura para esto. Y lógicamente la locura tiene su método. Pero sin ese grado de locura nosotros con Venezuela nunca hubiéramos ganado a Bolivia, en La Paz, Brasil o Argentina.

 

 

Una vez me conseguí en el aeropuerto de Santa cruz por casualidad con Richard Páez, en ese momento tenía a la selección y The Strongest. Estuvimos dos horas hablando y una de las cosas que charlamos es que hemos tenido una locura, hemos sido rebeldes, ese engreído positivo, como me decías al principio, que como venezolanos teníamos. A veces hace falta mucho de eso para poder contagiarlo en un camerino. Si tienes un equipo que no tiene la misma calidad técnica, la misma capacidad física o la jerarquía ¿Qué haces? ¿Te rindes antes del partido o le buscas solución? De ahí te sirve la tecnología, pero también el aspecto psicológico y social.

 

Lo llevo a lo que fue la liberación de los países bolivarianos. Cuando lees las historias, ves que hubo batallas que fueron con menos hombres contra ejércitos que los duplicaron o triplicaron. ¿Con qué ganaban? Con estrategia y astucia. Atacaban por la noche, atacaban por un flanco e iban por el otro, los atacaban en círculos y los metían en un valle de abajo. Tipo guerrilla urbana, contra ejércitos formados militarmente. Bolívar y Sucre tenían ejércitos que eran aventureros, gente que quería la libertad, pero que no eran especialistas de guerra, pero tenían el amor propio y la pasión. El fútbol tiene esas cosas también.

 

El fútbol venezolano no tiene las estructuras que tiene hoy en día. Ahora el jugador venezolano llega con una cantidad de partidos impresionantes en la formación. Cuando ves el campeonato venezolano, observamos muchísimos jóvenes que se van muy. Nosotros en la selección nos confrontamos con otras realidades, ahora pueden decir que es muy adversa, pero los jugadores hoy vienen del extranjero, con una formación diferente y con experiencia. Venezuela hoy creció muchísimo. Cuando llegué a ser técnico de la selección, a mí me tocó dirigir Nueva Cádiz, Zulianos, Trujillanos y Mineros que iban de últimos. Estaba acostumbrado a ir a competir contra los grandes.

 

Me tocó un Táchira que había sido octavo en una liga de 10, que casi se iba al descenso. Hicimos una reestructuración de ese Táchira y a los seis meses clasificamos a Copa Libertadores, con unos jugadores que no tenían el nombre que después se hicieron. Nos tocó River Plate, Nacional y Libertad de Paraguay. Un Táchira que hizo, hasta el día de hoy, su mejor actuación en Libertadores y que compitió por los dos frentes. Nos tocó siempre el papel de pelear contra equipos grandes. Todavía nos toca ese mismo papel. Capaz con The Strongest y Cerro Porteño nos ha tocado una superioridad y la hemos aprovechado. En esos equipos no bajamos del uno o dos. Nuestra carrera se desarrolló bajo la adversidad de tener que jugar contra equipos más grandes. La adversidad te llena de experiencia.

 

Hay que tener equilibrio entre tecnología y experiencia. Es como cuando haces una defensa. Debes tener uno rápido y uno fuerte. Tienes que contar con uno experimentado y uno más joven. En Venezuela cuando terminamos dirigiendo teníamos los atacantes más jóvenes y hoy están consolidados. Clasificaron los que tenían más experiencia. Tuvimos circunstancias de goles muy claras, que hoy en día esos mismos delanteros no erraran, porque tienen otra experiencia. Eso hay que saberlo combinar y nosotros no podíamos, porque no teníamos el desarrollo de jugadores que hay hoy en día. Estábamos empezando. Hoy tienen un sector de ataque muy maduro, pero también con jugadores que están empezando a vivir la selección que van a estar en el futuro. Venezuela tiene hoy una combinación de cosas que es lo que necesita el fútbol. Un equilibrio para atacar y defender.

 

También un equilibrio para presionar, porque no lo puedes hacer durante los 90 minutos, ni a lo largo de todo un campeonato, sino que se presiona por sorpresa, por sectores que le pueda sacar provecho, sino te desgasta y el fútbol dura largas temporadas. Saber jugar con la recuperación del jugador y necesitas tener la tecnología punta, siempre la tuvimos. La telemetría te ayuda a ver dónde reducen espacios, en qué lugar aceleran. ¿Por qué de qué te sirve correr 15 kilómetros y nunca tienes altas aceleraciones? Es preferible correr nueve, pero tener altas aceleraciones, frenar y arrancar. Pero frenar en el momento que te tienes que ordenar y acelerar en el momento que consigues los espacios abiertos. En el fútbol tienes que atacar los espacios que están abiertos, porque si no, te los reduce muy bien el contrario. Tienes que saber tener lectura y saber usar la experiencia, porque si no, no te sirve esto.

 

Es como la escogencia de los jugadores, ahora ves que muchos directores deportivos jóvenes escogen por los números. Pero hay muchos jugadores que no tienen los números. Me preguntan por jugadores en Bolivia y también les digo también que tenemos un Soteldo, pero no va a tener los mismos números porque no jugó en los equipos que estuvo Soteldo. Es obvio. Por eso cuesta mucho más Soteldo que él, pero las características son las mismas. Tienes que conseguir la oportunidad de alguien que corra el riesgo. El Zulia nos enseñó muchísimo, que con menos recursos teníamos que ir a escoger con mucha inteligencia. A veces te hablan de parámetros que no te dan las computadoras, por eso hablo de los viejitos tipo Lino (Alonso) que uno va y le pregunta por jugadores, cuando estamos en clubes, obviamente. No siempre se tiene un gran recurso y hay que buscar gente con experiencia. Esto es así. Hablaba con un amigo de La Coruña y me comentaba que los directores deportivos allá fichan por números nada más y le conteste que por eso se fueron al descenso, por no combinar con la experiencia.

 

A pesar de lo que piensan algunos que uno es una persona muy soberbia, yo tenía muchos consultores. Los primeros que vi sacando estadísticas eran (Jesús García) Regalado, Lino (Alonso) y “Cata” Roque en el fútbol venezolano y sacaban ventajas con eso. Dentro de una realidad y las carencias de que no había tecnología. Uno debe tener una cuota de cada cosa. Tengo un tipo con calidad, pero no tengo jugadores rápidos o tengo un jugador con una grandísima experiencia, pero no tiene la misma potencia,  los tienes que cobijar. Los equipos no son solo poner al mejor en su posición, es cubrir la carencia de un compañero, por eso hablo del desarrollo de las duplas. Vuelvo al ejemplo de Tomás (Rincón) y (Franklin) Lucena.

 

Lucena era un complemento ideal para Tomás, que se sabía meter entre los centrales, que había jugado de central, que le protegía bien la espalda a Tomas, era el perro bravo que clavaba la estaca y permitía jugar a los demás, pero nunca tuvo ese rédito. Son los jugadores que no tienen la prensa necesaria, pero que todo entrenador quiere tener. Cuando hacíamos las evaluaciones en la Copa América yo veía en Chile a Erick Pulgar y cuando estuvimos en FIFA, en Londres, haciendo el análisis del Mundial, (Carlos Alberto) Parreira te decía que su mejor jugador había sido Dunga para ser campeón del mundo (Estados Unidos 1994). Y uno dice que tenía a Romario y Bebeto, pero él nombró a Dunga. Luego viene Didier Deschamps y dice que su mejor jugador fue (N’Golo) Kante, pero este tenía (Kylian) Mbappé y a (Antoine) Griezmann. Pero es porque ven el juego tácticamente y esos jugadores te dan el equilibrio.

 

¿Por qué un jugador hace más goles? Porque hay un compañero que se los da, un compañero que abre espacios. Muchas veces hay jugadores que no tienen esa prensa, porque tienen que hacer ese trabajo sucio. En la selección venezolana ese trabajo lo hacían (Franklin) Lucena, (Alejandro) Moreno y Giácomo (di Giorgi). Nosotros teníamos que apelar a Giacomo, porque en ese nivel se juega corriendo y Giacomo corría. Tenía la experiencia de haber jugado en los menores y de haber estado en la selección con Richard (Páez). Pero era más fácil difamar a Farías y decir que era representante de Giacomo. Hay que ser tonto, porque no sé qué pase vendieron con Giacomo o que negocio pudieron hacer él. La gran verdad es que Giacomo era el único que podía sustituir a Lucena, no teníamos a otro de esas características.

 

Y los que pedían, que por respeto no voy a dar los nombres, a la larga de su carrera demostraron que no terminaron saliendo o no terminaron teniendo ese éxito que dijeron. Hay jugadores de momento, de clubes y selección. Hay jugadores que fueron exitosísimos en clubes y que no pudieron hacer selección. No en mi ciclo nada más, posteriormente también pasó. Los concentrabas a trabajar y no tenían el mismo rendimiento. Siempre fuimos justos. Cuando tienes 30 tipos entrenando y ves a uno sentado, tomando sol, dices: ¿Qué es esto? ¿Con esto voy a ir a ganar en la Copa América? Luego en la Copa América se demostró porqué fue. Siempre elegimos a los que mejor trabajan en función de equipo y no a los que tenían más calidad. Ahora si vamos a un concurso de calidad, seguramente voy a decir: “sí, ese tenía más calidad que este”.

 

Pero en el fútbol tienes que marcar. No somos Brasil ni Argentina. Venezuela, incluso hoy en día con sus buenos jugadores, tienen que correr todos. El día que no corra uno, pierdes. Me lo decía (Lionel) Scaloni, que (Lionel) Messi es el único que pueden tener sin correr, el resto sí tiene. Que no puede tener dos Messi, si no, no puede competir. Y hablamos del considerado el mejor del mundo. El entrenador está sometido a una evaluación social diaria, evaluación periodista y a la presión de los dirigentes. Eso es la vida del entrenador. Uno tiene que tener firmeza y clara sus decisiones. No es un tema de soberbia, yo llevo al jugador que me haga ganar. Si traigo un jugador muy bueno, pero con él pierdo la primera y la segunda, en la tercera digo: “Ya está”. Están los videos y los números muy claro, este jugador no nos contribuye a nosotros.

 

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