El regreso de dos pilares a la selección nacional: Yordan Osorio y Salomón Rondón

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- La afición cruza los dedos y se aferra al rosario para poder disfrutar de nuevo de Yordan Osorio y Salomón Rondón con la casaca vinotinto. Entre lesiones, problemas logísticos y restricciones han evitado que este par juegue con la selección de Venezuela desde hace un año. La última vez que pisaron el verde con el combinado patrio fue en el triunfo 2-1 ante Chile, en Caracas, uno de los dos partidos en los la Vinotinto ha sumado de a tres en 12 cotejos.

 

En varios partidos la Vinotinto se ha privado de contar con su mejor central (Osorio), su mejor volante (Yangel Herrera) y su mejor delantero (Rondón). Mientras que su mejor portero (Wuilker Faríñez) no tiene continuidad. Muchas ventajas para el único combinado que nunca ha ido a un Mundial, no ha ganado una Copa América, su clubes no han pisado una final de Libertadores ni tiene instituciones centenarias. El país de Conmebol que llegó con varios años de retraso al concierto futbolístico.

 

En esta ocasión, por fin, podrá contar con Osorio y Rondón. El central suma seis partidos (540 minutos), todos de titular con el Parma en la Serie B. El ex Zamora no solo le da la oportunidad a la selección de ganar duelos, anticipar y ser fuerte en las dos áreas (tiene gol), sino que con su pasado de “10” mantiene un buen pie a la hora de salir con el balón, ya sea con sus pases o en conducción para romper líneas. Su despliegue físico permite que Venezuela pueda jugar más adelante en el campo sin tantas preocupaciones. No solo ayuda en defensa, sino que su presencia también repercute en ofensiva.

 

Por su parte Rondón tiene siete partidos (432 minutos), cinco de titular y una amarilla con el Everton, en la Premier League de Inglaterra, el mejor campeonato del mundo. La sequía goleadora ha sido un lastre del “Gladiador” en su regreso a isla y por eso ha sido objeto de duras críticas. Pero con la Vinotinto es el máximo artillero (31 dianas) e infunde respeto en los rivales. En su momento José Pesiero destacó su rol como capitán sin cinta dentro del camerino y la concentración. No solo influye en la mente de sus rivales, sino en las de sus compañeros. Más allá de un comentario imprudente en Instagram.

 

Eso en el terreno de lo intangible, que también es importante en este juego, pero en lo futbolístico puede aportar más allá que su físico no sea el de antaño, por la edad (32 años) y las lesiones. El mejor cabeceador que tiene el elenco criollo, entre tanto extremo con tan buen desborde, es una invitación a buscarlo en el segundo piso de la cancha. En caso de presiones altas del rival, es una garantía en el juego directo a la hora de jugar de espaldas para poner de cara a sus compañeros o sacar faltas. Más allá de la labor de fijar a los centrales. La experiencia y la maña pesan en el Premundial como han demostrado Paolo Guerrero y Marcelo Moreno Martins. Capaz no tendrá el fuelle para morder tanto a los zagueros rivales o marcar constantes desmarques al espacio. Tampoco será el mejor a la hora de asociarse. Pero si un foco de atención que le dejará espacios a los mejores que tiene Venezuela: sus extremos.

 

¿Son talentos diferenciales en Conmebol? No, se habla de una eliminatoria con Marquinhos, Cristian Romero, José María Giménez, Luis Suárez, Lionel Messi, Neymar entre otros. La vara es alta. ¿Ambos aseguran el triunfo de Venezuela? Tampoco. Lo que sí es una certeza es que con ambos en campo la Vinotinto está más cerca de sumar de a tres, que sin ellos. Por eso se reza un Padre Nuestro todas las noches hasta el 11 de noviembre, para que, por fin, este año representen a Venezuela.